Además, dos de los 26 soldados estadounidenses reportados como muertos en la
guerra en Irak son latinoamericanos. HOY le cuenta quiénes eran los mártires
hispanos.
Era un niño de la calle en Guatemala
En Guatemala, su país natal, José Antonio Gutiérrez era un indigente. Por eso
se fue a Estados Unidos en busca del sueño americano y terminó en el ejército.
Pero lo único que encontró fue la muerte en medio del desierto iraquí, el pasado
viernes 21 de marzo. El muchacho, de 22 años, fue la primera baja de Estados
Unidos en la guerra contra Saddam Hussein. Luchaba en el Segundo Batallón de las
Fuerzas Expedicionarias de la Primera División de la Marina Estadounidense, en
la ciudad de Um Qasr.
Cuando aún era un niño, Gutiérrez recorría las calles de la ciudad de
Guatemala buscando comida, hasta que la fundación Casa Alianza lo recogió. Él
estaba completamente solo en el mundo: sus padres habían muerto. En la
organización lo ayudaron para que estudiara en arquitectura. Pero el muchacho se
aburrió de andar siempre sin un peso en el bolsillo y a los 15 años se voló y se
fue como ilegal a E.U.
Allí fue descubierto por el Servicio de Inmigración y Naturalización
estadounidense, que colocó al joven huérfano en una familia sustituta en el sur
de California. En ese lugar vivió el guatemalteco hasta el 25 de marzo del 2002,
cuando entró a la marina.
'Mami, esto está muy duro'
Jorge González no alcanzó a conocer a Alonso, su primer hijo. Este mexicano
viajó con el Ejército de Estados Unidos a Irak unas semanas antes del 4 de
marzo, día en el que su esposa dio a luz.
Rosa y Mario González esperaban abrazar pronto a su hijo. Pero la ilusión se
desvaneció el domingo pasado, a las 7 a.m., cuando vieron en Telemundo el
cadáver de Jorge. Las imágenes habían sido tomadas del canal Al Yasira. El cabo,
de 20 años, murió durante el fin de semana en el pueblo iraquí de An
Nasiriyah.
La información oficial sólo llegó el lunes. Militares fueron hasta el hogar
de los González, a unos 100 kilómetros de Los Angeles, para notificarles la
tragedia. “Les dije: 'Váyanse. Quiero a mi hijo. Vivo, como me lo prometieron’”,
recuerda Rosa.
Al día siguiente, Rosa recibió un “regalo”, como ella misma dice entre
lágrimas. Le llegó una carta del soldado enviada desde Kuwait el 5 de marzo.
“Esto está muy duro por las tormentas de arena, pero nos veremos antes del
verano (julio), si Dios quiere”, asegura Jorge, un apasionado por el fútbol
adscrito a la base Camp Lejeune de Carolina del Norte (E.U.).
“Jorge era el segundo de seis hijos. Era muy obediente y le encantaba cuidar
a sus hermanos y hermanas. Quería alistarse en la Marina y usar esa experiencia
para ingresar a la fuerza policial. Nunca me escuchó sobre los riesgos de la
vida militar”, recuerda su padre, un camionero.
A él, de alguna manera, lo alegra haber visto las imágenes. Asegura que así
pudo ver que su hijo falleció con una expresión apacible en su rostro.
La única soldado en manos de Irak
Panameña, madre de una niña de dos años y amante del Rika-Aid (refresco en
polvo), Shashana Nyree Johnson Thorne es la única mujer capturada por los
iraquíes, pero ni siquiera es una combatiente. Johnson, quien vivió desde los 6
años en Estados Unidos, es sargento de la Compañía de Mantenimiento de máquinas
del Fuerte Bliss en El Paso (Frontera con México).
La incertidumbre ha llenado la familia Johnson desde el pasado domingo. “Sólo
nos han dicho que la Cruz Roja estaba en comunicación con las autoridades
iraquíes tratando de obtener acceso a los prisioneros para evaluarlos”, dijo
desde El Paso (E.U.), el padre de la sargento, Claude Johnson.
En Panamá, Zellina Thorne, la abuela de Shashana no se despega de la
televisión. “Espero escuchar en cualquier momento alguna noticia”, comenta con
los ojos vidriosos-. A pesar de su dolor, ella espera que volverá sana y salva
muy pronto. “Yo, la estaré esperando con una jarra de Rika-Aid y una gran crema
de plátano”, dice.
Shashana no es la única latina en manos de los musulmanes. Entre los siete
prisioneros de guerra hay otro de origen latino: Edgar Hernández, un soldado de
21 años, hijo de inmigrantes mexicanos pero nacido en Texas (E.U).