Pablo Giménez: Emergencia Económica permite mejorar el abastecimiento

La optimización en la asignación de dólares y el incremento de la producción nacional, son lineamientos claves plasmados en el instrumento legal que el Primer Mandatario presentó a la Asamblea Nacional, indicó el profesor de la UBV.

La optimización en la asignación de dólares y el incremento de la producción nacional, son lineamientos claves plasmados en el instrumento legal que el Primer Mandatario presentó a la Asamblea Nacional, indicó el profesor de la UBV.

Credito: Héctor Lozano

17 Ene. 2016 - El Decreto de Emergencia Económica aprobado por el presidente de la República, Nicolás Maduro, permitirá diseñar políticas que permitan mejorar el abastecimiento de productos básicos, sostuvo el economista y profesor de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV), Pablo Giménez.

Entre los lineamientos del decreto está el de optimizar recursos para ser destinados a sectores claves, de manera de dar respuestas a las necesidades más urgentes del país, fundamentalmente en el sector agroalimentario, industria y las misiones sociales, planteó el docente de la Universidad Bolivariana de Venezuela, al ofrecer una explicación de los alcances del Decreto de Emergencia Económica.

Acotó que la estrategia que tiene el Ejecutivo toma en cuenta la restricción externa, por efecto de la baja de los precios del petróleo, la cual impacta los ingresos de divisas. Ante esta limitante hay un lineamiento de identificar sectores estratégicos que puedan ser susceptibles de realizar inversiones en bolívares, como es el caso del sector agroalimentario y en las misiones sociales.

"No es lo mismo soberanía que seguridad agroalimentaria. La segunda (seguridad) se refiere a la disponibilidad de los alimentos y la primera (soberanía) a la producción en el país. Hemos tenido fallas en el abastecimiento interno de alimentos generados en el país, por lo que en el corto plazo tendremos que mantener las importaciones", manifestó el economista y también asesor de la Vicepresidencia del Área Económica.

SUSTITUIR IMPORTACIONES

La urgencia obliga a traer productos terminados del exterior, pero no impide que se deja de lado el lineamiento de ir sustituyendo progresivamente importaciones por producción nacional. Aunque en lo inmediato, Giménez ratificó que el decreto el Ejecutivo Nacional busca tomar acciones concretas para combatir el desabastecimiento, generado como consecuencia de la guerra económica.

"Eso te da una señal de que el Gobierno está mirando la situación real que es el desabastecimiento y que la única forma de solucionarlo es revisando la formación de precios, las cadenas de distribución y comercialización, en función de que la gente pueda sentir efectivamente que a la mesa están llegando los productos y que sobre todo se le está protegiendo su poder adquisitivo", indicó el economista.

Mencionó otro elemento, en su opinión, importante para hacer frente al desabastecimiento que "ha sido muy polémico y ha tenido mucha atención por parte de los sectores privados". Se trata de poner a disposición todos los activos productivos ociosos a disposición de la emergencia económica.

"El presidente Nicolás Maduro fue muy claro, le hizo una convocatoria al sector privado, a las comunas y al Poder Popular. Todos los activos deben estar al servicio de la producción, en caso contrario, existen los mecanismos legales e institucionales para disponer de esos bienes", indicó.

COMERCIO EXTERIOR

Ante los argumentos del sector privado de la disponibilidad de materias primas y repuestos para los equipos, Giménez sostuvo que existe una propuesta de la nacionalización del comercio exterior, no previsto en el decreto de emergencia, en el que la Corporación de Comercio Exterior asuma las importaciones y exportaciones y sea quien distribuya los insumos necesario al sector privado y público.

Este esquema no es nuevo, según el economista, ya ocurre con muchas materias primas que importa la corporación u otros organismos públicos como cereales, granos, insumos (soya) para la fabricación de alimentos concentrado para animales y la leche en polvo, entre otros. El Estado los distribuye, incluso algunos los subsidia, como el maíz amarillo y el blanco, especificó.

"Esto debe ser evaluado, porque se pensó mucho en lo macro, en los grandes centros de producción, distribución y abastecimiento, pero ese esquema no está funcionando o presenta fallas, porque de lo contrario no hubiera serios problemas de abastecimiento", apuntó el docente de la UBV.

