|
Caracas, 09 Jun. ABN (Julio Pereira).- La escritora Marta Harnecker estima que el escenario ideal para la participación de las comunidades organizadas gira en torno a una asamblea, que represente entre 300 a 400 familias, en la que las fuerzas vivas de la comunidad puedan articular un plan único de trabajo.
Como participante en el foro Presupuesto Participativo como expresión de la corresponsabilidad ciudadana, organizado por el Fondo Intergubernamental para la Descentralización (Fides), la escritora dialogó sobre las ventajas de esa figura para las comunidades organizadas.
Explicó que actualmente las comunidades están trabajando de forma sectorizada a través de organizaciones como el Consejo de Salud, las Mesas Técnicas de Agua, los reservistas, por lo que los esfuerzos se pueden disgregar.
Harnecker cree que la actividad debe comenzar con el diagnóstico participativo comunitario en áreas menores a fin de priorizar los problemas que la comunidad puede resolver con sus propias fuerzas. Tras el diagnóstico se deberían extraer los problemas que no están al alcance de la comunidad para que sean delegados a otra instancia, que sería el presupuesto participativo.
Ese ente se conformaría con la elección de delegados de la comunidad, que funcionarían como consejeros, que estudiarían los proyectos de inversión y decidirían cuáles se deben llevar a cabo.
Indicó que Venezuela cuenta con instrumentos legales para la participación comunitaria desde la Constitución bolivariana y la Ley de los Consejos Locales de Planificación Pública. Sin embargo, alertó que debe existir la voluntad política para poner en práctica esos instrumentos legales porque, de lo contrario, se convertirían en letra muerta.
En este sentido, destacó el foro como una iniciativa dirigida a incentivar la participación de la comunidad de manera activa, para que con sus ideas y criterios dibujen la acción de proyectos gubernamentales.
Noticia leida aproximadamente 621 veces. Contador actualizado cada 3 minutos
|