Frente a las islas Nicobar, en el océano Indico, se registró hoy un sismo de entre 7 y 7,2 grados en la escala Richter.
El gobernador de las islas Andaman y Nicobar, Ram Kapasi, señaló que por el momento no hay datos sobre posibles daños personales o materiales. Agregó que la policía y los guardacostas están en estado de alerta, pero que por el momento no se ha emitido advertencia de tsunami.
Ambos archipiélagos están entre las zonas más afectadas por el devastador tsunami de diciembre de 2004. Como consecuencia de ese fenómeno murieron en total más de 220.000 personas, 10.000 de ellas en Andaman y Nicobar.
En Port Blair, capital del territorio de Andaman y Nicobar, el sismo de hoy causó pánico, según reportes televisivos, y muchas personas abandonaron sus casas. El temblor tuvo lugar a las 21:12 horas (15:42 GMT), con foco a una profundidad de diez kilómetros. El epicentro se registró unos 420 kilómetros al sur de Port Blair y 440 kilómetros al noroeste de Banda Aceh, en la isla indonesia de Sumatra.
El temblor se sintió incluso en Madras, en la India, y en Phuket, Tailandia. Tailandia emitió a las 18:12 GMT una alerta de tsunami como consecuencia del sismo, pero la levantó poco después. Primero el centro tailandés de Advertencia de Catástrofes señaló que no descartaba la posibilidad de que se registrara un tsunami, que podría afectar a seis regiones costeras del país, incluidas las zonas turísticas de Phuket y Krabi.
"Hemos pedido a las autoridades que emitan una advertencia a la gente para que se prepare para la evacuación y para seguir el plan de emergencia que hemos adoptado", explicó el director del centro, Plodprasop Surasawadi.
Algunas personas, sobre todo turistas, se refugiaron en zonas montañosas, pero posteriormente retornaron a la costa. "El peligro ha pasado", explicó a la agencia dpa Nian Raya, de la recepción de Allamanda Laguna, un hotel de lujo en Phuket.
"He visto en televisión reportes sobre el sismo, pero no he notado un temblor", señaló Raya, que agregó que en los momentos críticos las calles quedaron vacías. "Pero ahora todo vuelve a estar normal", apuntó.
Según reportes iniciales de medios de comunicación, especialistas estadounidenses en temas geológicos dudaban que se repitiera un tsunami como el del pasado año.
Por su parte, el Ministerio del Interior de la India no quiso, según un portavoz, emitir una alerta de maremoto, por considerar que podría "causar un pánico innecesario", y se limitó a observar el curso de los acontecimientos. Sin embargo, ayer olas de unos tres metros de altura azotaron las zonas costeras de la provincia indonesia de Aceh, la más afectada por el desastre de didiembre, tras lo cual miles de personas presas de pánico buscaron refugio en lugares más altos. Aunque especialistas explicaron que no llegaron a ser tsunamis, se conoció que las olas destruyeron más de 30 viviendas.
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