En la práctica la oposición irrespeta el diálogo y desprecia a la mesa en la cual se buscan alternativas.
Esta realidad esta siendo analizada seriamente por el Alto Gobierno, porque no se justifica engañar a la opinión pública y por tanto se espera una decisión del Jefe del Estado para adoptar las medidas del caso.
Lunes 20 Enero 2003. Las provocaciones de sectores de la oposición, que diariamente ocurren, plantean una grave situación para la mesa de diálogo de la que es coordinador el ex-Presidente César Gaviria.
A diario ocurren actos de violencia auspiciados por sectores golpistas y terroristas ante los cuales la llamada Coordinadora Democrática no hace deslinde alguno y menos aún condena. Al mismo tiempo se da una clara diferencia entre la representación de la oposición de la mesa de diálogo y sus voceros en la calle. Una cosa es la que dicen los seis representantes opositores en el Hotel Meliá Caracas y otra lo que dicen Carlos Ortega, Carlos Fernández y Juan Fernández por fuera. Esa flagrante contradicción envenena el diálogo y afecta severamente el desarrollo de las conversaciones.
Esta situación se complica aún más cuando quienes aparecen como voceros más calificados de la oposición, los señores Carlos Ortega y Carlos Fernández, hacen pronunciamientos en el exterior que indican a las claras que para ellos el diálogo nada representa y que lo que se trata en la mesa conducida por el ex – Presidente César Gaviria no les importa. Así por ejemplo ambos voceros de la llamada Coordinadora Democrática descalificaron abiertamente en Nueva York, el diálogo Gobierno – Oposición que se efectúa en Caracas, injuriaron al Presidente Constitucional de la República, Hugo Chávez Frías e incluso llegaron a negar las posibilidades de una salida electoral, contrariando de ésta forma lo que se establece en la Declaración de Principios de la mesa y que viene siendo objeto de debate.
Posteriormente el señor Carlos Ortega al finalizar su intervención en ese acto en la ciudad de Miami, exclamó “Ni un paso atrás, muerte al tirano”, refiriéndose al Presidente Constitucional Hugo Chávez.
Esta situación genera un grave dilema porque indica que en la práctica la oposición irrespeta el diálogo y desprecia a la mesa en la cual se buscan alternativas. No puede haber alternativa cuando groseramente se afecta la posibilidad de entendimiento. Sí como dice la oposición, no hay diálogo, ni posibilidad de acuerdo y el Presidente de la República es un tirano el cual hay que matar, ¿Qué sentido tiene la mesa?. Esta realidad esta siendo analizada seriamente por el Alto Gobierno, porque no se justifica engañar a la opinión pública y por tanto se espera una decisión del Jefe del Estado para adoptar las medidas del caso.
Noticia leida aproximadamente 3443 veces. Contador actualizado cada 3 minutos
|