BAGDAD, 9 de junio (Agencias) Rebeldes iraquíes emboscaron a un convoy estadounidense con provisiones cerca de la población de Jaldiya, 120 kilómetros al oeste de Bagdad, según informaron fuentes policiales, las cuales indicaron que habría un número indeterminado de víctimas.De acuerdo con el sargento de policía Shakir Ibrajim, el convoy fue atacado a 120 kilómetros al oeste de Bagdad. Varios vehículos deportivos utilitarios y camiones fueron destruidos, agregó.
El ataque es el segundo en contra de un convoy con alimentos para las fuerzas estadounidenses en ser realizado esta semana en el occidente de Bagdad. Reporteros dijeron que fueron encontrados 11 cadáveres en la zona del ataque en Jabaniya, al parecer de conductores y personas que viajaban en la caravana.
Asesinan a miembro del partido Baath
Mientras tanto, hombres armados dieron muerte a un ex miembro del partido Baath del derrocado dictador Saddam Hussein. Kamil al-Nuri, cerca de su tienda de en el empobrecido barrio capitalino de ciudad Sadr la noche del miércoles, dijo el mayor de policía Jusein Yadu. Al-Nuri es uno de los 10 iraquíes cuya muerte fue dada a conocer el miércoles.
Disparan a infantes de Marina y a miembros de la Policía iraquí
Previamente, se informó que un grupo de 16 guardias de seguridad privada estadounidenses se encuentran bajo investigación por dispararle a un grupo de infantes de marina y civiles iraquíes durante un lapso de tres horas en el oeste de Bagdad.
Los infantes de marina dijeron que los 16 guardias de seguridad y tres contratistas iraquíes, fueron detenidos durante tres días a fines del mes pasado, luego de disparar contra iraquíes e infantes desde sus automóviles en Faluya, dijo la infantería naval en un comunicado. El incidente no dejó heridos.
Muchos iraquíes se molestan con los grupos de elementos de seguridad de alto nivel que suelen recorrer las autopistas del país en vehículos deportivos utilitarios, disparando sus armas automáticas. Pero los funcionarios del gobierno iraquí, blanco favorito de los militantes, suelen emplear a empresas de seguridad privadas para su protección.
La investigación del ataque a los marines ocurre mientras un alto funcionario estadounidense pedía que las milicias chiítas y curdas fueran incorporadas a las nacientes fuerzas armadas y policiales de Irak.
Pero el presidente iraquí, el curdo sunita Yalal Talabani, defendió la existencia de esos grupos armados, especialmente la Brigada Musulmán Chiíta Badr, ala militar del principal partido político del país, el Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Irak. Talabani expresó que la Brigada Badr y los Peshmerga curdos son "héroes" y no milicianos.
Un dirigente de la minoría sunita, el que fuera el grupo dominante del país hasta la caída de Hussein, criticó los comentarios de Talabani, al señalar que sigue las políticas norteamericanas con el fin de iniciar una guerra con Irán.
Cerca de 900 personas han muerto en ataques rebeldes desde que fuera anunciado el 28 de abril el nuevo gobierno de mayoría chiíta de Irak. Entre los muertos se cuentan más de 10 religiosos sunitas y chiítas.
Los sunitas acusan a la Brigada Badr y a las fuerzas de seguridad dominadas por los chiítas de secuestrar y asesinar a miembros de su comunidad, entre ellos a religiosos