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Caracas, 12 Ene (Venpres).- El ex ministro de Finanzas, Tobías Nóbrega, dijo
en la Asamblea Nacional que el BCV efectivamente sí generó en el año 2004 el
monto de Bs. 6,5 billlones que está solicitando el Ejecutivo Nacional por
concepto de utilidades cambiarias al instituto emisor.
Invitado a un foro sobre perspectivas económicas 2005, organizado por la
Comisión de Finanzas de la AN, el ex funcionario presentó un ejercicio
aritmético para avalar la solicitud del Ejecutivo al BCV. Sostuvo que
principios del año 2004, o cierre de 2003, se tenían unos 20 mil millones en
reservas internacionales, y dijo que todos esos dólares fueron comprados a
1.600 bolívares, o por debajo de este valor.
"Durante el año 2004, se tuvieron ingresos de divisas por 23 mil millones y
egresos de divisas por 20 mil, casi el equivalente al nivel de reservas",
dijo, y agregó que si se aplica el método "primero en entrar, primero en
salir", esos 20 mil millones en divisas que el BCV vendió en el 2004 a
1.920 bolívares, debieron haber sido comprados a 1.600 bolívares" dijo el ex
Ministro.
Para Nóbrega se trata de una "simple multiplicación" que no admite dudas:
los 20 mil millones por los 320 bolívares de diferencia. "Esa operación
arroja unos ingresos cambiarios recaudados del orden 6,5 billones de
bolívares en el año 2004".
En la Jornada de Reflexión Económica "Balance y Perspectivas de la Economía
Venezolana", realizada en el hemiciclo de la Asamblea Nacional - y a la que
asistieron legisladores, políticos, funcionarios y economistas del Gobierno
y la oposición- Nóbrega señaló que los dividendos de una empresa petrolera
son ingresos recurrentes y las utilidades cambiarias de un Banco Central -al
menos como el Banco Central de Venezuela que puede llegar a acumular 30% del
PIB en reservas internacionales- también son ingresos recurrentes, que entre
el año 89 y el año 2000 fueron ocultados en el balance del ente emisor.
El ex ministro explicó que constantemente se comenten errores al confundir
la calificación que se hace acerca de lo que son ingresos recurrentes y no
recurrentes, es decir, de la diferencia que existe de lo que son las
calificaciones legales- de los manuales contables- de las calificaciones
económicas.
Agregó que "las autoridades del Banco Central entre los años 1989 y 1999
ocultaron las utilidades cambiarias", y a manera de ejemplo explicó que "si
se tiene un BCV que administra un 30% del PIB en reservas internacionales y
se tiene una devaluación de apenas 10% en el año, 30% del PIB por 0,10 da 3
puntos del PIB que es por lo menos el ingreso por utilidades cambiarias que
le está generando recurrentemente ese banco central; si la devaluación es
cero el ingreso será cero", explicó.
Al referirse al hecho cierto de las devaluaciones, Nóbrega recordó a los
asistentes al evento que en efecto las mismas ocurrieron reiteradamente en
el año 1989, en 1994 y en 1996, años en los cuales, indicó, no se
reportaron utilidades cambiarias y que ahora sí se decretan en virtud de que
se están aplicando los métodos contables correctos, a tal punto, que el
instituto emisor emplea un método razonable en materia del manejo de
inventarios de divisas y que no puede resumirse en la frase " primero en
entrar, primero en salir".
Para el economista, esa diferencia cambiaria se debe reflejar en los
balances del BCV -si efectivamente se están aplicando los métodos contables
que dice estar aplicando el instituto emisor, y que el tema de fondo es el
uso de esos recursos. "Al final la pregunta es: ¿qué hacer con una
acumulación de reservas tan importante como la que se ha tenido en el año
200? Es decir, la discusión es acerca del nivel óptimo de reservas" dijo el
ex Ministro.
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