El papa Juan Pablo II calificó ayer como "lícita la defensa contra el
agresor" en caso de guerra, y dijo que el movimiento pacifista demuestra que
el conflicto bélico en Irak "ya fue repudiado por gran parte de la humanidad".
Las expresiones del Papa fueron hechas dentro de un contexto de generalizado
rechazo a la guerra entre EE.UU. e Irak por parte de las principales autoridades
del Vaticano.
"Debería ser claro a todos, que la guerra como instrumento
para resolver las dispu tas entre los Estados fue repudiada por la conciencia de
gran parte de la humanidad, con excepción de la lícita defensa contra el
agresor", advirtió Juan Pablo II, que no dejó de insistir que toda decisión
debía tomarse con el aval de la ONU.
En un mensaje enviado a un grupo de
capellanes militares que está realizando un curso en el Vaticano, el Pontífice
señaló que "la guerra como instrumento para resolver los conflictos entre los
Estados fue rechazada, aún antes que por la Carta de las Naciones Unidas, por
la conciencia de una gran parte de la humanidad".
Juan Pablo II,
quien antes de que Estados Unidos lanzara el ataque sobre Irak rechazó con
énfasis la posibilidad del enfrentamiento bélico, reiteró su "profunda
preocupación" y su "gran dolor por las víctimas, las destrucciones y los
sufrimientos provocados por el conflicto en Irak".
"El vasto
movimiento contemporáneo en favor de la paz traduce esta convicción de hombres
de todos los continentes y de todas las culturas", agregó el Papa,
respaldando implícitamente las demostraciones multitudinarias en favor de la
paz que se están registrando en el mundo.