Oficiales de la Guardia Nacional (GN) apostados en la embajada de Estados
Unidos y personal de seguridad de la sede diplomática impidieron a los
participantes de la concentración organizada por el Foro por la Vida, culminar
la actividad de rechazo a la guerra de invasión a Irak celebrada este 03 de
abril.
Los derechos al libre tránsito y a la manifestación pacífica fueron
vulnerados por oficiales de la GN (que se negaron a identificarse) y por un
funcionario de seguridad de la delegación diplomática estadounidense. Estos
funcionarios imposibilitaron que se realizara la concentración convocada por
organizaciones de derechos humanos del Foro por la Vida para este 03 de abril
ante la sede diplomática norteamericana. Formando un cerco de seguridad a 100
metros de la entada principal, la GN y personal de seguridad de la embajada
obstaculizaron el paso de los manifestantes e incluso del tránsito
vehicular.
Por esta medida, calificada por voceros del Foro como excesiva, fueron
vulnerados el Artículo 50 de la Constitución, que consagra el derecho a que toda
persona transite libremente por el territorio nacional, y el Artículo 68, que
garantiza el derecho a manifestar pacíficamente y sin armas. Cabe destacar que
representantes de la coalición de organizaciones informaron previamente sobre la
acción de protesta a las autoridades municipales y de la sede diplomática.
La convocatoria hecha por el Foro por la Vida atrajo a cerca de 50 de sus
miembros, quienes coincidieron en rechazar, pacíficamente, las acciones bélicas
dirigidas contra el pueblo iraquí por el gobierno estadounidense apoyado por el
Reino Unido y España.
La acción de calle incluía la entrega a la representación diplomática de un
comunicado en el que se expresa la posición del Foro por la Vida ante la
intervención militar a Irak, acompañada de un conjunto de argumentos jurídicos
destacando el carácter ilegal e ilegítimo de esta guerra y de una serie de
dibujos realizados por niños y niñas de la Escuela Básica Nacional Los Naranjos
de La Vega, expresando su opinión con respecto a ésta. Lamentablemente la
embajada no autorizó la recepción de ninguno de estos documentos.
Se anexa a esta nota el comunicado del Foro por la Vida condenan la guerra y
la argumentación jurídica contra la medida bélica.
COMUNICADO
FORO POR LA VIDA CONDENA LA GUERRA CONTRA IRAK
Ante la guerra que el gobierno estadounidense inició contra Irak con apoyo,
en particular, de España y el Reino Unido, las organizaciones del Foro por la
Vida abajo firmantes formulan las siguientes consideraciones:
a) Nos solidarizamos con el dolor que esa acción ilegítima e ilegal
ocasionará al pueblo Iraquí, ya suficientemente vulnerado en sus derechos
humanos por su Estado, así como en 2001 nos hicimos solidarios con el dolor que
el terrorismo ocasionó, el 11 de septiembre, al pueblo estadounidense.
b) Esta guerra, que cuenta con el rechazo de la mayor parte de la opinión
pública mundial, se inserta en una espiral internacional de violencia, en la que
los inadmisibles caminos del terrorismo y la “guerra preventiva” se dan la mano
en contra de los pueblos. La decisión de iniciarla, coloca a esos Estados al
margen del Estado de Derecho Internacional, debilita a la Organización de las
Naciones Unidas (ONU) y sus fines de protección de la paz y los derechos
humanos. Este acontecimiento es antidemocrático y crea un grave precedente al
imponer un modo de proceder según el cual, ante la violencia de los poderosos,
la ley y las instituciones no tienen cabida. Las dimensiones de la decisión
adoptada por esos gobiernos afectan negativamente a la humanidad entera y es un
atentado contra la vida del planeta, nuestra casa común.
c) Ninguna guerra tiene justificación, menos aún, cuando ésta se encuentra
motivada por intereses económicos. Por ello instamos al gobierno nacional se
pronuncie por el desarme de las naciones y por una economía no sustentada sobre
la muerte y los conflictos bélicos a nivel mundial. La paz, la libertad y los
derechos humanos no pueden ser utilizados para justificar un acto tan deplorable
como la guerra.
d) Solicitamos al Estado venezolano que proponga, en la Asamblea General de
Naciones Unidas, la adopción de medidas orientadas a facilitar el retorno a la
institucionalización del conflicto y su solución pacífica y negociada.
