((i)) la paz (16/03/2005 16:40)
Después del mensaje de Carlos Mesa, en el que presentó un proyecto de ley para adelantar elecciones para el 28 de agosto, y después de la aprobación de la Ley de Hidrocarburos con el 18% de regalías y 32% de impuestos para las transnacionales que todavía no quedaron claros, la Central Obrera Boliviana y el Movimiento al Socialismo de Evo Morales decretaron cuarto intermedio en el bloqueo de caminos.
Según los dirigentes, el cuarto intermedio se dará hasta que la Ley llegue al Senado —no se sabe cuándo— donde debe pasar por otra aprobación. A la reunión asistieron los dirigentes sociales y sindicales que sellaron el Pacto de Unidad Antioligárquico, la pasada semana.
Sin embargo, Felipe Quispe de la CSUTCB y Gualberto Choque de la Federación Departamental de Campesinos Tupaj Katari, dejaron la reunión y no participaron en la conferencia de prensa conjunta que se realizó en la COB.
Ambos informaron que primero llamarán a un ampliado para definir su posición porque no están de acuerdo con Morales ni Jaime Solares de la COB.
Choque señaló que “los indígenas no hemos pedido elecciones adelantadas, hemos pedido la recuperación de nuestros recursos naturales”.
El cambio del escenario político puso otra vez en evidencia la debilidad de la unidad de los movimientos sociales y los intereses que persigue cada dirigente, sector y organización en el campo y la ciudad.
Pese al anuncio del cuarto intermedio, Solares ratificó un cabildo para la tarde de este miércoles gris, en la Plaza San Francisco, a las 18.00 horas. Además, el jueves se llevará una reunión de emergencia en la COB, a las 16.00 con sus organizaciones afiliadas.
Ni chantajes ni amenazas, los bloqueos aumentan
((i)) La Paz (15/03/2005 17:01)
DE ULTIMO MOMENTO:
LO QUE SE VENÍA. MESA DICE QUE YA NO PUEDE GOBERNAR Y PRESENTÓ UN PROYECTO DE LEY LLAMANDO A ELECCIONES PARA EL 28 DE AGOSTO, DONDE TAMBIÉN SE ELEGIRAN DELEGADOS PARA PREPARAR LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE. ANTES DE GOBERNAR PARA LOS BOLIVIANOS, PREFIRIÓ TIRAR LA TOALLA.
Repercusiones
El discurso del presidente Mesa de chantajear y amenazar con su renuncia, consiguió alinear a la oligarquía nacional y a los partidos tradicionales, en la continuación de la política neoliberal de defensa de las transnacionales y sometimiento de la soberanía frente a la cooperación internacional. Criminalizando las protestas sociales y exacerbando el racismo en el que se asienta la abigarrada Bolivia, también quiso conseguir el apoyo de la clase media para emplear “mano dura o justa” contra las movilizaciones.
Ahora, en ocho de los nueve departamentos del país hay bloqueos de carreteras demandando la aprobación de una ley de hidrocarburos, que grave a las transnacionales con el 50% de regalías sobre sus ventas, ni siquiera estamos hablando de nacionalización, en oposición a la propuesta del gobierno que sólo quiere gravar con 18% de regalías y 32% de impuestos casi incobrables.
¿Qué hará Mesa? El gobierno continua amenazando con el uso de la fuerza, pero ya ningún discurso por más cargado de chantajes y amenazas, tendrá impacto.
Si las movilizaciones siguen generalizándose en todo el país, ni siquiera un Estado de Sitio podrá levantarlas. La situación está explícitamente polarizada. O se les cobra más a las empresas transnacionales o Mesa y el parlamento tendrán que irse, usen o no la fuerza.