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Caracas, 21 Jun. ABN (Ludovico Quiñones).- La juez Sexta de Juicio del
Circuito Judicial Penal de Caracas, Angélica Rivero, negó libertad a uno
de los presuntos homicidas de los soldados de Altamira, quien solicitó
su libertad por retardo procesal.
Los cuerpos sin vida de los soldados Darwin Arguelles y José Ángel
Salas aparecieron el 17 de febrero del 2003 en Parque Caiza, en la vía
Petare-Guarenas. Mientras que los cadáveres de Félix Antonio Pinto y
Zaida Peroza se encontraron en el sector llamado Palo Gacho vía
Chuspa-Araira, estado Miranda.
De esa masacre sólo quedó viva una adolescente, quien fingió estar
muerta luego de recibir un disparo de escopeta. Su testimonio sirvió
para llevar a juicio a Tayro Aristigueta, Gregory Umanés y Luis Chacín.
El abogado defensor de Tayro Aristiguieta, Horacio Morales, requirió
ante el tribunal de la causa, la libertad de su cliente, alegando que
habían transcurrido más de dos años sin emitirse sentencia alguna.
Explicó Morales que según el Código Orgánico Procesal Penal (COPP), un
imputado que no haya sido sentenciado en un lapso de dos años de
reclusión, debe ser puesto en libertad.
Incluso, relató que hay una sentencia del Tribunal Supremo de Justicia
que corrobora este alegato del COPP.
Sobre la negativa de la juez de la causa, el abogado defensor comentó
que Angélica Rivero argumentó peligro de fuga por parte del acusado.
Tras esta nueva sentencia Aristiguieta Umanés y Chacín, deben ir a
juicio el próximo 27 de junio por la muerte de los soldados la joven.
En este caso también se investiga al General Felipe Rodríguez, quien se
encuentra detenido en el internado judicial de Yare, estado Miranda, por
la comisión de los presuntos delitos de rebelión civil y conspiración.
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