Aclaratoria
Que nadie se engañe: no soy un enemigo del Gobernador ni lo seré jamás. Que nadie espere verme en la acera opuesta porque va quedar frustrado en una espera infinita. Estoy firmemente unido al proceso revolucionario que lidera nacionalmente el Comandante Hugo Rafael Chávez Frías y sin dudas, estoy acompañando a Florencio Porras en su enorme esfuerzo por darle a mi pueblo otro rostro y las soluciones que espera con mi advenimiento a la Alcaldía.
Al Gobernador lo invité al acto de juramentación.
Esa es una demostración clara de que, por lo que a Florencio respecta, nadie puede esperar de mi ninguna posición distinta al de la camaradería y la amistad que nos debemos como revolucionarios y luchadores comprometidos con este proceso.
No he buscado polemizar públicamente con Florencio Porras. Le hice un reclamo a los hombres, que mi hermano Giandomenico acompañó durante estos últimos años, para que sus voces, como la mía, se alcanzaran airadas por encima de este muro de silencio y exigieran justicia. Florencio es uno de ellos y, sinceramente, de él esperaba otras respuestas.
Esperaba su solidaridad y un apoyo que trascendiera el simple cumplido de las palabras.
Las respuestas de Florencio me han dejado en la misma situación en la que me encontraba la noche en que asesinaron a mi hermano: desconcertado, asombrado. Debo entender, pues, que el Gobernador se dejó ganar por el tono de mi malestar y no observó en el fondo de mis palabras, la enorme preocupación y la expresión del dolor familiar que no es gratuito ni ajeno. Se trata de una herida que no hemos podido cerrar.
Nadie le ha pedido a Florencio ni a ninguno de los hombres de su equipo que asuman un papel que no les corresponde. No puedo imaginarme al Gobernador como Fiscal ni como Juez ni Detective. Tampoco puedo imaginármelo encausándome penalmente por expresar lo que sentimos en nuestro calvario. Eso es impensable. Sí puedo, claro está, imaginármelo del lado de la causa justa. Ya van seis meses de duelo y queremos ver a este amigo de mi hermano y de mi familia a nuestro lado, acompañándonos, cerrando filas al lado de quienes gritamos que se esclarezca el crimen de Giandomenico y que aparezcan los responsables.
Él sabe que Giandomenico es una sombra que nos reclama a él y a todos sus amigos que luchemos porque su ajusticiamiento no quede impune. ¿Quién lo hizo, quién lo ordenó? Esas respuestas no son, por supuesto, de Florencio ni de las personas que pudieron sentirse aludidas con mi demanda. No creo, no puedo creer que los asesinos de mi hermano estén ocultos detrás de este proceso, porque eso sería una abominable aberración, y si lo creyera no haría rodeos e iría por la calle del medio contra ellos. Ninguno de nosotros está responsabilizando a Florencio Porras ni pretende enlodar su nombre ni sus apellidos con el caso de la muerte de mi hermano. Él, en mi opinión debe estar muy dolido por ello, pues quienes mataron a Giandomenico lo privaron de uno de sus más leales y sinceros camaradas.
No podemos revivir a Giandomenico, pero tampoco es posible cerrar nuestras heridas dejando impune su asesinato. Dije que las mafias políticas estaban detrás de su muerte y lo sostengo, a riesgo incluso de mi propia seguridad. Las mafias de la política parecen haber encontrado en el crimen un arma perfecta para la enervación y la parálisis de los hombres. Ahora mismo, después de lo de Giandomenico, muchas personas temen decir o expresar lo que piensan. Quién niega que mi hermano no fue victima de un asesino a sueldo por opinar como lo hacia. Y si así fue, ¿quién le temía por ello? ¿Y qué hacemos nosotros, los que estamos con la revolución? ¿Dejamos las cosas así, como parecen haber quedado con él? ¿Nos cruzamos de brazos? ¿Nos debatimos en medio de la rabia impotente y mutismo o convocamos la virilidad de nuestros camaradas para reclamar nitidez y encarar a los culpables? Creo que no hay opciones. Creo que Florencio y todos los que llevamos el duelo de Giandomenico en el corazón debemos cerrar filas contra las mafias de la política que quieren acallar las voces honestas del pueblo. Creo que el Gobernador no va ha permanecer al margen de esta lucha que ya iniciamos los Tovareños y que, por supuesto, tomará el justo y correcto cause jurisdiccional. Él debe ser, aquí un abanderado en ese esfuerzo. El debe comandar conmigo, con mi madre, con mi hermano Mario, con Marbella, con la gente amiga de mi malogrado hermano no solo la condena; necesitamos todo su peso político e influencia para hallar a los culpables, para sacarlos de su guarida y llevarlos a la cárcel.
Yván Puliti
C.I. 8.089.424
Alcalde Electo Municipio Tovar