EP/AFP
(12 de febrero de 2003)
En medio de la creciente tensión
prebélica y de las voces que alertan sobre los intereses económicos de la misma,
se conoció que las principales petroleras estadounidenses y británicas creen que
una intervención militar en Irak es la única vía para acceder a las reservas
petrolíferas de este país.
Además, de este modo se asegurarían para no perder su presencia dominante
frente a sus competidores franceses, rusos y chinos, que ya han asegurado
importantes contratos de producción en la zona.
Así lo constata un informe del Foro de Política Global, instituto de Naciones
Unidas, al que tuvo acceso Europa Press, que revela la preocupación patente
entre los gigantes ExxonMobil, ChevronTexaco, BP y Royal Dutch Shell, por la
posibilidad de perder el liderazgo mundial al no haber firmado ningún contrato
de explotación en Irak.
"Las compañías de Estados Unidos y Reino Unido están nerviosas pero
entusiastas por las opciones de guerra de Washington, ya que ven que es el único
medio de desbancar a sus rivales y establecer una presencia dominante en el
beneficioso mercado de producción de petróleo en Irak", explica el informe.
Energía advierte de los bajos 'stocks'
La información llega en la misma jornada en la que el Departamento de Energía
de EEUU advirtió sobre los bajos 'stocks' americanos de petróleo, que alcanzaron
la semana pasada su nivel mínimo en más de 27 años, por debajo de los 270
millones de barriles, lo que podría acarrear a las refinerías problemas de
aprovisionamiento.
Las reservas de crudo se situaron el pasado 7 de febrero en 269,8 millones de
barriles frente a los 274,3 millones de barriles de una semana antes. "Los
stocks se encuentran a su nivel operativo más bajo desde octubre de 1975",
precisó el Departamento en su informe semanal.
El nivel de 270 millones de barriles marca un punto de inflexión por debajo
del cual la cadena de aprovisionamiento "perdería flexibilidad, lo que podría
aumentar la posibilidad de problemas regionales", avisa el Departamento.
Además, el Departamento de Energía y el Instituto Americano de Petróleo (API)
señalaron también que las importaciones de crudo cayeron la semana pasada, hasta
7,2 y 7,6 millones diarios respectivamente, lo que representa su nivel más bajo
desde la última semana de enero de 2000.
Irak, mucho petróleo y con bajos costes de producción
Según sus estimaciones, el subsuelo iraquí tiene capacidad para asumir 250
millones de barriles de crudo, cuyo valor en el mercado es de 2,9 billones de
dólares descontando los costes de producción.
Así, cada compañía con acceso a ese mercado lograría unos beneficios de
29.000 millones por año (teniendo en cuenta el 50% que se quedaría el Gobierno),
lo que representa dos tercios de las ganancias globales alcanzados por las cinco
empresas más importantes del sector.
La petrolera francesa TotalfinaElf, la rusa Loukoil y la china National Oil
Company, firmaron en 1997 contratos de explotación con las autoridades iraquíes
para la exploración de varias zonas del país y se encuentran mejor posicionadas
para el futuro reparto del crudo de este país.
El documento constata que Irak posee actualmente unas reservas probadas de
112.500 millones de barriles de crudo, que representan el 11% de las reservas
mundiales, aunque fuentes del Ministerio de Energía estiman que la cifra
alcanzará los 300.000 millones de barriles cuando se exploren todas las
regiones, convirtiéndose en la zona del mundo con mayores reservas, por delante
incluso de Arabia Saudí.
Así, precisan que la producción de un barril de crudo iraquí cuesta a las
empresas un dólar, incluyendo todos los procesos de exploración, refino y costes
de producción, similar al de Arabia Saudí y cuatro dólares menos que las otras
zonas de más bajo coste, como Malasia y Omán.
El nuevo gobierno repartiría el negocio
Según el informe de la ONU, ExxonMobil, BP y Shell están centrando
actualmente sus esfuerzos en la búsqueda de subsuelos con alta rentabilidad, y
ven "con nerviosismo, pero con entusiasmo" las posibles opciones de guerra de
Washington para poder acceder al control de las reservas, estrategia fundamental
para lograr beneficios en el futuro.
Así, esperan que se produzca una intervención militar en Irak, y que con ella
se consiga establecer un nuevo gobierno sin Sadam Hussein controlado por Estados
Unidos que logre rápidamente distribuir entre las petroleras mundiales la
riqueza de los yacimientos iraquíes.
Las petroleras estiman que si desarrollan la infraestructura necesaria, Irak
podría alcanzar una producción de 8 millones de barriles de petróleo al día una
vez que se exploten todos sus campos, frente a los 2,3 millones de barriles que
produce en estos momentos, lo que convertiría en el segundo mayor productor de
la OPEP, por detrás de Arabia Saudí -que produce 8,7 millones de barriles
diarios-.
El informe asegura que esta circunstancia presionaría a algunos países
miembros de la OPEP (como Arabia Saudí, Irán, Kuwait o Venezuela) para que
privatizaran sus compañías y ofrecieran a las de Estados Unidos y Reino Unido
nuevas concesiones o acuerdos de producción para sacar más rentabilidad a sus
áreas y elevar así su producción de barriles.
Paradójicamente, Estados Unidos es actualmente el primer país donde va
destinado el crudo que se produce en Irak, con 846.000 barriles al día, por
delante de Francia (95.800), Oriente Medio (85.000), Italia (79.300) y España
(51.900).