El Colectivo Cayapa de Solidaridad con el Pueblo de Venezuela, nos escribe
para demostrar que, contrario a lo que recientemente dijo el régimen de Aznar
(el Tony Blair de España, o el 2do perrito puddle de Bush), España sí esruvo muy
comprometida con la dictadura de Carmona.
Estimados amigos de Aporrea.
Desde el Colectivo Cayapa de Solidaridad con el Pueblo de Venezuela, en
Barcelona, España, hemos leído con profunda indignación la nota publicada por
Venpres de que el Gobierno de España nunca reconoció al gobierno de Carmona.
Caramba…¡Qué falta de memoria!
La verdad, no nos sorprende mucho la noticia, dado que es ya habitual aquí
que cuando el gobierno de Aznar se encuentra derrotado –como lo están sus socios
del Opus Dei en Venezuela- intenta unirse a su opositor. Recientemente, ante las
millones de personas que salieron a la calle en rechazo a la política belicista
de Aznar, éste intentó en el parlamento decir que “estamos, como los
manifestantes, a favor de la paz…pero ésta se conseguirá sólo si Sadam se
desarma”. Lo mismo intentó hacer hace unos meses ante la catástrofe ecológica,
económica y social tras el hundimiento del petrolero Prestige, en las costas
gallegas. Mientras miles de manifestantes en la calle reclamaban la actuación
del gobierno central, éste declaraba a través de todo! s sus medios de
información que “nosotros también pedimos que nunca más se produzca una
catástrofe de este tipo”.
En el caso de la declaración conjunta que hicieron los gobiernos de España y
Estados Unidos, es preciso destacar que NUNCA se condenó el golpe de Estado
–calificado así desde un primer momento por todos los medios de comunicación de
España-. Casualmente, uno de los principales argumentos que utiliza el gobierno
para atacar a los partidos vascos (Batasuna y Partido Nacionalista Vasco, PNV)
es el hecho de que estos “no condenan” la violencia de ETA –aunque la lamentan-
y esto es causa suficiente para calificarlos de “apoyar al terrorismo”, y por
esta vía buscar su ilegalización. Tal parece que en tierras españolas “no
condenar” es causa de culpabilidad mientras que en tierras bolivarianas “no
condenar” es sinónimo de inocencia. ¡Vaya coherencia!
A continuación, para quienes les falla la memoria, cuatro documentos que
pueden ser de utilidad:
1.- Noticia publicada por la agencia EFE donde se destaca la conversación que
sostuvo Aznar con Carmona.
2.- Declaración conjunta del Reino de España y Estados Unidos.
3.- Noticia publicada por EFE donde Josep Piqué, para entonces Ministro de
Asuntos Exteriores, intenta “acomodar” la postura española ante la caída
inminente de Carmona.
4.- Informe realizado por el grupo parlamentario Izquierda Unida sobre la
participación activa de sectores españoles en la conspiración internacional
contra la República Bolivariana de Venezuela.
Esperamos sirvan estos documentos para refrescar la memoria de algunos que
intentan confundir a la opinión pública. Desde ya les advertimos que fracasarán
en su intento. Nada, nada de lo que ha ocurrido será olvidado…
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[Fuente: Departamento de Estado de Estados Unidos, Oficina del Portavoz, 12
de abril de 2002]
Los gobiernos de Estados Unidos y de España, en el marco de su diálogo
político reforzado, siguen los acontecimientos que se desarrollan en Venezuela
con gran interés y preocupación, y en contacto continuo.
A la vez que expresan su pleno respaldo y solidaridad con el pueblo de
Venezuela, los gobiernos de Estados Unidos y de España reiteran su convicción de
que sólo la consolidación de un marco democrático estable puede ofrecer un
futuro de libertad y progreso al pueblo venezolano.
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13 de Abril, 2002 |
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Piqué pide se cumpla con "respeto a los valores
democráticos" |
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EFE | |
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El Ministro de Asuntos Exteriores y presidente del Consejo de la Unión
Europea (UE), Josep Piqué, manifestó hoy la necesidad de que en Venezuela todo
se desarrolle de acuerdo "con la carta democrática y con todos los requisitos
que supone el respeto a los valores democráticos en el marco de la Organización
de Estados Americanos (OEA)".
Piqué, en declaraciones a Radio Nacional de España (RNE) y recogidas por EFE,
precisó que está siguiendo "con preocupación y al minuto", la evolución en ése
país, que "está siendo confusa, hay noticias contradictorias", e indicó que se
ha puesto en contacto con el secretario general de la OEA, César Gaviria, que
"mañana puede visitar Caracas".
Según Piqué, "los nuevos responsables en Venezuela" deben de saber que "la
comunidad internacional puede estar en disposición de prestarles toda su
solidaridad en éste difícil trance, pero tienen que hacer las cosas con el
máximo rigor y responsabilidad posible".
Tras precisar que "no es posible distinguir entre golpes de Estado que puedan
ser buenos o que puedan ser malos" el ministro de Exteriores reiteró que "es muy
importante" que en Venezuela "se respeten los parámetros de la legalidad
internacional aceptados por todos los países latinoamericanos en el marco de la
Organización de Estados Americanos (OEA)".
