Tal como lo reseñamos en nuestro reporte desde Washington, la oposición a la guerra contra Irak, crece día a día en los EE.UU. donde a pesar de los problemas económicos y los despidos masivos (Ver: Kmart anuncia el despido de más de 30.000 empleados), el gobierno continua con su afán imperialista de masacrar al pueblo de Irak, despilfarrando dinero que podría usarse para dar educación gratuita o para dar asistencia médica a los 40 millones de estadounidenses que no tienen seguro médico.
Según la agencia Reuters, si bien la mayoría de los estadounidenses todavía apoya el uso de la fuerza militar contra Irak, el respaldo a la guerra se encuentra en sus niveles más bajos desde el año pasado (Ver: Sondeo EEUU muestra caída en respaldo para guerra contra Iraq.