En riesgo los huelepegas
Las
agresiones a los huelepegas crecen en Maracaibo, mientras las autoridades siguen
sin dar con los autores, quienes ya han ultimado a dos menores tras sendas
golpizas. Investigan posibles linchamientos.
Annel Mejias
En el expediente Nº G-219793 que descansa en una carpeta manila de los
archivos de la Fiscalía 35 de Protección del Niño y Adolescente se describe el
homicidio por el Cementerio El Cuadrado de un joven de la calle de 17 años,
alias "El Siete": "Murió por una fractura con hundimiento de cráneo provocada
por un objeto contundente", se lee.
El cuerpo delgado del joven presentaba puñaladas, según la fiscal Amalia
Rodríguez, quien lleva el caso desde el pasado 12 de agosto -tres días luego de
su muerte-. Los posibles culpables: un grupo de 40 personas que lo golpeó hasta
matarlo, según versiones de un testigo.
Seis meses luego, el pasado 22 de marzo, otro muchacho de la calle de 16
años, llamado "El Negro", apareció golpeado en el contenedor de basura del
mercado Las Playitas.
Leysla Quiroz, educadora de calle del Centro de Atención y Diagnóstico del
Niño y del Adolescente Divino Niño, lo encontró a las 6:30 am: "Estaba
desfigurado y endurecido, pero aún respiraba", describe lo que quedó del chico
que meses antes intentaron reinsertar en su familia.
Murió horas después en el Hospital Universitario de Maracaibo y su caso, el
G-378386, se encuentra en la Fiscalía 33.
Bomba de tiempo
Las hipótesis sobre la muerte de "El Negro" burbujean sin cesar. Nancy
Montero, presidenta de la junta de vecinos de Santa Rosalía, afirma que este
joven le cortó los dedos a una chica para robarle los anillos y luego la misma
comunidad lo linchó por venganza.
Los niños de la calle del Centro dicen que fueron tres inhaladores que lo
asesinaron a golpes. Y surge una tercera posibilidad: el chico era vendedor de
drogas y, por deudas con los expendedores, lo mataron.
La situación de los muchachos de la calle que, según Francisco Delgado,
director de Polimaracaibo, ya no son inhaladores de pega sino consumidores de
drogas duras, es una bomba de tiempo. Y este par de casos lo revela: las
características de las muertes, según las investigaciones preliminares, anuncian
linchamientos.
"El Siete", según Ángela de Mujica, presidenta de la Asociación de Vecinos de
Nueva Vía, aparentemente asesinó días antes a un hombre.
Esta información la desconocía la fiscal Rodríguez. "Generalmente en estos
casos no se consigue a un culpable".
Seudo impunidad
Mostrando sus cicatrices en el torso, un muchacho de la calle de 16 años que
pide en los semáforos del Centro denunció: "Esto me lo hicieron Los
Conspiradores, me golpearon con piedras y cadenas".
Los Conspiradores, como los llama, son un grupo de 30 jóvenes y adultos que
andan en bicicletas y acosan a los muchachos de la calle en horas de la noche.
¿De dónde son?
La resaca de la droga parece nublar la mente de un joven de la calle de 17
años que aparenta 11 -también pide en el Centro-. "Vienen de por aquellos
barrios", señala por el elevado de Delicias.
La impunidad que supuestamente existe en la Ley Orgánica para la Protección
del Niño y del Adolescente (Lopna) no es del todo cierta. "Antes de los 11 años
se aplican medidas de protección", dijo Marbelis González, fiscal auxiliar de la
Fiscalía Superior.
Los chicos entre 12 y 17 años tienen responsabilidad penal: "Cuando cometen
delitos se pasa a la Fiscalía Superior". Esto significa que, de ser ciertas las
suposiciones, "El Siete" y "El Negro" pudieron ser privados de su libertad.
Según la psicóloga Andrea Mavares, de Divino Niño, el artículo 125 de la
Lopna establece que, en el caso de los niños, la reclusión debe ser voluntaria.
"Sin embargo, también dice que si el niño viola sus garantías y derechos con su
conducta, puede ser obligado a ir a una casa hogar".
Defensa
privada
Las comunidades que viven alrededor del Cementerio El Cuadrado practican un
lema que funciona para defenderse de los "huelepegas": "Si se meten con alguno
de los nuestros los golpeamos", confesó un joven que vive en la calle 92 -no
quiso identificarse-.
Hace mes y medio, a dos chicas de esta zona cuatro muchachos de la calle las
amenazaron con una navaja y les quitaron 25.000 bolívares.
Como confesó Edwars Villalobos, padre de una de ellas, en la noche buscaron a
los infractores y los golpearon. No denunciaron el hecho a los órganos de
seguridad.
Esta situación, como lo reveló un vigilante de un negocio aledaño a la
Intendencia de Chiquinquirá -reservó su nombre por seguridad-, se repite tres
veces a la semana. Los vecinos golpean a los muchachos de la calle con cabillas,
cadenas y hasta piedras.
