La amenaza de guerra y el aumento en el presupuesto militar, agudizan los
efectos de la crisis capitalista mundial en la economía estadounidense.
Según la asociación de gobernadores de estado de los EE.UU., la situación
fiscal está en su peor estado desde la Segunda Guerra Mundial. A nivel estatal,
los gobernadores han tenido que tomar medidas como despedir empleados estatales, soltar prisioneros antes de que cumplan la sentencia, negar servicios de salud gratis a los pobres, subir la matricula de las universidades publicas -la cual ha aumentado hasta un 20% en algunos estados- y rechazar pordioseros que buscan cobijo en los sobresaturados centros de refugio. Según el presidente de la asociación de gobernadores, el déficit presupuestario de los estados llegó a 50 millardos de dólares el año pasado, y este año será de 70 millardos de dólares.
Entre los planes para enfrentar la crisis presupuestaria a nivel de estados,
está la reducción de 5 millardos de dólares en los presupuestos para la
educación. En Arizona ya han despedido a más de 1.500 trabajadores estatales, y
300 en Nebraska. En Kentucky, el gobernador ordenó soltar a 567 prisioneros en
Diciembre debido al hacinamiento y a que no hay dinero para construir nuevas
prisiones. Propuestas similares se están haciendo en otros estados, sumado a
sentencias más cortas.
Estas medidas afectarán más duramente a los más de 50 millones de habitantes
de los EE.UU. que de acuerdo a cifras oficiales, se encuentran por debajo del
limite de la pobreza. La mayoría de estas personas ya se encuentran sin acceso a
la salud, la educación superior gratuita y sin seguro de desempleo.
Mientras tanto, el presupuesto para El Pentágono, el recientemente creado Ministerio (Agencia) de
Seguridad Nacional y otros entes de "defensa", alcanza los $400 millardos este
año. Vale la pena destacar a manera de referencia que la deuda externa de
Venezuela es de aproximadamente $35 millardos.
El déficit crece, cae el PIB
De acuerdo al director de la Oficina de Gerencia y Presupuesto, Mitchell E.
Daniels, el déficit del gobierno estadounidense en el año 2003 alcanzará los
$200 millardos y se espera que alcance los $300 millardos el año que viene. Esto
sin considerar el impacto de la guerra contra Irak. Mientras la mayoría de los
estados han aumentado los impuestos estatales, el presidente Bush de manera
contradictoria impulsó recientemente una reducción de impuestos nacionales, el
cual beneficiará mayoritariamente a los ricos.
Analistas económicos estadounidenses predicen que el informe económico de los
EE.UU., a ser presentado este Jueves, mostrará un índice negativo en el Producto
Interno Bruto en el último cuarto del 2002.
Muchas analistas políticos y economistas coinciden en afirmar que la guerra
beneficiará a la economía estadounidense, tal como ha sucedido en guerras
anteriores. Quiza la terquedad del gobierno de Bush en imponer la guerra contra
Irak, se deba a su deseo de reactivar la economía norteña, la cual enfrenta los
embates de la crísis capitalista mundial.
El obsceno aumento en el presupuesto militar, la reducción de impuestos para
los ricos, y los recortes de presupuestos en detrimento de las clases
desposeídas y la clase media baja, muestra cuáles son las prioridades del
gobierno estadounidense. No es coincidencia, que el nivel de popularidad de Bush
se encuentra en su nivel más bajo (58%). Se espera que la crisis económica y la
decisión de imponer la guerra contra Irak a pesar de la creciente oposición
mundial, harán a Bush aún más impopular entre los estadounidenses y el mundo
entero.
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