Organizaciones del Foro por la Vida firmantes:
Acción Ciudadana Contra el Sida (ACCSI)
Centro de Derechos Humanos de la Universidad Católica Andrés Bello
(CDH-UCAB)
Centro para la Paz de la Universidad Central de Venezuela
Centros Comunitarios de Aprendizaje (Cecodap)
Colectivo de Asistencia y Servicio Integral a los Trabajadores/as
(Aportes),
Comisión de Derechos Humanos de Justicia y Paz del Estado Aragua
Comisión Justicia y Paz del Secretariado Conjunto de Religiosos y Religiosas
de Venezuela (Secorve)
Federación Latinoamericana de Asociaciones de Familiares de Detenidos,
Desaparecidos (Fedefam)
Fundación “Justicia y Paz” de Petare
Fundación de Derechos Humanos del Estado Anzoátegui
Oficina de Derechos Humanos del Vicariato Apostólico de Machiques
Oficina de Derechos Humanos del Vicariato Apostólico de Puerto Ayacucho
Oficina Diocesana de Derechos Humanos (Humana Dignitas)
Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea)
Red de Apoyo por la Justicia y la Paz
Servicio Jesuita para Refugiados
¿POR QUÉ LA GUERRA A IRAK ES ILEGAL E ILEGÍTIMA?
La guerra liderada por los EEUU, Gran Bretaña y España contra Irak genera
consecuencias negativas para la humanidad entera. La Organización de las
Naciones Unidas (ONU), el principal sistema de protección internacional de la
paz y los derechos humanos, está siendo radicalmente vulnerado con esa acción.
Ello afecta, no sólo al pueblo iraquí, que está siendo actualmente bombardeado,
sino también la posibilidad de hacer uso de esa institución, por parte de
organizaciones nacionales, para proteger la dignidad de sus pueblos.
Es ilegal porque...
· Es un principio fundamental del sistema de la Organización de Naciones
Unidas (ONU) la abstención de recurrir al uso de la fuerza contra otro Estado,
tal como lo señalan los numerales 3 y 4 del artículo 2 de la Carta de la
ONU:“3. Los Miembros de la Organización arreglarán sus controversias
internacionales por medios pacíficos de tal manera que no se pongan en
peligro ni la paz y la seguridad internacionales ni la justicia.4. Los Miembros
de la Organización, en sus relaciones internacionales, se abstendrán de
recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial
o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma
incompatible con los Propósitos de las Naciones Unidas”.
· Ese principio general, tiene dos excepciones en las que, sin embargo, no
encaja la guerra que los gobiernos de EEUU, Reino Unido y España, están
realizando contra el pueblo de Irak:
a) La primera excepción es la legítima defensa frente a una agresión, tal
como lo establece el artículo 51 de la Carta: “Ninguna disposición de esta
Carta menoscabará el derecho inmanente de legítima defensa, individual o
colectiva, en caso de ataque armado contra un Miembro de las Naciones
Unidas...”. Ninguno de los países de la Coalición invasora ha sufrido un
ataque armado por parte de Irak. Por el contrario, es este país quien
actualmente es atacado por la Coalición.
b) La segunda excepción es la adopción, por parte del Consejo de Seguridad de
la ONU, de medidas orientadas a restablecer la paz, tal como lo establece el
artículo 39 de la Carta: “El Consejo de Seguridad determinará la existencia
de toda amenaza a la paz, quebrantamiento de la paz o acto de agresión y hará
recomendaciones o decidirá qué medidas serán tomadas de conformidad con los
Artículos 41 y 42 para mantener o restablecer la paz y la seguridad
internacionales”. Es de público conocimiento que el Consejo de Seguridad, la
única institución de la ONU que puede legalmente autorizar una guerra, no
autorizó la agresión a Irak sino que, por el contrario, ésta se produjo de
manera unilateral. Iraq podría ser una amenaza a la paz y la seguridad
internacional si se demuestra su posesión de armas de destrucción masiva, pero
esto, tal como lo ha informado el inspector Hans Blix, lo ha reconocido un alto
funcionario militar estadounidense y lo ha ratificado el Secretario General de
la ONU (01.04.03), no se ha demostrado aún.
