Bagdad, 16 marzo (PL).- Obuses de morteros disparados por la resistencia bautizaron la primera sesión plenaria de la Asamblea Nacional iraquí, que se celebró hoy bajo un fuerte dispositivo de seguridad en la denominada Zona Verde, en esta capital.
En la jornada inicial, efectuada en el Palacio de Conferencias, no fueron elegidos el presidente y los dos vicepresidentes como estaba programado, a la vez que los chiítas y los kurdos continúan sin ponerse de acuerdo para la formación del Gobierno de coalición.
La sesión contó con la presencia de los 275 diputados elegidos en los comicios legislativos tutelados por Estados Unidos el 30 de enero pasado, en medio de una ola de violencia e irregularidades silenciadas.
En ella se encontraban miembros del gobierno interino encabezado por el primer ministro, Iyad Allawi, y delegados del Parlamento saliente estructurado por Washington.
Una densa columna de humo negro se levantaba en el interior de la Zona Verde, donde impactaron tres proyectiles de mortero, pero ninguna fuente precisó los daños humanos y materiales.