|
Buenos Aires- En calma, salvo algunos incidentes aislados, con la confirmación de que varios de los partidos tradicionales como el Movimiento Revolucionario Nacionalista (MNR) y el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), de los ex presidentes Gonzalo Sánchez de Lozada y Jaime Paz Zamora, se hundieron aún un poco más y con nuevos grupos terciando ya en la escena política, transcurrieron ayer las elecciones municipales bolivianas.
Las primeras proyecciones del voto, declarado a la salida de las urnas, confirmaron que las cuatro principales ciudades del país serán gobernadas por candidatos de pequeños partidos o agrupaciones ciudadanas que por primera vez pugnaron en una elección.
Dos alcaldes de partidos recién fundados fueron dados como reelegidos en las ciudades de La Paz y El Alto, en tanto otros dos, postulados por agrupaciones ciudadanas en las de Santa Cruz y Cochabamba, surgirán de apretadas pugnas que dilucidarán los lentos cómputos oficiales.
En la capital, La Paz, el actual alcalde de centroizquierda, Juan del Granado, obtuvo ayer una holgada victoria con 40 por ciento de los votos, según los sondeos de la televisora privada Bolivisión. En la vecina localidad de El Alto, el alcalde José Luis Paredes se reeligió con 55 por ciento de los votos.
En el municipio de Santa Cruz de la Sierra, el más poblado e industrial del país, el liberal Percy Fernández y el populista Roberto Fernández se disputaban anoche voto a voto, representando a dos agrupaciones ciudadanas.
En una jornada que estuvo lejos de todas las previsiones agoreras, que hablaban de sabotajes y hasta de un golpe de Estado, el gobierno de Carlos Mesa bien puede atribuirse un nuevo logro en su débil gestión, ya que los partidos tradicionales sufrieron estruendosas derrotas.
En todo el país 13 mil 385 candidatos se presentaron a través de 337 organizaciones ciudadanas y 62 listas de los pueblos indígenas y tan sólo 17 partidos políticos, lo que constituyó el dato novedoso en una jornada electoral que transcurrió tranquila.
Con estos resultados, que terminarán de conocerse después del jueves próximo según el Consejo Nacional Electoral (CNE), el mapa político boliviano fue modificado radicalmente, lo que le permite al presidente Mesa poder articular apoyos regionales y locales no sólo para llevar adelante la prometida Asamblea Constituyente (aún sin fecha aunque sería en el transcurso del año próximo).
El MAS, de Evo Morales, que en las horas previas se autodefinía como la posible "primera fuerza del país", sufrió también un severo traspié, ya que al cierre de esta edición sólo disputaba la alcaldía de Cochabamba.
"Seguramente vamos a tener un importante reacomodamiento político hoy (ayer), en una jornada donde la gente está votando masivamente", dijo Mesa al emitir su voto en una escuela del sur de La Paz.
De hecho, así parece haber ocurrido, aunque la confirmación de cómo quedará ese nuevo mapa político boliviano recién llegará cuando se concluya con el conteo de los votos.
Noticia leida aproximadamente 2752 veces. Contador actualizado cada 3 minutos
|