Mientras la Inspectoría les niega su legalización como sindicato

La Fuerza Popular de Trabajadores de la construcción denuncia despidos en el Metro con la anuencia del sindicato "bolivariano"

Un grupo de directivos del sindicato Fuerza Popular de Trabajadores de la Construcción, actualmente en proceso de legalización, nos planteó la difícil situación por la que están atravesando, tanto con los obstáculos de la Inspectoría del Trabajo para expedir la boleta que les de legalidad como organización representativa de los trabajadores, como por los despidos que se están suscitando en el Metro y otras obras actualmente en curso en Caracas y en otras zonas del país.

Algunos de sus representantes nos hablaron de la lucha tenaz que han venido dando contra el sindicalismo burocrático y enemigo de los intereses laborales. Primero fue contra el sindicato adeco (Sutic). Como ya es conocido, este sector fue durante décadas un bastión de los sindicaleros de Acción Democrática, en el que ejercieron una dictadura antiobrera, apelando a métodos gangteriles. Nos comentan los directivos de la FPT que con el proceso revolucionario, surgió un nuevo sindicato, la Unión Bolivariana de Trabajadores (UBT) que se presentó ante los trabajadores como “revolucionario” y “bolivariano”. Los trabajadores vieron en ellos una oportunidad para sacarse de encima la loza burocrática adeca, lograron desplazar a los adecos y a la CTV, sin embargo, estos rápidamente demostraron ser tan sinvergüenzas y burocráticos como sus antecesores, con métodos tan violentos como los de los adecos, y amparados por algunos funcionarios corruptos del Ministerio del Trabajo, someten a los trabajadores y pretenden hacer lo que les da la gana.

A pesar de todo esto, los trabajadores más clasistas del sector no se amilanaron y siguieron luchando por conformar un sindicato que realmente luche por sus reivindicaciones, independiente del gobierno, que enfrente a los patronos y liquide a la nueva burocracia disfrazada de “bolivariana” que hoy pretende asumir la representación de los trabajadores de la construcción. En ese sentido, la Fuerza Popular de los Trabajadores de la Construcción (FPT), busca llenar ese vacío, y con tal fin se han organizado, sin embargo, la UBT en conchupancia con funcionarios de la Inspectoría del Trabajo, pretenden negarle el derecho democrático a legalizarse como representación genuina de los trabajadores.

Los directivos de la FPT nos relatan la cronología de los hechos: El 1 de abril, los representantes de la FPT introdujeron ante la Inspectoría Nacional y otros Asuntos Colectivos de Trabajo del Sector Privado en Caracas, todos los recaudos solicitados, incluso, entregaron algunos documentos que no exige la ley, lo cual pone en evidencia los obstáculos deliberados que se le ponen para dificultarle su legalización. El 7 del mismo mes le entregaron el Auto de Inamovilidad, de acuerdo con el artículo 450 de la Ley Orgánica del Trabajo. El día 25 le devolvieron los documentos para que hicieran algunas correcciones, estos fueron entregados ya corregidos el día 29 de abril. Después de entregados definitivamente los recaudos, la Inspectoría tenía un plazo de un mes para dar una respuesta, este mes se cumplió el 29 de mayo, y hasta el sol de hoy, una semana después de vencido el plazo, la Inspectoría sigue sin darle una respuesta satisfactoria a los organizadores del nuevo sindicato clasista.

Mientras tanto, durante estos dos últimos meses de trámite para legalizar al sindicato, las distintas empresas en las que se desempeñan los trabajadores que avalan su creación, se han dado a la tarea de despedir delegados, directivos y trabajadores, con la complicidad de los directivos del sindicato dizque bolivariano, UBT, violando el Auto de Inamovilidad que establece:”los miembros firmantes de la referida proyectada organización sindical, por lo tanto, no podrán ser despedidos, trasladados, suspendidos o desmejorados en sus condiciones de trabajo”. Los directivos de FPT denuncian que en este momento hay una lista para despedir a 35 trabajadores de los campamentos Plaza Italia y Capuchinos del Metro y otra de 25 en otros campamentos. Ya previamente, fueron despedidos 87 trabajadores por las empresas Odebrecht (líneas 3 y 4 del Metro), Consorcio Contuy Medio (Ferrocarril del Tuy), Construcciones Karen, Pellizary y Capev. Todo con la anuencia y el silencio cómplice del sindicato UBT.

Es así como los trabajadores de la construcción exigen que de una vez por todas la Inspectoría expida la boleta legalizando al nuevo sindicato Fuerza Popular de los Trabajadores y llama a las empresas a que cesen los despidos. De no ser así, ya comenzará la cuenta regresiva para iniciar acciones contundentes contra los patronos y los burócratas sindicales.

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