CARACAS, 4 de agosto de 2005 (Agencia AP) - El presidente venezolano Hugo Chávez afirmó este jueves que Estados Unidos es un "estado peligroso" para el mundo y acusó a la administración del presidente George W. Bush de tratar de manipular a la opinión mundial al señalar que la compra venezolana de 100.000 fusiles rusos sea una acción tendiente a desestabilizar la región.
Los Estados Unidos "son un estado terrorista, pero nos señalan a nosotros de terroristas, (los Estados Unidos) son un estado peligroso, (y) nos señalan de peligrosos a nosotros", dijo el mandatario venezolano el jueves en el acto del 68 aniversario de la Guardia Nacional.
"El miércoles arremetió otro alto funcionario del gobierno de Estados Unidos, trayendo de nuevo el tema de los 100.000 fusiles rusos", acusando su gobierno de estar desestabilizando la zona fronteriza con Colombia, ya que le había suministrado armas al grupo guerrillero de las FARC.
Chávez defendió la compra fusiles rusos que realizará este año su gobierno señalando que esas armas serán empleadas para actividades "defensivas".
"Nos acusan que nosotros estamos armándonos, que estamos una carrera armamentista, lo que queremos es un fusil para nuestros soldados", en reemplazo de los viejos fusiles de asalto FAL.
Los 100.000 fusiles de asalto del tipo Kalasnikov AK 103 y 104 se espera lleguen al país en los próximos meses.
La adquisición de las armas ha sido criticada por Estados Unidos que ha manifestado que los fusiles rusos pueden terminar en manos de los grupos irregulares que operan en la región.
Nicholas Burns, tercer funcionario en importancia en el Departamento de Estado, dijo en una entrevista con The Associated Press que Washington está preocupado por lo que describió son las "masivas" importaciones de armas por parte de Caracas.
"Estados Unidos está preocupado por la importación de Venezuela de cantidades masivas de armas que están desestabilizando la situación a lo largo de la frontera. Esperamos que se abstenga de apoyar a las FARC", declaró Burns, refiriéndose al mayor y más antiguo grupo insurgente de Colombia.
Preguntado si eso significaba que Venezuela había apoyado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia con armas, Burns dijo que sí.
Chávez indicó que las declaraciones de Burns son "grandes mentiras", que buscan "manipular la opinión mundial, con toda la intención de aislar nuestro país".
El mandatario venezolano también se refirió a las acusaciones esgrimidas en una carta del Departamento de Estado en la que se indica que se ha hallado "creciente evidencia" de que Venezuela está usando su riqueza petrolera para financiar "grupos antidemocráticos" en Bolivia, entre otros países.
La referida carta, fechada el 27 de julio, fue enviada por Matthew Reynolds, principal funcionario del Departamento de Estado para asuntos del Congreso, a la representante Ileana Ros Lehtinen de la Florida, se informó.
La misiva representa tal vez la expresión más clara de la preocupación del gobierno por las actividades del gobierno izquierdista de Venezuela en la región andina.
"Nos acusan desde Washington que estamos interfiriendo, dicen que tienen pruebas, pero no muestran ni una sola", destacó el mandatario.
"Los peligrosos, los mentirosos (dicen) que nosotros estamos interfiriendo en los asuntos internos de nuestra querida Bolivia, a pesar que el anterior y el actual (gobierno boliviano ha) negado esta afirmación, que constituye una verdadera infamia", añadió.
Chávez, que repetidamente ha hecho fuertes cuestionamientos a las acciones bélicas de Estados Unidos a lo largo de su historia, incluida Afganistán e Irak, expresó que a diferencia de Estados Unidos, los venezolanos "jamás hemos salido de nuestras fronteras a atropellar a nadie".
"Vaya que lo ha hecho el imperio norteamericano (estadounidense)", comentó y de seguida mencionó el lanzamiento de la primera bomba atómica del mundo, sobre la ciudad japonesa de Hiroshima el 6 de agosto de 1945.
"Dentro de dos días se cumplirán 60 años del acto terrorista más grande que recordaran los siglos (el ataque con bombas atómicas) a Hiroshima y Nagasaki. Qué fue eso, sino terrorismo de estado", añadió.
Las relaciones entre Caracas y Washington han enfrentado varios momentos de tensión durante los seis años de mandato de Chávez, que se han caracterizado por constantes recriminaciones de ambas partes.
Los estrechos vínculos que mantiene el presidente venezolano con el gobernante cubano Fidel Castro, y sus frecuentes críticas a la política exterior y las propuestas de libre mercado apoyadas por Washington, han sido algunos de los motivos que han suscitado fricciones entre los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela.
Chávez ha denunciado desde el inicio de su mandato, en 1999, varios planes de magnicidio y repetidamente ha acusado al gobierno estadounidense de promover un complot para derrocarlo, incluso matarlo e invadir Venezuela. El Departamento de Estado ha rechazado las alegaciones.