En entrevista realizada a voceros y participantes cogestionarios de VENALUM de la CVG (empresa de la Corporación Venezolana de Guayana que procesa aluminio), salieron a relucir importantes denuncias sobre la situación que presentan los trabajadores de las contratistas, discriminados respecto a los demás trabajadores de la empresa y sometidos a condiciones de trabajo que en algunos casos pudieran calificarse de abominables, como sucede con los que se meten en el llamado “Tunel del Diablo” a altísimas temperaturas y expuestos a tremendos riesgos en su salud, contraviniendo todas las normativas legales y de regulación de la seguridad, la salud y el ambiente de trabajo. Los trabajadores que se meten al llamado "Tunel del Diablo" no deberían pasar ahí más de media hora o una hora y sin embrago pasan jornadas de ocho horas completas sometidos a efectos cancerígenos y otras enfermedades, con salarios ínfimos y sin recursos adecuados de seguridad laboral y social. Estos son problemas que serán enfrentados por los trabajadores en la cogestión, porque sin la abolición de esto no habrá Socialismo del Siglo XXI.
Nos fueron planteados algunos problemas que se presentan con la conciencia de los trabajadores de base de VENALUM, que son contratados, porque “los marean con lo del cooperativismo, y son unos 600 trabajadores que no tienen beneficios sociales”.
Sobre este particular se agregó a la conversación realizada con Mara Campos y Augusto Lozano, la compatriota Marieta Rengifo (trabajadora de VENALUM con 20 años de servicio), quien habló de las cooperativas y el problema que hay debido al régimen de contratas, subcontratas y cooperativas con sub-cooperativas (fórmula insólita que contraviene los principios de esta revolución).
Nos dieron a entender que hay una grave distorsión del cooperativismo, que se usa no como modelo de asociación para el trabajo colectivo entre iguales que producen sin explotación, sino que en la práctica, los trabajadores son despojados de muchos beneficios sindicales y sociales y son sobre explotados, perdiendo o no pudiendo alcanzar la condición de trabajadores fijos de la empresa, por lo que no tienen estabilidad y son sometidos a condiciones de trabajo sumamente precarias e incluso contrarias a las más elementales normas legales de preservación de su seguridad y su salud, al encargarles los trabajos más pesados y peligrosos. Por otra parte, salió a relucir la presencia de vigilantes, Guardias Nacionales y contratas de seguridad privada, incluso de gente armada que no esta debidamente identificada dentro de las instalaciones de VENALUM, lo cual incomoda y preocupa a los trabajadores. Problemas como estos, como el de la seguridad, las condiciones de trabajo y la situación de los contratados, deberán ser abordados en el proceso cogestionario, porque la cogestión y los beneficios no pueden ser sólo para un sector de trabajadores mejor calificados o de nivel técnico; la cogestión debe incorporar y mejorar la situación de todos los trabajadores, acabando con la discriminación entre fijos y contratados.
La revolución, para no ser de convertida en una caricatura, deberá cuidarse de este contrabando de cooperativismo chimbo, que falsea el sentido de las cooperativas y las utiliza para destruir los beneficios laborales dejando a los trabajadores al mero destajo. Esta es una infiltración perversa, enmascarada del neoliberalismo, con discurso pseudo-revolucionario que no se puede dejar pasar en la cogestión, porque o vamos realmente hacia la revolución socialista o nos que damos en la caricatura sobre la que alertaba el Ché.
Por eso en VENALUM los trabajadores están discutiendo ser todos iguales, eliminando el distingo de categorías que separan a los de las contratas de los fijos, por ser las contratas espacios de superexplotación donde los trabajadores pueden pasar años y años con sus derechos laborales y sindicales violados. La cogestión no puede ser privilegio de unos y más exclusión de otros; ha de ser para el desarrollos de toda la clase trabajadora y el pueblo, pues una empresa que sólo se ocupa de la producción y no genera beneficio social y bienestar para toda la sociedad carecería de sentido.