
Nuevamente el jefe del CORE 2, Luis Felipe Acosta Carlez, hizo caso omiso a los cacerolazos que realizaron decenas de personas frente a su residencia en la urbanización La Viña y en actitud burlona, bailó y cantó con sus hijos al son del repicar de las ollas de los manifestantes carmoníacos, lo que sólo sirvió para que estos aumentaran la dosis de insultos contra él y su familia. Sin embargo, nada de esto afectó al general, quien simplemente les siguió la corriente y se burló de ellos a su antojo.
La máxima autoridad del CORE 2 se reía de los manifestantes y al ser consultado por una periodista de NC Televisión por el motivo de su festejo, Acosta Carlés se limitó a decir que era porque “había liberado a la catira y al oso” y cumplió con su misión de entregar al pueblo, los refrescos y bebidas que habían sido acaparadas por las empresas allanadas este viernes.