También apeló Piqué al "máximo respeto de los derechos y libertades de los
ciudadanos venezolanos", tras lo que subrayó que, dentro de "este marco, la
comunidad internacional puede expresar todo su apoyo y solidaridad al pueblo
venezolano".
Precisó el ministro de Exteriores que "debemos todos, en este punto, ser muy
exigentes, porque lo que está en juego es el respeto a las reglas, a los marcos
democráticos y a la necesidad de que todo se haga de acuerdo con la
legalidad".
Josep Piqué dijo que ha intercambiado impresiones en las últimas horas con
responsables del Departamento de Estado norteamericano, con los ministros de
Asuntos Exteriores de Brasil, México y de otros países latinoamericanos.
Señaló que "todos estamos de acuerdo en que debemos ser muy exigentes en
estos momentos respecto al proceso que se esta viviendo en Venezuela".
Sobre la situación en ese país latinoamericano Piqué indicó que la UE va a
"debatir este tema el lunes, en el consejo de Asuntos Generales, en Luxemburgo",
en el "sentido de expresar nuestro apoyo al pueblo venezolano y procurar hacer
todo lo posible para que, cuanto antes, exista estabilidad en términos
democráticos". |
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España implicada en el Golpe de Estado de
Venezuela
Por: José Manuel Fernández , Asesor parlamentario de Izquierda
Unida-España
A continuación, reproducimos el informe que Izquierda Unida de España ha
realizado en torno al frustrado golpe de estado en Venezuela. Se puede consultar
también en:
http://www.izquierda-unida.es/Actualidad/docu/2002/informegolpeVenezuela.htm
Refiriéndose al frustrado golpe de estado contra el presidente Hugo Chávez,
un periodista acuñó una frase certera: “¡qué olor a hamburguesa, jabugo y
petróleo!”. Obviamente, sabía de qué hablaba: de la participación de
funcionarios estadounidenses y españoles en la conspiración encabezada por el
líder de la patronal, Pedro Carmona. Fue un golpe de estado cívico-militar
clásico, de factura estadounidense. Un golpe oligárquico y de ultraderecha, de
la Santa Alianza: la espada y el poder del dinero. Con el “cuarto poder”, la
prensa y la televisión, legitimando y participando en la conjura. Si en
retrospectiva hacemos un paralelismo con el golpe de estado contra Salvador
Allende en Chile, admitida como fue la participación de la CIA, vemos una
similitud pasmosa. Lo nuevo es que, en este caso, el gobierno d! e Aznar se ha
sumado a la misma estrategia.
Izquierda Unida, única fuerza parlamentaria que condenó el golpe de estado
desde el primer momento, ha iniciado una investigación sobre el apoyo prestado
al golpe por el gobierno español. Su Coordinador General, Gaspar Llamazares,
interpeló al presidente Aznar en la sesión de control inmediatamente posterior
al golpe y solicitó la comparecencia del ministro de Asuntos Exteriores, Josep
Piqué, ante la comisión parlamentaria correspondiente.
El golpe fracasó, sí, como fracasó la invasión en la Bahía de los Cochinos,
en Cuba. Pero volverán a intentarlo. La razón es sencilla: los verdaderos amos
de la conspiración teledirigida están en Washington y siguen pidiendo la cabeza
de Chávez, pues hay que escarmentar al rebelde. De ahí la importancia de conocer
a fondo los engranajes que siguen en movimiento.
Con independencia de las conclusiones a que llegue la Comisión especial de
investigación creada por la Asamblea Nacional venezolana, y presidida por Edgar
Zambrano, y por el Comité de Inteligencia del Senado de EE.UU, el presente
documento sintetiza las primeras conclusiones de la investigación realizada por
IU. Los hechos descritos son un espejo en el que todos deben mirarse.
El Gobierno español prestó su apoyo al golpe
Existió durante el golpe una coordinación entre España y EE.UU. El 13 de
abril, el embajador de España en Caracas, Manuel Viturro de la Torre (1), junto
al embajador de EE.UU., Charles S. Schapiro, acudieron juntos para entrevistarse
personalmente con el golpista Pedro Carmona, presidente del “gobierno
provisional”, después que éste disolviera la Asamblea y las principales
instituciones. Fueron los únicos diplomáticos que se entrevistaron con Carmona.
Viturro y Schapiro mantuvieron múltiples encuentros en los días anteriores al
golpe. De esta reunión sólo se tuvo conocimiento por un desliz del corresponsal
de Radio Nacional de España en Caracas y por unas declaraciones del presidente
de la Asamblea Nacional venezolana, William Tarek Saab, pero no hubo
confirmación o desmentido alguno por parte del mini! sterio español de
Exteriores.
España y los EE.UU. emitieron el 12 de abril una declaración conjunta (2) en
la que afirman textualmente que “Los gobiernos de Estados Unidos y de España, en
el marco de su diálogo político reforzado, siguen los acontecimientos que se
desarrollan en Venezuela con gran interés y preocupación, y en contacto
continuo”. Los dos gobiernos “declaran su rechazo a los actos de violencia
que han causado una cantidad de víctimas”, “expresan su pleno respaldo y
solidaridad con el pueblo de Venezuela” y “expresan su deseo de que la
excepcional situación que experimenta Venezuela conduzca en el plazo más breve a
la normalización democrática plena”.