Propuso revisar el esquema porque se debe atender la pequeña y mediana industria que genera cerca de 80% del empleo del sector en el país. Incluso pensar en crear una alianza con esos sectores para la producción y distribución de alimentos, agregó.

GOLPE DE TIMÓN

Todos estas alianzas con el sector productivo deben considerar una nueva cultura del trabajo. Recordó que el comandante Hugo Chávez, en el Golpe de Timón, insistió en la importancia de producir riqueza, más que distribuirla.

"Desde el punto de vista de la economía política, el trabajo es la fuente de la riqueza. Desde sus inicios la Revolución realizó un gran esfuerzo por cancelar la deuda social que se había acumulado, necesario para alcanzar la estabilidad del país. Ahora está planteado una nueva etapa. Si bien aumentó el consumo y las expectativas del venezolano, debemos entender que para mantener ese crecimiento es necesario trabajar. Hay que producir lo que requerimos", planteó.

Giménez dijo que este planteamiento lleva a la discusión de si el petróleo es "una maldición o bendición". Desde su punto de vista, consideró que Venezuela es un país petrolero, con la mayor reserva de hidrocarburos del mundo, y es necesario aprovechar esa oportunidad.

"Las venezolanas y los venezolanos deben conocer esta disyuntiva y deben incorporarse a un gran debate nacional, sin importar si sabe de economista o no. Tampoco se debe supeditar a expertos petroleros", consideró.

Asintió que el petróleo históricamente ha significado muchas veces una traba para el desarrollo nacional. La gran discusión, propuso, es cómo convertirlo en una herramienta para la industrialización del país y la nueva cultura del trabajo.

USO DE LAS DIVISAS

Los ingresos petroleros le otorgan al país una gran capacidad de compra en el país, por lo que las importaciones deben estar dirigidas a prioridades como materia prima, maquinarias y equipos, no a los productos suntuarios. "Se deben optimizar el uso de las divisas porque la realidad internacional no asoma una aceleración de la demanda petrolera", alerto.

La ralentización en las economías de Asia y la Unión Europea está afectando la demanda de hidrocarburos. China está comprando menos petróleo y lo que está ocurriendo en el seno de la propia Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) que ha desatado una guerra de precios, son factores que han incidido en el descenso de el ingreso de divisas, argumentó el economista.

"No solo disminuyó el ingreso nominal de divisas, sino que el poder de compra del país, en términos reales, es menor. Esto lleva a la necesidad de optimizar el uso de las divisas, porque el precio de nuestro principal producto transable en el mercado internacional descendió en 75%", detalló.

Giménez manifestó que el consumo per se no es malo, pero es necesario revisar el tema de consumismo en el país, fundamentalmente el suntuario y los efectos que tiene sobre la economía y el desarrollo nacional.

No solo por el hecho de que al gastar divisas en productos de lujo, se dejan de inyectar al aparato productivo para fabricar productos de la cesta básica, agregó, sino porque el consumismo desbordado va en contrasentido al quinto objetivo histórico del Plan de la Patria 2013-2019, referente a la preservación del planeta y al combate de la contaminación ambiental.

FUGA DE DIVISAS

Aparte del tema de la optimización del uso de divisas, Giménez planteó la necesidad de parar la fuga de divisas por parte de la burguesía venezolana e internacional. El Banco Central de Venezuela (BCV) y otras ONG (Organización No Gubernamentales) manejas cifras de depósitos que tienen venezolanos en el exterior, eso es público.

"Son activos que fueron fugados y pudieron ser utilizados en el desarrollo nacional. El tema es que estrategia se usa respecto para cambiar esa situación, porque esa cifra evidencia la guerra económica que se esta desatando contra Venezuela", manifestó.

En la conversación, se le planteó el tema de la corrupción como un mecanismo para la extracción de divisas del país, punto en el que coincidió. "Esos recursos tampoco se dirigieron a la producción, sino en manos de particulares para beneficio propio", asintió.

El economista dijo que esta situación reclama reglas de juego claras que se cumplan, tal como lo planteó el presidente Nicolás Maduro, ante la Asamblea Nacional, en su presentación de la Memoria y Cuenta 2015. "La actual coyuntura obliga a esta nueva ofensiva en contra de la guerra económica y un uso más racional de las divisas", concluyó.


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