En un discurso hoy ante los
representantes de las cámaras de comercio de 22 países de Iberoamérica, reunidos
en la XXX Conferencia
de la Comisión Interamericana de Arbitraje Comercial que se lleva a cabo en
Bogotá, el presidente dijo, en conclusión, que la política en América Latina
debe ser ni chicha ni limonada, es decir, ni de derecha ni de
izquierda.
No hay dudas adonde quiere dirigir el fuego político.
Y el cañonazo explota al mismo tiempo cuando Bush y Condoleeza Rice arremeten
contra Chávez para convencer a los mandatarios que “Chávez es un factor negativo
para la región”.
“Distinción entre izquierda
y derecha corresponde a períodos de dictaduras”, titulaba SNE, la agencia de
noticias de la presidencia el comunicado sobre la charla del mandatario
colombiano.
“Esa calificación hay que
corregirla. Esa distinción entre izquierda y derecha es obsoleta, corresponde al
período de las dictaduras”, indicó Uribe Vélez, según
SNE que agregó:
RICE & URIBE
PREOCUPADOS
“El Mandatario también
advirtió que esta diferenciación puede causar graves daños en el continente
porque su impacto ya se está haciendo evidente en fenómenos de
polarización.”
Vale la pena de citar a la
señora Condoleeza Rice, secretaria de
Departamento de Estado cuando ésta compareció ante el Senado para confirmar su
cargo en un interrogatorio el 18
de enero año en curso dijo:
“Tenemos que ser
vigilantes y demostrar que conocemos las dificultades que el gobierno (de
Chávez) causa a sus vecinos”.
Y siguió:
“Nos encontramos muy
preocupados por un líder democráticamente electo que gobierna en forma
intolerante y algunos de los pasos que él ha tomado en contra de los medios y de
la oposición. Yo pienso que estos son puntos para estar profundamente
molesta”.
(….)
Uribe por su lado usa otras
palabras:
“Los invito
a reflexionar para abandonar esa tesis que hace boga, que polariza tanto a
América Latina, que divide a nuestras democracias entre democracias de izquierda
y de derecha, para que a esas democracias les exijamos ser democracias más
institucionales y menos caudillistas. Democracias más progresistas, de respeto a
instituciones y a la cohesión social y no democracias de caprichos
personales”, subrayó
Uribe.
Y para rematar el
mandatario colombiano “precisó que esa
clasificación entre democracias de izquierda y de derecha en el continente finalmente no tiene consecuencias en los
resultados sociales y económicos, pero sí en la polarización
política.”
Muchos colombianos
seguramente podrían polemizar contra su presidente y la expresión “menos
caudillistas” o “caprichos personales”. En estos días esta por nacer un partido “Uribista”,
no se habla de otro nombre y resulta que todos los de “arriba” quieren ser
socios con Uribe en “su partido”.
UN VISTAZO
HISTÓRICO
Ahora, ¿los partidos son
organismos por encima de las clases sociales?
No es necesario ser
marxista para entender que los partidos son voceros y organismos de las clases
sociales. Muy sencillo, el proletariado en su nacimiento necesitaba sindicatos
para defenderse económicamente y un partido que podía canalizar los reclamos por
el derecho a voto, 8 horas de trabajo, etc.
Fueron creados los partidos
obreros como el socialdemócrata y el comunista, cada uno representando las
corrientes reformistas y revolucionaria, respectivamente en el movimiento
obrero.
Por el otro lado existían
ya los partidos de la derecha, organismos y herramientas de las clases de la
burguesía. Defendían los empresarios para impedir todo tipo de reformas
sociales, económico y político y garantizar las ganancias y el poder
político.
El continente europeo es el
ejemplo más claro en como trabajadores y burgueses son divididos en partidos
políticos. Es también ahí donde las transformaciones sociales han llegado más
lejos, donde los obreros han logrado un nivel de vida y seguridad social
bastante avanzado. Decir que no existe una diferencia entre derecha e izquierda
es peligroso, por que podría resultar en la carcajada más larga del
siglo.
¿QUÉ DERECHOS
LABORALES?
Uribe habló ante
empresarios de 22 países en un continente donde la política neoliberal deja cada
año a 22 millones de niños sin escuela, niños que por ser de familias pobres
“desertan” del derecho humano de tener una educación.
En América Latina existen
muy pocos países sin analfabetismo, recién declarado por UNESCO; entre ellos
Cuba y Venezuela.
En América Latina hay 55
millones de seres humanos que sufren de la desnutrición, que cada noche se
acuestan con hambre. Colombia es, como dice el presidente de la central obrera
CUT, uno de esos países.
En América Latina existe
una política claramente derechista en donde los sindicatos son víctimas por la
legislación antilaboral y sindical. Colombia de pronto es un caso macabro, donde
el obrero y activista sindical es asesinado. Pero el proceso de desarme y de
disolución del movimiento sindical ha llegado a niveles dramáticos, por lo cual
no se puede hablar de derechos de organizarse sindicalmente. Lo digo por que
cubre toda América Latina como corresponsal para la prensa sindical sueca. En
Colombia, solo 3-4 por ciento de la fuerza laboral activa son organizados, y la
mayoría en el sector publico. De ellos la mayoría viene del
magisterio.
LA POLÍTICA DE DERECHA DE
URIBE
La política ejercida por el
gobierno de Uribe ha dejado a los obreros y empleados en una pobreza
impresionante y mucho peor que hace unos años.
