Catorce ciudadanos venezolanos sufrieron "trato vejatorio" en el aeropuerto de Madrid antes de ser deportados, denunció ayer el presidente de la Asociación de Ayuda al Emigrante en Tenerife (Islas Canarias), José Fernando Gómez.
El denunciante explica en un comunicado que se trata de un grupo de catorce personas que llegó a España -en una fecha que no precisada- para pasar vacaciones y que fue mantenido incomunicado y sólo se les permitió llamar por teléfono doce horas después de estar retenidas.
Sin embargo, según la denuncia, fue autorizada la presencia en el aeropuerto de Barajas de un abogado "que les estafó 1.500 euros (1.830 dólares) con la promesa de resolverles en cinco minutos su problema con las autoridades españolas".
Según Gómez, no se ha dado una explicación oficial sobre el motivo por el que las autoridades españolas impidieron la entrada en el país de este grupo de ciudadanos venezolanos, que tenían sus papeles en regla y que acudían a disfrutar de sus vacaciones con familiares.
Añade que a trece de los integrantes del grupo se les trató como a delincuentes, se les condujo contra su voluntad hasta la aerolínea venezolana Santa Bárbara y se les obligó a embarcar en medio de un despliegue policial desproporcionado.
Según el comunicado, una mujer miembro del grupo, "de nombre Ana, fue conducida con malas formas hasta un avión de la compañía Iberia, donde le entregaron su pasaporte y demás documentos, todos en regla, delante de todo el pasaje para su humillación pública".
El presidente de la Asociación de Ayuda al Emigrante anuncia que promoverá una investigación para esclarecer las responsabilidades de las autoridades españolas y venezolanas "en este desagradable incidente" con el que, a su parecer, se ha infringido la ley.
yd