Crónica en interiores... y exteriores

A Lourdes Zuazo: Inédita entrega de un premio periodístico en plena Plaza Bolívar

Cantando el Himno Nacional en la Plaza Bolívar.

Cantando el Himno Nacional en la Plaza Bolívar.

Lourdes, Uncas, Marcel Roo y Ana María Hernández, entre otros comunicadores

Lourdes, Uncas, Marcel Roo y Ana María Hernández, entre otros comunicadores

Asistentes al evento en el Salón de Sesiones

Asistentes al evento en el Salón de Sesiones

El equipo de YVKE Mundial

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El padre Numa Molina: periodismo por y para la justicia

El padre Numa Molina: periodismo por y para la justicia

Uncas Montilla,  caricaturista del Diario Ciudad CCS y Aporrea.org en el momento de recibir su galardón "Leoncio Martínez".

Uncas Montilla, caricaturista del Diario Ciudad CCS y Aporrea.org en el momento de recibir su galardón "Leoncio Martínez".

Credito: Jesús Castillo

El reconocimiento a Elezar Díaz Rangel fue recibido por numerosos periodistas en ausencia de éste

El reconocimiento a Elezar Díaz Rangel fue recibido por numerosos periodistas en ausencia de éste

Caracas, julio 3 -  Fue capaz de terminar la emisión de Agenda abierta, a través de TeleSur, bajar a la calle en Boleíta, subir a una moto taxi y decirle al mototaxista: "Lleváme a la Plaza Bolívar, che". Y el mototaxista la dejó en el lugar, justo cuando, terminado el acto oficial en el Concejo del Municipio Bolivariano Libertador, galardonados, familiares, jurado, concejales y amigos iban en dirección a la estatua del Padre Bolívar, a llevarle flores y a cantarle el Himno. Aún así, Lourdes Zuazo echó a correr hacia la plaza para testimoniar la alegría de ella y sus compañeros de equipo de TeleSur, por el merecido premio.

Ante la presencia de la periodista, los organizadores del acto también echaron a correr, pero en dirección contraria, para ir a buscar el diploma de Lourdes. "Se lo entregaremos en la Plaza". Y así el premio Municipal de Periodismo tuvo una variante inédita. Se entregó en plena Plaza, en la calle y con mucha gente del pueblo aplaudiendo a la respetada periodista argentina que desde hace unos cuantos años entrega su esfuerzo profesional y militante, desde Venezuela. Cosas de la vida, no hubo cámaras de televisión para fijar el detalle.

Momentos antes, en el Salón de Sesiones del Concejo se hizo la entrega de los premios periodísticos "Guillermo García Ponce" y "Arístides Bastidas".

Con algunas ausencias por causa de fuerza mayor, Simón Pereira, presidente de la Comisión de Educación y Cultura, abrió formalmente las acciones luego de la participación de una sección de la Orquesta Municipal de Caracas y del Orfeón del Concejo. Un micro introductorio en torno a los premios fue la base para que se entregara la orden Waraira Repano en primera clase a Numa Molina, teólogo, periodista y sacerdote jesuita, hombre buscador de la verdad y militante en su causa.

En su intervención como orador de Orden el padre Numa se centró precisamente en el ejercicio de la verdad, la que no pacta con la mentira sino que la desenmascara, como señaló.

"Si de verdad somos honestas, honestos, nos está prohibido en este mundo mediático y veloz ser revendedores de noticias como si fuéramos revendedores de mercancías". "Que tu verdad se amase en las calles, en los barrios y en los campos de Venezuela... sólo así el pueblo no nos llamará profesional de la información, ni revendedores de retazos embusteros, sino que nos llamará Apóstoles de la Comunicación..."

Luego vendría la entrega de los premios, el aplauso compartido y la promesa de redoblar esfuerzos para apuntalar la Revolución Bolivariana, sin obviar en ningún momento la necesidad de multiplicar el trabajo en función de victoria que garantice la continuidad del proceso Bolivariano y Revolucionario. Fueron 42 reconocimientos, todos aplaudidos con emotividad. Colectivos jóvenes, informáticos, periodistas institucionales, reporteros, investigadores, docentes y redactores conjugaron por lo menos a tres generaciones que han apuntado al mismo fin: La ética y el compromiso con la verdad al comunicar.

Luego de los actos los comunicadores salieron en tropel: la mayoría retornaba a sus trabajos. El brindis quedó para cuando se pueda. Seguramente para el 8-O.

Nota: Lo acontecido con la entrega del premio a Lourdes Zuazo abre una pregunta: ¿No es mejor entregar los premios en la calle, al calor de la ciudadanía?

Agradecemos a Félix Gonzalez, Alfredo Zambrano, Jesús Castillo y Yoani Sánchez por las gráficas.


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