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Caracas- El estudio hecho por los especialistas en análisis de contenido del Ministerio de Comunicación e Información (MCI) acerca de la cobertura que los medios de Estados Unidos han realizado a todas las informaciones que se generan desde Venezuela, demuestra que el tratamiento negativo busca crear matrices de opinión adversas sobre el país para, según el titular de este despacho, Andrés Izarra, “sembrar miedo a la población estadounidense para justificar algún tipo de intervención”.
Para Izarra, “la Venezuela bolivariana donde se fomenta la industria nacional, donde se atiende a los que nunca tuvieron acceso a la salud, la educación y que está trabajando por desarrollar un modelo endógeno enmarcado en una política nacionalista, ha sido motivo de disgusto para el Gobierno de los Estados Unidos, cuyos dirigentes pretenden afianzar su poder imperial”. Así lo expresó durante la conferencia de prensa que ofreció este lunes en el Palacio de Miraflores.
Ante esta situación, el titular del MCI lanzó un alerta “al pueblo venezolano, al pueblo latinoamericano, a los activistas políticos, a los intelectuales y a los miembros de las organizaciones no gubernamentales para que se mantengan atentos ante la ofensiva mediática que la administración Bush está armando a través de “periodistas que son comprados para montar 'ollas'. Lanzamos esta alerta pública y lo decimos de frente, ayer lo dijo el presidente Chávez -durante el programa Aló Presidente 213- y hoy nosotros. Venezuela puede ser agredida, intervenida o pueda ser conducida a una desestabilización que tendrá repercusiones para todos”.
Aseguró que el Ejecutivo nacional y los organismos de seguridad seguirán trabajando para mantener las actuales cifras económicas e incluso incrementarlas, a fin de que Venezuela continúe avanzando en la consolidación de su modelo.
Aprovechó para enumerar lo que llamó “ollas periodísticas” en relación con los hechos donde, supuestamente, se involucra a Venezuela con los grupos alzados en armas que operan en territorio colombiano. Inició con el caso de Germán Briceño Suárez, alias Grannobles, coordinador del Frente Sur de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, de quien se dijo, en marzo de 2001, que había sido trasladado a Cuba por funcionarios venezolanos, cuando el único insurgente que fue llevado a la isla antillana fue el joven Carlos Buenahora, integrante del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Este traslado se realizó a petición del entonces presidente de Colombia, Andrés Pastrana y funcionarios de la Cruz Roja.
Seguidamente mencionó el caso Ballestas, también en marzo de 2001; continuó con el secuestro de l empresario Richard Boulton y el caso del falso sargento Moisés Boyer y su mentira divulgada por el semanario colombiano El Espectador, la cual fue difundida por los medios de oposición venezolana y algunos medios internacionales para intentar desprestigiar al presidente Chávez.
Al concluir la exposición, el ministro Izarra reiteró que “Venezuela no apoya irregulares y son combatidos todos por igual. Nuestro país tiene un despliegue militar en la frontera que casi cuadruplica al esfuerzo colombiano para contener el desborde del conflicto colombiano a nuestras fronteras”.
Criticó la política editorial del diario El Nacional al trabajar o redactar informaciones sobre reportajes publicados por el diario The Miami Herald, por lo cual no descarta “que reciba fondos del Departamento de Estado para hacerse eco de que no cuentan con los principios básicos de confirmación periodística”. Agregó que desde el Ministerio de Comunicación e Información se evalúa constantemente a los medios del Estado y a los privados. (MLC)
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