principal | EN contrARTE | autores | foro | contacto | nosotros | archivo
    Actualidad

Evo Morales rompe su alianza política con el presidente boliviano
Por: agencias
Fecha de publicación: 15/01/05
imprímelo mándaselo a
tus panas

El presidente Carlos Mesa salió muy debilitado de las protestas en dos regiones bolivianas los últimos días, al extremo de haber perdido a su principal puntal, el líder cocalero Evo Morales.

El gobernante alcanzó a conjurar la protesta de la combativa ciudad de El Alto, en huelga durante tres días, sólo después de echar del país a la concesionaria ´Aguas del Illimani´, filial del grupo francés Suez Lyonnaise Des Eaux, acusada por los vecinos de esa ciudad pobre de habitantes indígenas de contravenir los términos de la concesión.

Su decisión pareció sembrar dudas en los inversionistas y acrecentar el riesgo país, según expertos. Pero luego de apaciguar El Alto, que hace quince meses, los mismos que lleva en el poder, expulsó tras una sangrienta sublevación al presidente liberal Gonzalo Sánchez de Lozada, no pudo aquietar las aguas en la ciudad de Santa Cruz, alzada contra su decisión de subir el precio de las gasolinas.

Insuficiente resultó un paquete de medidas tendentes a reactivar la economía en el campo de esa región la más pujante del país volcada ahora sin embozo en su contra. El líder de la protesta en Santa Cruz, Rubén Costas, la emprendió contra el mandatario, a quien tildó de "impotente y extremista pendular".

Dijo que su región reclamó, por medio de una paro general entre martes y miércoles, "contra el desgobierno, el caos y la anarquía impuestas desde los centros de privilegio", en alusión a los reclamos sociales en La Paz y El Alto oídos por Mesa. En medio de pedidos de autonomía regional, exigió soluciones a la crisis económica y que "no se siga gobernando a espaldas del pueblo".

En el camino de las protestas con que abrió el año, Mesa perdió además el apoyo de Morales, líder de la segunda formación del Congreso. Considerado hasta ayer el más firme respaldo del Presidente, un enfadado Morales consideró a Mesa como el "principal enemigo del país", por la supuesta obstinación del mandatario de elevar el precio de los carburantes.

Tras un año y tres meses de apoyarlo ininterrumpidamente, Morales pidió que "si el Presidente no atiende al pueblo, es mejor que adelante las elecciones", previstas para 2007. El líder indígena, quien en 2002 disputó el sillón presidencial a Sánchez de Lozada, expresó su convicción de que "ahora estoy preparado para gobernar".

Uno de sus antiguos colaboradores más cercanos, el senador izquierdista Filemón Escóbar, criticó a Morales por "hacer consonancia con la oligarquía de Santa Cruz", presuntamente acicateada por el derrocado Sánchez de Lozada, que quiere la cabeza de Mesa. Morales no hizo otra cosa que sumarse a los pedidos de su oponente, la empresarial Cámara Agropecuaria del Oriente, de Santa Cruz, que ya había demandado a Mesa que convocara elecciones anticipadas. En la misma corriente navegó el líder de los sindicatos, Jaime Solares.

Tal expediente, "en este momento no es la solución para la situación del país, pero es una posibilidad cada vez más fuerte", reconoció el analista Jorge Lazarte. Contra el jefe de Estado también disparó el jerarca de los campesinos aymaras, Felipe Quispe, quien se dijo decidio a "tumbar a Mesa".

En tanto, el Presidente buscó cobijo en un grupo de entre 15 y 30 congresistas disentes de otras fuerzas para formar una suerte de grupo oficialista que le permita encarar la crisis, protagonizar la nueva ley petrolera y hacer frente a su creciente oposición desde el Legislativo, donde carece de representación.




Noticia leida aproximadamente 837 veces.
Contador actualizado cada 3 minutos

Copyleft 2002, Aporrea.org