Los familiares de Jairo Morán explicaron esta mañana en el programa "En Confianza" que los disturbios en la Funeraria Vallés el día sábado fueron ocasionados por los propios vecinos del Edificio Salvador y otros edificios cercanos, donde vecinos insensatos comenzaban a gritar "que se lleven a esos muertos a Cuba", "esos muertos están bien muertos" y otras frases similares. La reacción bolivariana no se hizo esperar: piedras y otros objetos contundentes fueron lanzados contra dichos edificios, y desde allí (posiblemente ante la activación de algún plan de defensa) se oyeron algunos disparos. Luego, la Policía Metropolitana reaccionó atacando a los bolivarianos en la funeraria.

Respecto a las acusaciones de que Jairo Morán era colombiano, mostraron ante Ernesto Villegas su cédula, su partida de matrimonio y su partida de nacimiento, todas afirmando que él era venezolano. Pero su hermana sí reconoció que dos de sus hermanos, ella incluída, son colombianos (de un grupo de siete). "Yo noté que esta gente lo llama 'colombiano' con desprecio y como ofensa; señores, ¡Simón Bolívar vino a Colombia a morir! Venezolanos y colombianos somos hermanos. No entiendo por qué ese odio y ese desprecio hacia nosotros... ¿acaso si él fuera un colombiano sería un desecho, un ciudadano de segunda, valdría menos que los demás?". Añadimos que Simón Bolívar murió en Colombia porque
fue expulsado de su tierra natal por los venezolanos, lo cual constituye una una carga vergonzosa que tendremos que cargar por el resto de la historia.
Sin embargo, los medios de comunicación están utilizando todos los temores de la clase media en su contra, y eso incluye la fobia hacia los colombianos.
Respecto al artículo publicado por El Universal el día de hoy que afirma que Jairo Morán estaba solicitado desde 1987 por el CICPC, los familiares informaron que él sí tuvo un problema con otro buhonero en 1987 por una ropa que tenía que vender, cuando aún era menor de edad, y sí se le acusó de apropiación indebida. Pero fue soltado a los pocos días. Posteriormente, cuando comenzó a fungir como presidente de la Asociación de Artesanos en la Plaza El Venezolano, él acudió innumerables veces a la prefectura de la Policía Metropolitana a defender y ayudar a otros buhoneros o a pelear por el matraqueo de la Metropolitana; incluso algunos efectivos le habían amenazado amenazado conque "lo sembrarían". Los familiares se preguntan si él de verdad estaba solicitado y era blanco del odio de tantos policías, ¿por qué nunca se lo llevaron detenido?