La semántica empleada en la declaración sirve de justificación al golpe, de
comprensión y de apoyo a los golpistas. Es la diplomacia del estado de
excepción.
El mismo día 12, 1h50’ después de la rueda de prensa improvisada en la que
Carmona anunciaba su intención de tomar el poder, y 5h 39’ antes de que prestara
juramento, la Presidencia española de la UE – anteponiendo sus afinidades con
los golpistas a los principios democráticos de los que la UE se reclama- emitió
una imprudente declaración oficial en la que “manifiesta su confianza en el
gobierno de transición en cuanto al respeto de los valores e instituciones
democráticos, con el fin de superar la crisis actual”. Hay que señalar que este
comunicado, redactado por Piqué y su departamento de Iberoamérica, solo fue
consultado con los departamentos de Iberoamérica de los restantes estados
miembros de la UE, probablemente sin tiempo para su aprobación por los ministros
de Asuntos Exteriores correspondientes. Por! ello, la responsabilidad de esa
declaración es fundamentalmente española. Señalemos también que esta declaración
nunca fue traducida a las demás lenguas de la UE, como es obligatorio en estos
casos.
Esta declaración de apoyo a los golpistas contrasta con las posiciones de
condena emitidas por la OEA (pese a las presiones del embajador de EE.UU, Roger
Noriega) y del Grupo de Río.
El Ministro de Exteriores de España no rectificó nunca esta declaración en
términos diplomáticos. El 13 de abril, Josep Piqué afirmaba en declaraciones
recogidas por ABC y El Mundo que “la situación de Venezuela con Chávez era
insostenible, cada vez con menos apoyos populares”. Tan solo a primeras horas
del 14 de abril hizo unas declaraciones a Radio Nacional de España que fueron
reproducidas por el diario El Mundo, en las que aclaraba que “no es posible
distinguir entre golpes de estado que puedan ser buenos o que puedan ser malos”.
Una vez repuesto el presidente Chávez, la primera reacción de Piqué fue la de
pedir que se “garantice la libertad de prensa”. También añadió que “los nuevos
responsables en Venezuela deben saber que la comunidad internacional puede estar
en disposición de prestarles toda su soli! daridad en este difícil trance, pero
tienen que hacer las cosas con el máximo rigor y responsabilidad posible”. Es
decir, puro malabarismo y declaraciones ambiguas que no esconden ni hacen
olvidar el apoyo del gobierno del PP al golpe de estado.
El presidente del Gobierno español, José María Aznar, mantuvo el 12 de abril
una conversación telefónica con Pedro Carmona, poniéndose a su disposición, y
–según afirma Aznar- solicitándole la vuelta a la institucionalidad democrática
en el período más breve posible. En ningún momento, Aznar condenó el golpe de
estado. Aznar afirma que fue Carmona quien le llamó. Sin embargo, Carmona, en
una entrevista concedida al diario El País, contesta a esta pregunta con una
evasiva (“Poco importa quien llamó”), lo que induce a pensar que fue Aznar quien
le llamó. La Moncloa aún no ha dado a conocer los contenidos de la
conversación.
En un artículo de opinión publicado el domingo 14 de abril en el diario El
Mundo por el portavoz del Partido Popular en la Comisión de Asuntos Exteriores
del Congreso de los Diputados, Gustavo de Aristegui, afirma que “la política
exterior chavista era cada vez más errática y desafiante. Algunos países, como
el nuestro, hicieron muy loables esfuerzos para encauzar tanta irresponsabilidad
política. El Gobierno español hizo lo que debía, tratar de encauzar los desmanes
del presidente de un país clave en la región y para nuestros intereses
económicos y consulares. Lo irresponsable habría sido no intentarlo”.
El viaje de Pedro Carmona a Madrid
En los días que precedieron al golpe, Pedro Carmona viajó a Madrid en la
primera semana de abril, para atender un programa de reuniones con la
Confederación de Organizaciones Empresariales Españolas (CEOE), en su calidad de
presidente de la patronal venezolana, Fedecámaras. El martes 9 de abril tenía
concertada una reunión oficial con el Ministro de Exteriores de España, Josep
Piqué, en la sede del Ministerio, que fue cancelada por Carmona para regresar a
Caracas y ponerse al frente del golpe. Según lo publicado el 29 de abril por la
revista Cambio 16, según fuentes de gran solvencia, “en la Administración
española fueron muy receptivos cuando el líder empresarial visitó Madrid como
futuro presidente de Venezuela. Fue atendido por funcionarios de alto rango y,
posiblemente, se reunió también con especi! alistas en operaciones de
inteligencia política, con experiencia en otros países Iberoamericanos”. Entre
sus interlocutores, la revista señala a “altos funcionarios del Ministerio de
Asuntos Exteriores y de la Presidencia del Gobierno”. Carmona estaba tan seguro
de su futuro inmediato, que se tomó medidas y encargó en una sastrería de
efectos militares de Madrid la banda presidencial que se llevó en la maleta para
lucirla en su jura el 12 de abril a las 17h25 en el salón Ayacucho del Palacio
Miraflores. Este fajín fue encontrado allí, tras la fuga de Carmona, y figura
entre las pruebas a su cargo.