En Latinoamérica, según Delgado, el fenómeno de los niños de la calle provoca
la organización de las sociedades para defenderse privadamente de ellos, hasta
armar escuadrones de la muerte. "En Brasil, Colombia y México fueron tristemente
famosos".
"Para mí, y hablo como criminólogo, esto ya era previsible, es una tendencia
probable porque existe un sentimiento de rechazo frente a esta población que
produce molestia". Entonces, ¿es normal que la sociedad tome la justicia por sus
manos?
"No se justifica, porque quien cometa una agresión en contra de un niño de la
calle comete un delito que está sancionado por el Código Penal. Sólo digo que es
explicable que mientras el fenómeno crece sin control la gente tenderá a
defenderse privadamente".
Esta conclusión la comparte Alcides García Mavarez, director de la Policía
Regional, quien explica que con la Lopna se hallan con las manos atadas.
Mientras, se desconoce la identidad de los culpables de estos homicidios.
CIFRAS
Según Casa Alianza, se estima que 100 millones de niños y niñas viven y
trabajan en las calles de las ciudades de los países en desarrollo. De ellos, 40
millones se encuentran en suelo latinoamericano.
75% de los niños de la calle del mundo tiene algunos vínculos familiares,
pero pasa la mayor parte de su vida mendingando, trabajando o consumiendo
drogas. Es raro que algunos de ellos pase del cuarto grado en la escuela.
En Ciudad de México, Casa Alianza reportó, desde 1992 hasta el 2002, 52
muertes de muchachos de la calle, de las cuales 20 fueron por "limpieza social".
En Guatemala las cifras son peores: de 98 muertes que se registraron de 1989 a
2002, 64 fueron violentas.
Se creará un centro terapéutico en
URU
Según el Consejo Estadal de Derecho del Niño y del Adolescente, hay en el
Zulia un estimado de 8.000 niños en situación de calle, trabajando, viviendo,
pidiendo o en todas estas "facetas".
"Los programas ambulatorios de asistencia no son efectivos porque no se trata
de alimentación, tratamiento o reinserción familiar, sino que es un problema
clínico de desintoxicación", afirmó Francisco Delgado, director general de la
Alcaldía de Maracaibo, quien dice que el principal inconveniente es la adicción
a las drogas.
Para ello, se prevé la creación de una comunidad terapéutica en las
instalaciones de la Universidad Rafael Urdaneta (URU), ubicada en la parroquia
San Isidro.
"Esperamos el perfeccionamiento de un convenio entre la URU y la Alcaldía de
Maracaibo para disponer de los espacios", dijo Delgado. Allí participarán la
Fundación "José Félix Ribas" y el Instituto Municipal de Capacitación y
Educación Ciudadana.
"Se dotará de los recursos necesarios a través del presupuesto de la Alcaldía
en el primer año para luego ser incluido en el presupuesto del 2004", informó
Delgado.
Términos del convenio
Según Jesús Esparza, rector de la URU, el convenio se centra en la
adquisición del inmueble de la vieja sede. "Son más de 25.000 m² repartidos en
siete edificaciones que se cederán a cambio de que se nos den las instalaciones
de la URU en La Vereda del Lago", dijo.
Delgado prometió que funcionaría este mismo año, pese a que Omixa Méndez,
directora de Planes y Proyectos, aseguró que este centro no está dentro del
presupuesto del 2003. "No tendría que estar incluido dentro de este presupuesto
porque es un convenio con la URU", se justificó Delgado.
"Según las estimaciones de nuestros especialistas, 20% de los muchachos de la
calle necesita estar en régimen cerrado", informó. Por ello, habrá cupo para 40
niños y jóvenes.
"Estamos perfeccionando el convenio. Necesitamos el avalúo de los terrenos,
ya Catastro hizo el levantamiento topográfico y están en la Consultoría Jurídica
de la alcaldía. Junto con esta comunidad terapéutica también funcionará allí la
Academia de la Policía de Maracaibo", agregó el director general de la Alcaldía
de Maracaibo.
Encierro obligatorio
La Ley Orgánica para la Protección del Niño y del Adolescente establece que
el encierro debe ser voluntario.
Sin embargo, Delgado ratifica que existe una posibilidad, "y eso lo hemos
hablado con los jueces, de que se aplique alguna medida por parte de los
Tribunales de Protección del Niño y del Adolescente que nos permita retener a
los niños y adolescentes que necesitan régimen cerrado, es decir, tratamiento
cerrado por un tiempo determinado. Es posible desde el punto de vista legal".
A juicio de Alcides García Mavárez, director de la Policía Regional, esta es
la mejor vía para atacar este problema.
"Si cometen una infracción, como son menores no podemos hacer nada hasta que
llegue a constituir un delito. Si fuera un delito, se debe pasar a la Fiscalía
del Ministerio Público, y el proceso se hace más engorroso".