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Venezuela, señala el presidente de la República Bolivariana, Hugo Rafael Chávez Frías, tiene petróleo y gas para, de manera racional, cuidando el ambiente y en el marco del Protocolo de Kyoto (formulado en 1997 para disminuir, en 2012, hasta 5 por ciento de la emisión de gases contaminantes), llevar energía a este continente durante más de 200 años.
La estrategia energética venezolana de integrarse con los países del hemisferio con base en la compra y venta de hidrocarburos fue expuesta por el Jefe del Estado venezolano durante la edición 233 del espacio radiotelevisivo dominical Aló Presidente, efectuado en el Salón Ayacucho del Palacio de Miraflores, sede del gobierno.
El subsuelo venezolano posee reservas de 313 mil millones de barriles de 159 litros de crudo, predominantemente extrapesado, que las hacen las mayores existencias del planeta, además de contar con las octavas existencias gasíferas del mundo -148 mil millones de pies cúbicos de gas-, 57 por ciento de la disponibilidad del recurso en América Latina y 2,4 por ciento del mundo.
“Venezuela tiene no sólo la idea sino también el potencial para ayudar a alimentar estos tres ámbitos geopolíticos, nuestras tres fachadas políticas: el Caribe, los Andes y la Amazonia, el Cono Sur; Venezuela pertenece a esas tres fachadas”, sostuvo Chávez, quien seguidamente explicó, basándose en un mapa, los proyectos de conexión energéticas formulados por Caracas a los países de la región.
Las propuestas, concebidas dentro de la multiestatal energética regional Petroamérica, comprenden construir un gasoducto por todas las islas del Caribe hasta Cuba, con extensión hasta la península nororiental mexicana de Yucatán “y, por qué no, también con Florida, para hacer interconexiones gasíferas”, con el sur de EE.UU. refirió el Presidente de la República.
Otra iniciativa es el gasoducto Venezuela-Colombia-Panamá en el cual “estamos trabajando con Colombia, China y Panamá y los países centroamericanos e interconectarnos con México.”.
“Hacia el Sur un gasoducto para integrarnos con Brasil y, a través de Argentina con Uruguay y Paraguay por el Sur, y de Colombia para integrarnos con los Andes”, expuso el mandatario nacional dibujando líneas a manera de redes de transmisión sobre el mapa de América.
La estatal petrolera Petróleos de Venezuela, S.A., (Pdvsa) posee refinerías en Alemania y Suecia y administra, a través de Citgo, su filial en EE.UU., el procesamiento de 1,5 millones de barriles diarios de petróleo venezolano en ese país, teniendo como proyecto más próximo la construcción de una refinería en Pernambuco, ciudad del noroccidental estado brasileño de Recife, en operaciones conjuntas con su similar amazónica Petrobras.
El presidente Chávez, para quien este grupo de iniciativas corresponde a una “visión estratégica” de su gobierno, sostuvo una reunión con el saliente presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el uruguayo Enrique Iglesias, quien le informara sobre la aprobación, por parte de ese organismo, de créditos de más de mil millones de dólares para el desarrollo de obras de infraestructura eléctrica y programas educativos en Venezuela.
“Ahora sí que conseguimos el eje central de la integración en América Latina; así como la Unión Europea (UE) se estructuró con base en base a la alianza del carbón y del acero entre Alemania y Francia y por ahí se fue ampliando” el bloque europeo, señaló Iglesias a Chávez.
Intercambio energética con EE.UU.
Respecto de las relaciones en el sector petrolero entre Caracas y Washington, el presidente Chávez mantuvo su interés por continuar con el intercambio comercial, además de disminuir las diferencias políticas de la actualidad.
La venta de Venezuela a EE.UU. de 1,5 millones de barriles de crudo y combustible diarios procesados por Pdvsa, significa 60 por ciento de las exportaciones venezolanas y 15% de las importaciones estadounidenses, cuya demanda interna consume más de 20 millones de barriles diarios del hidrocarburo y destilados, la cuarta parte de la oferta mundial por día.
“No forma parte de nuestra política exterior fomentar un conflicto con los Estados Unidos, no; ellos nos agredieron y nos siguen agrediendo”, ratificó Chávez.
De no mejorar las relaciones con la Casa Blanca, desde Miraflores trabajaremos con la sociedad, con las organizaciones, hasta que haya un gobierno en el futuro con el cual podamos tener relaciones de respeto” como el mantenido con la administración del demócrata Bill Clinton (1993-2001).
“Era un gobierno que se manejaba con la razón y con el respeto”, finalizó el Jefe del Ejecutivo nacional.
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