En este acto, el procurador general designado por Carmona, Daniel Romero,
leyó el decreto de constitución del gobierno, el cese de la Asamblea Nacional y
la destitución de los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, fiscal y
contralor generales, defensor del pueblo y miembros del Consejo Nacional
Electoral. Esta disposición fue firmada, entre otros estamentos, por el cardenal
José Ignacio Velazco y el primer vicepresidente de Fedecámaras, Carlos
Fernández, y por la Banca, Ignacio Salvatierra.
El embajador y el CESID
Según el diputado venezolano Nicolás Maduro, en declaraciones a una cadena de
televisión caraqueña, la Administración española y el Gobierno Aznar estuvieron
involucrados, apoyando políticamente el golpe de Estado y asesorando a los
grupos golpistas.
El embajador de España en Caracas, Manuel Viturro de la Torre (1) mantuvo
frecuentes contactos con Pedro Carmona, con los dirigentes de COPEI y, sobre
todo, con el embajador estadounidense Charles S. Schapiro. El embajador de
España, como jefe de misión, tiene obligación de conocer los informes de la
antena del CESID (ahora Centro Nacional de Inteligencia, CNI) en Caracas. Los
agentes encargados de los contactos están vinculados al antiguo equipo del
dirigente del CESID Jesús Calderón (“grupo Calderón”). Son residentes en Caracas
con la cobertura de agregados consulares. Según afirma la revista española
Cambio 16, durante su reciente estancia en Madrid a principios de abril Pedro
Carmona mantuvo contactos con agentes del CESID.
El domingo 21 de abril, Viturro reunió en la Embajada a todo el personal
español de alto rango para dejar en claro la estrategia a seguir en adelante:
insistir por todos los medios en la necesidad de que Chávez convoque un
referéndum para modificar la Constitución y adelantar las elecciones con el fin
de desalojar a Chávez. Exactamente el mismo mensaje lanzado por Schapiro a los
periodistas angloparlantes acreditados en Venezuela.
La antena en Madrid
Una fuente digna de crédito, situada en la cumbre del consejo nacional de
seguridad de Venezuela, declaró que el general Raúl Salazar, ex embajador de
Venezuela en Madrid hasta el 11 de abril, era el “coordinador internacional” del
golpe. Salazar tiene fama de ser un “hombre de Washington” y la fuente afirma
que es agente de la CIA desde que era capitán. La fuente añade que la esposa del
general Salazar estaba “estudiando” en el Consejo Superior de la Defensa en
Madrid.
Las directrices de Washington
El cuarto documento de Santa Fe, que marca la política exterior del
presidente Bush, los enemigos de los EEUU en Latinoamérica son principalmente el
“eje Cuba, Venezuela y la guerrilla colombiana”. En febrero de este año, el
director de la CIA, George Tenet, lo expresó claramente ante el Comité de
Inteligencia del Senado: “estoy particularmente preocupado por Venezuela,
nuestro tercer suministrador de petróleo”. En una nota publicada en febrero por
el Washington Post, un funcionario del Departamento de Estado pronosticó que
Venezuela está “en una posición precaria y peligrosa”, y que “si Chávez no
arregla las cosas pronto, no terminará su mandato”. La Casa Blanca estaba (y
está) decidida a derrocar al presidente Chávez, no sólo por su política
económica, que amenazaba los intereses estadounidenses -fun! damentalmente el
petróleo- sino también por sus críticas a la guerra de Afganistán y su oposición
al Plan Colombia y al Acuerdo de Libre Comercio Americano (ALCA).
El propio Chávez había sido avisado de la gestación del golpe por el
secretario general de la OPEP, el venezolano Ali Rodríguez, quien, en llamada
telefónica desde la sede de la OPEP en Viena, le dijo que el golpe se iniciaría
a partir de la huelga general del 9 de abril, por instigación de los EE.UU,
temerosos de que Venezuela apoyara la idea de un embargo a la producción de
petróleo, en protesta contra la operación militar desencadenada por Israel en
Palestina. Tras el fracaso del golpe, Chávez nombró a Alí Rodriguez al frente de
Petróleos de Venezuela S.A.