· Tanto los EEUU como el Reino Unido, en comunicaciones a Provea, alegan que
el Consejo de Seguridad de la ONU, en su resolución 1441 (08.11.02), señala que
de no cumplir Irak con sus obligaciones de desarme, deberá afrontar “graves
consecuencias”. Interpretan esa frase de la resolución como una autorización del
Consejo de Seguridad para desarrollar la invasión y deponer a las autoridades.
La realidad es que una resolución que autoriza la guerra, no utiliza un lenguaje
tan vago. El precedente en el propio caso de Irak (resolución 678, del
29.11.90), confirma esta apreciación. Pero el mejor argumento, en contra de esa
interpretación, es que el propio Consejo de Seguridad no está de acuerdo con los
países de la Coalición agresora. La mayoría de los miembros apostaba por
continuar el trabajo diplomático y el régimen de inspección de armas, en
consistencia con la letra y espíritu de la Carta de la ONU.
· Es inocultable que la invasión de estos países a Irak y su pretensión de
colocar nuevas autoridades, ocurre vulnerando el Estado de Derecho Internacional
y constituye un grave acto de agresión que profundiza el dolor del pueblo
Iraquí, ya suficientemente vulnerado en sus derechos humanos por su propio
Estado.
Es ilegítima porque...
· Los líderes de la Coalición agresora, alegan su voluntad de “liberar” al
pueblo de Irak del “régimen tiránico y dictatorial” de Saddam Hussein, quien
representa, además, una amenaza a la paz y seguridad internacionales.
Efectivamente, Hussein y su régimen son, fundadamente, acusados de vulnerar, de
manera grave, los derechos humanos de su pueblo y de atacar a otro Estado
miembro de la ONU. Nosotros nos hacemos eco de las denuncias serias y
sistemáticas que organizaciones como Amnistía Internacional o Human Rights Watch
formulan al respecto. Sin embargo, ni para el derecho internacional ni para la
mayoría de la población mundial, resulta legítimo agredir a un pueblo con el fin
de lograr una mejora en su situación de derechos humanos.
· Según el gobierno de los EEUU, 49 países respaldan la invasión a Irak, es
decir, menos del 30% de los Estados Miembros de la ONU. Esos países representa a
1.230 millones de habitantes, sobre un total de 6.070 millones en todo el mundo
(El Universal, 30.03.03), es decir, menos del 21% de la población mundial.
Además, las poblaciones de muchos de esos países no respaldan las decisiones de
sus gobiernos, algunos de los cuales han pedido ser retirado de la lista de los
miembros de la Coalición.
· La prensa occidental da cuenta de numerosos iraquíes, que son víctimas de
la vulneración de sus derechos humanos por parte del régimen de Hussein y que,
sin embargo, han decidieron combatir a las fuerzas agresoras. Eso permite pensar
que al menos una parte del pueblo iraquí no está de acuerdo con ser “liberado”
por la invasión liderada por los EEUU.
· La propia población de los países líderes de la Coalición, está en
desacuerdo con la guerra iniciada por sus gobiernos. El caso paradigmático es
España, en donde más del 90% rechaza esa guerra. Nosotros nos sentimos
solidarios con los pueblos de esos países que interpelan a sus gobiernos con la
consigna “No en nuestro nombre”. Por todo el mundo surgen múltiples
movilizaciones y acciones pacíficas de rechazo a esa guerra. Esas acciones
constituyen una enorme reserva democrática internacional.
Organizaciones del Foro por la Vida firmantes:
Centro de Derechos Humanos de la Universidad Católica Andrés Bello
(CDH-UCAB)
Centro para la Paz de la Universidad Central de Venezuela
Centros Comunitarios de Aprendizaje (Cecodap)
Colectivo de Asistencia y Servicio Integral a los Trabajadores/as
(Aportes)
Comisión Justicia y Paz del Secretariado Conjunto de Religiosos y Religiosas
de Venezuela (Secorve)
Federación Latinoamericana de Asociaciones de Familiares de Detenidos,
Desaparecidos (Fedefam)
Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea)
Red de Apoyo por la Justicia y la Paz
Servicio Jesuita para Refugiados