El 29 de abril de 2005 el presidente de la CUT, Carlos
Rodríguez, hizo una nota sobre la situación para el pueblo colombiano:
“La
calamidad de la pobreza nacional ha hecho que algunos prestigiosos empresarios
planteen abiertamente que este es el mayor problema nacional. En Colombia, la pobreza cobija al 50 por
ciento de la población y el ingreso per cápita sigue cayendo, a tal punto que
hoy está en 2213 dólares, cifra por debajo de los demás países de América
Latina.”
Entonces, ¿Quién gana con
la política “ni
chicha ni limonada?” de Uribe.
Y
Rodríguez nos da una respuesta contundente publicando los datos oficiales del
mismo Uribe:
“En el primer trimestre de 2005, 108
empresas obtuvieron $1.17 billones de utilidades, el 38% más de lo alcanzado en
el mismo periodo de 2004. Recordemos que en el 2004, las utilidades del sector
financiero llegaron a tres billones y que algunos bancos alcanzaron utilidades
hasta del 6 mil ciento.”
El dirigente sindical habría podido agregar, que los
bancos colombianos, los que apostaron por Uribe en la campaña electoral el 2002,
obtuvieron un aumento de sus utilidades equivalente a 65-75 % mientras los
bancos extranjeros registraron ganancias hasta un aumento de 101 %. Nada
mal para ser una a política de nadie.
ELIMINACIÓN DE HORAS EXTRAS,
DOMINICALES
El tímido jefe sindical se olvidó mencionar, que
la
política “ni
chicha ni limonada” de Uribe primero pasó por recortes de las renumeraciones
laborales, eliminación de horas extras, dominicales, un cambio de la jornada
laboral para no pagar esas horas extras, etc.
También olvidó escribir que
la política “ni
chicha ni limonada” de Uribe significa liquidación y ventas de empresas
públicas, trabajadores echados a la calle sin ni una sola oportunidad de ni
siquiera dialogar y menos negociar de su puesto de trabajo. “Primero llegan las
tanquetas y después la prensa que nos informa
que el presidente ha liquidado la empresa”, resumieron los trabajadores de
Telecom y Inravision el carácter “democrático” del gobierno laboral de
Uribe.
Y
Carlos Rodríguez debería preguntar a los diez mil despedidos en Telecom,
Inravision, Ecopetrol, los miles de trabajadores de los hospitales públicos o el
Seguro Social si considera la política de Uribe como ¿“ni
chicha ni limonada”?
Y
habría que preguntar al pueblo colombiano que cada año son víctimas por nuevos
impuestos y contrarreformas tributarias ¿si la política de invertir los
impuestos en una guerra perdida en vez, como el caso de Venezuela, invertirlos
en obras sociales como educación, mejores condiciones de trabajo, de salud para
todos, no sería mejor?
Pero
ahí esta la diferencia, no solamente entre Venezuela y Colombia, sino en el
continente latinoamericano.
¿QUE TEMOR TIENEN RICE &
URIBE?
¿Por
qué quien tiene miedo que los pueblos latinoamericanos comienzan a integrarse en
todos los niveles de las sociedades y entre los
pueblos?
¿Quién
teme que se crea una empresa continental pública petrolera, un canal de
televisión, que los pueblos latinoamericanos intercambian capital humano como
médicos y profesores en cambio a petróleo o de gas?
Es
la preocupación de la señora Rice que en este continente tiene muy pocos aliados
y menos amigos.
Es
la preocupación de empresas transnacionales como Colsanitas, que temen que los
médicos cubanos serán, como en Venezuela, un ejemplo de hermandad y de verdadero
intercambio entre los pueblos.
Es
la preocupación de los pulpos petroleros de USA y de Gran Bretaña, o de las
empresas transnacionales de educación que ven un continente y mercado en peligro
por que entre los latinos mismos pueden arreglar el analfabetismo y reforzar el
sector público de la educación.
Es
la preocupación de empresas transnacionales y tan antisindicalistas como la
sueca Ericsson, de mi país, que se ha hecho medio dueño del mercado colombiano
de comunicaciones actuando como “patanegra” como decimos en Suecia sobre
rompehuelguistas.
“TRATANDO
DE ENGAÑAR AL PUEBLO”
Mientras
tanto, los capitalistas de 22 países reunidos en Bogota aplauden al mandatario
colombiano cuando este arremete contra los pueblos en su lucha
antineoliberal.
Y
Chávez, ese demonio que esta creando otro fantasma en América Latina, él
tranquilamente ironiza a los sectores que defienden tanto un sistema económico
perdido, como, por ejemplo en el diario caraceño El Universal que en su edición
del domingo 15 de mayo hizo una pregunta como si Venezuela no hubiera cambiado
en los últimos seis años y que todavía existían tantos analfabetos como antes de
la Misión Robinsón:
“El
Universal hoy, preguntando a la gente: '¿Qué prefiere usted, socialismo o
democracia?', tratando de engañar al pueblo haciendo creer que el socialismo es
contrario a la democracia. Pero la cosa es al revés, y yo sí le preguntaría al
pueblo si prefieren capitalismo o democracia. ¡Ahí hay una antonomía perfecta!
Porque en el marco del capitalismo es imposible la democracia. La democracia es
el gobierno del pueblo, el capitalismo es el gobierno de los poderosos que
tienen el capital", expresó
Chávez.
Esa
política si, no es “ni
chicha ni limonada”.
O
como decía Lenin:
¡“No
política es política burguesa”!