El presidente Chávez ha confirmado que dos jefes militares estadounidenses,
el teniente coronel James Rodger y el coronel Ronald McCammon, secundaron y
asesoraron a los generales alzados contra Chávez, desde el quinto piso de la
Comandancia del Ejército venezolano, donde habían sido instalados y donde
permanecieron hasta el fracaso del golpe. Según declaraciones del diputado Roger
Rondón, en la noche del golpe ambos militares estaban en el fuerte Tiuna, junto
a los cabecillas militares de la intentona. Rodger es un especialista en golpes
militares. Según declaraciones al periódico londinense The Guardian realizadas
el lunes 29 de abril por Wayne Madsen, ex agente de los servicios secretos de la
marina estadounidense, la Marina de EE.UU ayudó a los golpistas con información
secreta. Según Madsen, “el coronel ! Rodger, asesor militar destacado en la
embajada de EE.UU en Caracas, se fue allí en junio pasado para preparar el
terreno”. McCammon, oficial de inteligencia, jugó un papel decisivo. El 13 de
abril, tres naves estadounidenses, cuya actividad está siendo investigada por el
gobierno de Venezuela, navegaron en aguas venezolanas sin autorización, cerca de
La Orchila (3). Según la Marina de EE.UU, los barcos estaban allí para “evacuar
a los ciudadanos estadounidenses si la situación en el país así lo requería”. El
avión en el que los golpistas querían sacar a Chávez desde la isla de La Orchila
pertenecía al banquero de origen paraguayo Víctor Gil (TotalBank). Según
personal de la aeronave matriculada en EE.UU, el plan de vuelo tenía por destino
a Puerto Rico, territorio estadounidense. Entre la noche del viernes 12 y el
mediodía del sábado 13 se produjeron numerosas llamadas entre Washington y
Caracas. Desde el Departamento de Estado y el Pentágono se impartían directrices
a Carm! ona por el embajador Schapiro y al general golpista Efraín Vásquez y a
los mandos castrenses por el coronel Harkins, asentado en la delegación de EE.UU
en Caracas. En particular, se aconsejaba a Carmona que anunciara la convocatoria
de elecciones en el plazo de un año (“trescientos sesenta y cinco días”,
deletreó Carmona), con el fin de cumplir con la Carta Democrática de la OEA y
que cesara al Representante Permanente de Venezuela ante la OEA, Jorge Varela.
La agencia privada de inteligencia estadounidense, Stratfor, - que algunos
vinculan con la extrema derecha- ha comprometido a la CIA en la preparación del
golpe, y asigna la responsabilidad de dirección política al subsecretario de
Asuntos Americanos, Otto Reich, ex embajador en Caracas, un viejo halcón ligado
a la CIA, ya implicado en los escándalos Irangate-Contra y vinculado a las redes
cubanas anticastristas de Miami. El encargado para América Latina del Consejo de
Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Maisto, t! ambién fue embajador en
Caracas. Durante el golpe, el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer,
reconoció de inmediato al gobierno provisional de Carmona y expresó su
satisfacción por la (falsa) “renuncia” del presidente Chávez. Un alto
funcionario de la Administración Bush afirmó que “la legitimidad democrática es
algo que no se basa solamente en una mayoría de votos”(4). En Wall Street,
Merrill Lynch anunció a los especuladores que el panorama de inversiones en
Venezuela “ya había mejorado”.
Hacía tiempo que EE.UU presionaba a Chávez en defensa de sus intereses. Entre
el 5 y el 7 de noviembre de 2001 se celebró un encuentro entre el Departamento
de Estado, el Pentágono y el Consejo de Seguridad Nacional para discutir “el
problema” de Venezuela, acusada de apoyar el terrorismo en Colombia, Bolivia y
Ecuador. En febrero Pedro Carmona se reunió en la República Dominicana con el ex
presidente Carlos Andrés Pérez, el líder sindical de la CTV, Carlos Ortega,
varios diputados republicanos estadounidenses y el ex asesor del Departamento de
Estado Thor Halvvoresn. A través del Fondo Nacional para la Democracia (National
Endowment for Democracy), la CIA envió mucho dinero a entidades venezolanas
opuestas al Gobierno, entre otras a los dirigentes de la corrupta Confederación
de Trabajadores de Venezuela (C! TV). Según el Washington Post (13 de abril) la
CIA patrocinó a través del International Republican Institute numerosas visitas
a Washington de opositores políticos al presidente Chávez. En octubre de 2001,
la Casa Blanca llamó para consultas a su embajadora en Caracas, Donna Hrinak,
como respuesta a las críticas de Chávez contra la guerra de Afganistán. Veinte
días antes del golpe, Donna Hrinak fue sustituida por Charles S. Schapiro, un
embajador más ducho en golpes militares, que fue agregado militar en Chile
durante el golpe a Salvador Allende, agregado militar en El Salvador y en
Nicaragua durante la guerra sucia.
La conexión “Opus Dei”
Pedro Carmona es una persona vinculada al Opus Dei. Muchos de los
involucrados en el golpe y varios miembros del “gobierno provisional” son
miembros numerarios del Opus. El más conocido es José Rodríguez Iturbe, amigo
personal de Aznar y ministro de Asuntos Exteriores de Carmona, que reside en la
misma sede del Opus en Caracas. El golpe contó “in situ” con la bendición de
Baltasar Porras, presidente de la Conferencia Episcopal, presente en la jura del
usurpador junto al cardenal Velázquez.
