Sao Paulo, 18 jun (PL) La
existencia de un movimiento articulado para impedir el término
del mandato del presidente Luiz Inacio Lula da Silva, frustrar su
reelección y desacrrilar el futuro de Brasil, fue denunciado por
un caracterizado vocero del gobierno.
La denuncia la formuló
José Dirceu en su primera aparición pública tras
renunciar el jueves al ministerio de la Casa Civil para ocupar su
puesto de diputado y desde allí defender al gobierno, al Partido
de los Trabajadores (PT) y a su persona de acusaciones interesadas.
Considerado el más cercano
colaborador de Lula, Dirceu fue la estrella anoche en un acto
político de apoyo al gobierno y al PT, y en una reunión
anterior de la tendencia Campo Mayoritario de esa agrupación,
previa a una reunión hoy del Directorio Nacional del PT.
Dijo que la élite
brasileña, insatisfecha con el mandato de Lula, está
asustada con el desempeño del gobierno, consciente de que, si no
interrumpe su trayectoria, no logrará impedir su
reelección el próximo año.
"Lo que está en juego es el
futuro de Brasil. Las instituciones y los valores que nuestro
país tiene son fruto de nuestra lucha, inclusive el voto
secreto, el voto de las mujeres, los derechos sindicales. Nosotros
construimos esta democracia", afirmó.
"Siempre estuvimos del lado de los
que lucharon contra la corrupción. Los que hoy intentan
acusarnos están en los bancos de los reos, de los que asaltaron
este país", expresó en obvia alusión al diputado
Roberto Jefferson y sus recientes denuncias.
El controvertido político
estuvo estrechamente vinculado al ex presidente Fernando Collor
(1990-93), destituido por corrupción, y ahora acusa al PT, sin
aportar pruebas, de haber pagado a diputados de otros partidos por
apoyar al gobierno.
Explicó que cuando el
Ministerio Público y la Policía Federal entraron a
investigar a fondo denuncias de supuesta corrupción en la
Empresa de Correos y el Instituto de Reaseguros, dirigidos por personas
vinculadas a Jefferson, que aparece como beneficiario de tales actos,
fue que "comenzaron a atacarnos y acusar de corruptos".
"Este gobierno no roba, no deja
robar y combate el robo. Ustedes pueden tener orgullo de este
gobierno", remarcó, y resaltó que nunca la Policía
Federal detuvo a tantos bandidos de cuello blanco como ahora.
Dirceu denunció
además que "la prensa comienza a hacer parte de movimientos
político partidarios", en alusión a la
participación en especial del diario O Estado de Sao Paulo y las
revistas Veja e Istoé Dinheiro, en la campaña difamatoria
contra el gobierno y el PT.
Advirtió que los partidos
opositores están jugando con fuego al intentar anticipar el
debate para las elecciones del 2006 e ironizó que hicieron
encuestas después de 30 días de ataques al gobierno y
perdieron las encuestas, en referencia a dos publicadas ayer.
En esos sondeos, aunque se aprecia
una ligera baja en el apoyo al gobierno y a Lula, éste sigue
siendo favorito para reelegirse en el 2006, con abultada ventaja sobre
la casi totalidad de sus eventuales contrincantes.
Dirceu también alertó sobre la necesidad de mejorar la relación del PT con los movimientos sociales.
"No vamos a subestimar nuestros
errores y la fuerza de la oposición, porque ellos pueden
invertir la situación política del país y el apoyo
que nosotros tenemos en la sociedad, si nosotros no corregimos nuestros
errores y no dialogamos con la sociedad organizada", advirtió.