Barquisimeto, 19 de julio de 2005.
La reducción de la desnutrición infantil crónica será uno de los principales impactos exigido de manera obligatoria por los proyectos de atención rural financiados por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) en América Latina, Asia y África Central.
Así lo informó Emma Rotondo Dall’Orso, directora del Programa para el Fortalecimiento de la Evaluación y Seguimiento de Proyectos FIDA en América Latina y el Caribe (PREVAL), durante una visita realizada a Venezuela para cumplir con reuniones de trabajo con representantes del Proyecto de Apoyo a los Pequeños Productores de las Zonas Semiáridas de los estados Lara y Falcón (PROSALAFA).
Rotondo además participó en el taller de lanzamiento del Proyecto FIDA-Barlovento, ambos adscritos a la Fundación CIARA del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y dependientes del Ministerio para la Economía Popular.
Cabe recordar que PROSALAFA con su sede principal en Barquisimeto y extensión en Falcón, es un proyecto de desarrollo rural integral que en su primera fase fue financiado por el FIDA en un lapso de 10 años y que se encuentra a punto de iniciar una segunda fase por un monto de 23 millones de dólares, para un lapso de seis años más de ejecución.
Por esta razón, PROSALAFA, debe seguir los lineamientos de Evaluación y Seguimiento de este organismo multilateral dependiente de la ONU, el cual a través de PREVAL, decidió implementar el Sistema de Gestión de los Resultados y el Impacto (RIMS) y que fue expuesto por esta especialista en la sala de conferencias del mencionado proyecto en Barquisimeto el pasado 11 de julio.
“La junta ejecutiva del FIDA con sede en Roma, ha decidido introducir este nuevo sistema de gestión por resultado e impactos, el cual tiene como indicadores de impacto la prevalencia de la desnutrición crónica en niños menores de 5 años y la proporción de hogares pobres que incrementan sus ingresos y activos”, dijo Emma Rotondo.
El ingreso económico como contribución
Destacó la especialista que es primera vez que se incluyen estos indicadores como resultado de impacto en proyectos FIDA. “Se escogió el incremento de ingresos y activos, porque fundamentalmente la lucha contra la pobreza rural implica la producción de riqueza que se expresa en mayores ingresos para el productor, y la desnutrición crónica porque está comprobado que el incremento de los ingresos representa una disminución en la desnutrición crónica en niños menores de cinco años”.
Acotó que otras agencias internacionales de cooperación, tienen experiencias importantes en la documentación de estos impactos, demostrando que a mayores ingresos debe ser menor la desnutrición infantil crónica.
A esto se asocian otras acciones de los proyectos como acceso a los servicios de salud, mayor disponibilidad alimentaria, así como el desarrollo comunitario y el rol de la mujer, y que precisamente son líneas del FIDA y que en conjunto deben llevar a un impacto positivo en la nutrición.
Toda esta importante información, será vaciada en el Sistema de Gestión de los Resultados y el Impacto (RIMS), explicó la directora del PREVAL, el cual permitirá tener datos homogéneos y comparativos de todos los países del mundo en relación a su contribución a los objetivos y metas del milenio, siendo un acuerdo entre los gobiernos reducir a la mitad el índice de pobreza para el año 2015.
La visita de Rotondo, culminó con la firma de un convenio con la Fundación CIARA, dirigida por la licenciada Gladis Ayala, con el objetivo de brindar capacitación y fortalecimiento en la evaluación, seguimiento y manejo del conocimiento tanto para PROSALAFA, como el resto de los proyectos como PREA, PRODECOP, el Convenio Cuba-Venezuela y el reciente proyecto de Barlovento.
Para mayor información sobre PREVAL puede ser consultada la página web: www.preval.org .