La conexión democristiana
Madrid es la capital internacional de los socialcristianos del partido COPEI,
cuyo líder Eduardo Fernández, ex presidente de la Organización Demócrata
Cristiana de América (ODCA) se encontraba en Madrid en los días anteriores al
golpe y regresó a Caracas vía Washington, donde –aparentemente- tenía una
reunión de la ODCA. Muchos dirigentes de COPEI y hombres de negocios vinculados
a Rafael Caldera figuraban en el entorno de Carmona y están involucrados en el
golpe. COPEI y Aznar/PP tienen vínculos estrechos por su pertenencia a la
Internacional Demócrata Cristiana y la Fundación Iberoamericana. La conexión
democristiana del golpe tiene un núcleo fuerte en el Opus Dei. COPEI y Primero
Justicia fueron los dos partidos de la oposición a Chávez directamente
implicados en el golpe. Recientemente, dos polític! os de la derecha venezolana
y de la Internacional Demócrata Cristiana que preside Aznar, José Rodríguez
Iturbe (miembro numerario del Opus Dei y ministro de Asuntos Exteriores del
“gobierno provisional” de Pedro Carmona), y Eduardo Fernández (COPEI),
realizaron una gira por España, con el apoyo del embajador de Venezuela en
Madrid. En esta gira mantuvieron reuniones con la dirección del PP, incluido su
portavoz internacional, Gustavo de Arístegui.
La conexión empresarial
Fuentes de la patronal española CEOE afirmaron el 13 de abril a Europa Press:
“Acogemos su nombramiento con agrado”, en referencia a Pedro Carmona. Pedro
Carmona Estanga, el jefe civil del golpe, era presidente de la patronal
venezolana, Fedecámaras y dirigía, entre otras compañías, Promotora Venoco y
Química Venoco, al servicio de su propietario, el golpista y mercader de armas,
Isaac Pérez Recao. Una alta fuente militar confió a la agencia France Press lo
que ya había publicado la prensa local: que Isaac Pérez Recao había organizado
un grupo armado de extrema derecha, dirigido operativamente por el
contralmirante Carlos Molina Tamayo, que luego estuvo a cargo de la Casa Militar
de Carmona. Durante la jura de Carmona, el personaje con cara y armamento de
Rambo que custodiaba personalmente a Carmona er! a Marcelo Sarabia, un hombre de
Recao vinculado con empresas de seguridad que solía jactarse de pernoctar en el
búnker de la embajada estadounidense.
Varios Bancos españoles están sólidamente instalados en Venezuela, donde
defienden ingentes inversiones e intereses. El juez de la Audiencia Nacional,
Baltasar Garzón, investiga actualmente las contribuciones financieras a
determinados candidatos en la campaña electoral venezolana en 1998,
presuntamente realizadas por el BBVA, cuya filial es el Banco Provincial de
Venezuela, perteneciente a la familia Mendoza, del Grupo Polar, uno de los más
potentes conglomerados venezolanos. Lorenzo Mendoza participó en una reunión de
los conspiradores y existen otras pruebas de su participación en el golpe. El
BBV llegó a controlar el 30% del mercado financiero venezolano a finales de los
90. Prueba de su importancia es el envío desde la Oficina de Madrid a Caracas
del hombre clave del BBV, Juan Carlos Zorrilla, para hace! rse cargo del Banco
Provincial. El Banco Santander Central Hispano (BSCH) tiene también una fuerte
implantación en Venezuela.
Algunos empresarios españoles que se llevan mejor con Chávez que con la
embajada, afirman que hubo un pozo de 500 millones de bolívares (poco más de
medio millón de dólares) para cofinanciar la huelga general y el golpe, con
dinero de bancos españoles y Repsol, sin que haya sido posible confirmar esta
información hasta el momento.
El magnate venezolano de los medios de comunicación, (y propietario entre
otros de Venevisión, Direct tv, Telcel, Pepsi-Cola y Banco Latino, nacionalizado
por Chávez), Gustavo Cisneros, tiene fuertes inversiones en España (entre otras,
consiguió un “pelotazo” con la compraventa de Galerías Preciados, gracias al
gobierno de Felipe González). Según Newsweek, fue el verdadero instigador del
golpe. Es amigo y compañero de pesca de altura del ex presidente Bush padre y
máxima cabeza de un imperio empresarial que se extiende de EE.UU a la Patagonia.
También actúa como testaferro del ex presidente Carlos Andrés Pérez, procesado
por corrupción y protegido por la Casa Blanca. Quien leyó el decreto de Carmona
y fue nombrado Procurador General por éste, Daniel Romero, fue secretario
privado de Pérez y funcionario de la! Organización Cisneros.
La conspiración, entre otros objetivos, pretendía la privatización de
Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa) en beneficio de una sociedad estadounidense
vinculada al presidente Bush y a la española Repsol, vender la filial
estadounidense de Pvdsa, Citgo, a Gustavo Cisneros y sus socios de EE.UU., y
suprimir la reserva del Estado venezolano sobre el subsuelo.
El propio Presidente Aznar, después del fracaso del golpe, se reunió con los
empresarios y banqueros con intereses en Venezuela, a quienes reiteró su
compromiso de apoyar “la democracia”, aunque también les confesó que España no
podía garantizar la seguridad de sus inversiones en Venezuela.
Un poderoso Gabinete de Abogados
El “procurador” de Carmona, Daniel Romero, redactor y lector de los 12
decretos del “gobierno provisional”, es “junior partner” en el poderoso gabinete
de abogados “Baker McKenzie” en Caracas. El “senior partner” de la firma es
Alfonso Larrain Recao, Marqués del Toro (título español comprado) y tío o primo
de Isaac Pérez Recao. Larrain es también el “partner principal”en las
operaciones de “Baker McKenzie” en Madrid, que mantiene conexiones con la OTAN y
los intereses del gobierno de EE.UU.
Dos instituciones dirigidas por personas próximas o implicadas en la trama
civil del golpe
En las respectivas Juntas Directivas del Banco de Caracas, Banco Universal y
del Instituto Venezolano de Cultura Hispánica, figuran simultáneamente una serie
de personas que han sido asociadas a la trama civil del golpe de estado.
En el Banco de Caracas, propiedad desde hace pocos meses del Banco Santander
Central Hispano (BSCH), forman parte de su Junta Directiva, entre otros:
Alejandro Alfonzo-Larraín Recao, marqués de Torre Casa; José María Nogueroles;
Rafael Gallegos Santaella (todos ellos en los cargos de directores principales);
y Vicente Pérez Recao (5) en el cargo de director suplente.
En el Instituto Venezolano de Cultura Hispánica, forman parte de su Junta
Directiva, entre otros: Manuel Viturro de la Torre, embajador de España,
presidente honorario; Alejandro Alfonzo-Larraín, marqués de Torre Casa,
presidente; Vicente Pérez Recao (5); José María Nogueroles y Rafael Gallegos
Santaella. Además, forman parte de la Junta Directiva: Humberto Briceño León,
esposo de Irene Sáez (posiblemente familiar de Jesús E. Briceño G., ministro de
la secretaría de la presidencia del “gobierno provisional” de Pedro Carmona); el
cardenal José Ignacio Velazco (arzobispo de Caracas); Enrique Urdaneta
Fontiveros (probablemente familiar de Domingo Fontiveros, que figura como
propuesto al cargo de director del Banco Central de Venezuela en la agenda
incautada a Pedro Carmona) y José María Ariño.!
La conexión militar
A finales de noviembre o en diciembre de 2001, ocho altos oficiales del
Ejército venezolano viajaron de Miami a Madrid y se entrevistaron con el general
Salazar, embajador de Venezuela. Estaban acompañados de un comerciante de armas
israelí, cuyas iniciales son “I.E.”.
Medios de comunicación
Poderosos medios de comunicación, en Venezuela y en el exterior apoyaron
directa e indirectamente el golpe. Cuatro de los cinco canales de TV son
propiedad de compañías privadas y exhortaron incesantemente a la huelga y a las
manifestaciones orientadas a derrocar al presidente. Lo mismo sucede con nueve
de los diez diarios más importantes. Después silenciaron cualquier información
sobre la reacción popular y militar que restableció la legalidad constitucional.
El magnate venezolano de los medios de comunicación, Gustavo Cisneros fue uno de
los principales instigadores del golpe. Según el diputado venezolano Pedro Pablo
Alcántara, no hay duda ninguna de que Cisneros fue el “jefe supremo” de la
intentona. En vísperas del golpe, Cisneros charló con Otto Reich, máximo
responsable del Departamento de Estado! para Latinoamérica. Según declaraciones
del propio Reich a Newsweek, tuvieron dos o tres más. El 13 de abril, Cisneros
le dijo que los manifestantes pro-Chávez estaban rodeando los estudios de
Venevisión, su canal.
Cabe destacar que, entre otros periodistas, trabajaron en Venevisión la
corresponsal del diario “El país”, Ludmila Vinogradoff, y Rafael Poleo, padre de
Patricia Poleo y asesor áulico y amigo de Carmona y Cisneros.
Patricia Poleo (periodista famosa en Venezuela, por haberse movido en las
aguas turbias de la conspiración, y cuyo nombre en letra manuscrita figuraba en
la agenda de Carmona como posible ministra de Información), recibió del Rey Juan
Carlos el premio “Rey de España de Periodismo”, por su cobertura del asunto
Montesinos. Puede que solo sea una coincidencia, o el Rey ha sido
manipulado.
Es de todos conocido el vergonzoso papel del Grupo PRISA y, particularmente,
del diario El País en el apoyo al golpe (6). En este feo asunto, El País ha
actuado como mascarón de proa del imperio Polanco y de sus adláteres en
Venezuela, donde Chávez se resistía a facilitar a Polanco negocios de televisión
y venta de libros escolares. Su enviado especial en Caracas, Juan Jesús Aznárez,
coincidió en vísperas del golpe con el enviado de El Mundo, en el aeropuerto
caraqueño de Maiquetía, y le confió que “Chávez se va a enterar quién es Jesús
de Polanco, que siempre logra lo que quiere. Dentro de unos días hablamos”.
Aznárez mantenía estrechos contactos con el embajador de España, Manuel Viturro,
con el embajador de EE.UU y con el propio Pedro Carmona. La corresponsal de El
País en Caracas, Ludmila Vinogradoff, as! esora y amiga de Gustavo Cisneros,
promovió una verdadera campaña de apoyo a los golpistas.
El 26 de abril, en la facultad de Ciencias de la Información de la
Universidad Complutense de Madrid se convocó una mesa redonda sobre la libertad
de expresión en Venezuela, a la que acudieron el editor y dueño del diario
venezolano “El Nuevo País”, Rafael Poleo y el director del canal de televisión
“Globovisión”, Alberto Federico Ravel, es decir, los medios que más activamente
colaboraron en la conspiración mediante la manipulación, la censura y el
silencio informativo. Ante las protestas y la movilización democrática, los
organizadores tuvieron que ampliar la participación al periodista Francisco
Solórzano y el embajador de Venezuela en EE.UU, Jorge Valero.
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Notas
(1) Manuel Viturro de la Torre es un antiguo matón que formaba parte
de los comandos ejemplarizantes del grupo policial franquista Defensa
Universitaria. Hijo de diplomático del franquismo, fracasó en todas las pruebas
de la Escuela Diplomática, donde entró con el alto apoyo del clan gallego,
encabezado por Fraga y Rosón. Al parecer, tiene una foto de Franco en su
despacho en Caracas, como lo ha tenido en Madrid y en sus anteriores
destinos.
(2) La posibilidad de comunicados bilaterales figura en la Declaración
Conjunta hispano-americana de enero de 2001.
(3) Según el ex director de la Disip, Eliécer Otaiza, esas naves
fueron identificadas por la FAV como NC1 3300, NC2 2027 y NC3 2132. Penetraron
sin autorización en aguas venezolanas a las 9h y salieron a mar abierto a las
16h. Después de mediodía los helicópteros NC11100 y NC10107 despegaron de uno de
esos navíos, sobrevolaron y luego retornaron. Las pruebas, obtenidas por
satélite, se encontraron en el palacio de Miraflores.Otaiza explicó que los
oficiales comentan que podrían estar ante la posibilidad de que “en los buques
viajaran mariners y que un avión F117 fantasma también hubiera actuado en la
noche”
(4) Este mismo argumento fue utilizado por el ex presidente del
gobierno español, Felipe González para justificar el golpe de estado y calificar
a Chávez de “golpista”, pues “por los votos o por las botas es un autoritario
que liquidaba las libertades”.
(5) Vicente Pérez Recao, diputado suplente, es hermano del golpista
Isaac Pérez Recao. Isaac Pérez Recao, multimillonario, comerciante de armas a
escala internacional, fue uno de los autores intelectuales del golpe, cuya
preparación contribuyó a financiar. En el registro a su domicilio, realizado por
la Dirección de Inteligencia Militar (DIM), en unos sótanos bien disimulados, se
encontró un verdadero arsenal militar, incluidas armas propiedad de un general
golpista, así como dos credenciales que acreditan a Isaac Pérez Recao y a su
esposa como funcionarios del DIM.
(6) Los titulares de primera página del día 13 en El Mundo (“Venezuela
derroca a Chávez” y en El País (“Venezuela fuerza la renuncia de Chávez”). En
palabras del periodista Pascual Serrano, “el espectáculo golpista ofrecido al
mundo por Estados Unidos, España y los medios de comunicación españoles ha
superado todo lo imaginable”. Entre otras perlas, reproduce los panegíricos del
13 de abril al golpista Pedro Carmona: “nacido para el diálogo” (El Mundo), “un
hombre tranquilo” (El País). Mientras, para el presidente constitucional se
reservan en editoriales calificativos de “Golpe al caudillo” (El País) o
“estrafalario” (El Mundo), y “Venezuela dijo basta a Chávez” (ABC). Ludmila
Vinogradoff, corresponsal de El País, señalaba el ! 14 de abril “el luto de los
caraqueños por los 16 primeros mártires de la democracia, muertos a balazos el
pasado jueves por manifestarse en la calle contra el ex presidente Hugo Chávez”.
La misma Ludmila Vinogradoff, en reportaje emitido en directo el 13 de abril a
las 22h por CNN Plus, abandona toda objetividad y se muestra como parte
interesada: insiste en la existencia de un video con la renuncia de Chávez y
denuncia haberse encontrado con “turbas armadas chavistas en el centro de la
capital”. A los manifestantes favorables al golpe, se les denomina “resistencia
civil” (editorial de El país, el 13 de abril) o “indignación popular” (editorial
de “El Mundo”, ese mismo día). A los que al día siguiente pedían el retorno a la
legalidad constitucional, se les denomina “muchedumbre” o “manifestantes
desquiciados” (El País, 15 de abril). Legitimar el golpe requería buscar
argumentos contra el presidente Chávez. El editorial del 13 de abril de El País
destaca “el deterioro de la ! situación económica que creció con la aprobación
en diciembre pasado de 49 decretos-leyes de inpiración castrista. Chávez
introdujo varios centenares de asesores cubanos en Venezuela, al tiempo que
suministraba a La Habana petróleo gratuito”.Aznárez presenta a Carmona de forma
atractiva: “presidente de la junta cívico-castrense que conducirá a Venezuela
hacia unas nuevas elecciones a corto plazo” y proclama sus buenas intenciones:
“prometió una democracia amplia, pluralista, de fuertes valores democráticos”,
“diferente –aclara por su cuenta El País- a la practicada por Hugo Chávez”.
Madrid, 23 de mayo de 2002