Carabobo: Frebin y el INCES ante la Gran Misión Saber y Trabajo Venezuela

Credito: Aporrea.org

19 de febrero de 2012.- El Frente Bolivariano de  Investigadores e Innovadores (FREBIN) del Estado Carabobo ha sido designado por la Dirección Nacional a formar parte del equipo fundamental para la migración del INCES (Instituto Nacional de Capacitación y  Educación Socialista) del Ministerio del Poder Popular para las Comunas (MPPC) al Ministerio del Poder Popular para la Ciencia y Tecnología (MPPCTI), éste recientemente creado.

     Casi simultáneamente el Presidente Chávez ha creado la Gran Misión Saber y Trabajo Venezuela (GMSyTV) cuyos vértices fundamentales son:

    1.- Registro de Necesidades y Oferta de Empleo, para identificar las características que demanda trabajo y que esté dispuesta a un proceso formativo y de inserción en los programas que disponga la GMSyTV.

    2.- Abrir el debate conceptual sobre el modelo de organización del trabajo, superación de la cultura rentista, que conlleve a las bases de un nuevo andamiaje jurídico e institucional, entre las cuales se destaca la Ley Orgánica del Trabajo (LOT) y reglamentos que potencie el área productiva, impulse el modelo de economía comunal y contribuya a superar el modelo capitalista.

    3.- Sistema de formación para la producción, con tres ejes: (a) Educación temprana; (b) Formación y certificación técnica; y (c)  Formación universitaria, que contengan valores colectivos fundamentados en una ética socialista.

    4.- Modelo productivo: orientado socialmente a la  satisfacción de las necesidades y al buen vivir, que combata el desempleo, genere nuevas relaciones de producción, fortalezca la soberanía nacional y conduzca a un nuevo modelo organizacional de consejos de trabajadores que fortalezcan la democracia participativa y protagónica.

    La GMSyTV está abocada a dar empleo a  8,3 % de desempleados actualmente (casi 850 mil venezolano(a)s) y a los que buscan trabajo por primera vez. En total, son 2 millones y medio de nuevos empleos en siete años (012-2019). Recordemos que el desempleo en 1999 era de 16,1 %.

    Ahora tenemos la responsabilidad de moldear al INCES hacia un nuevo modelo de economía comunal (vértice No. 2) contemplado  en las cinco (5) leyes del Poder Popular. La Ley Orgánica del Sistema Económico Comunal (LOSEC) destaca en su Artículo 4, entre otras cosas: (i) El desarrollo del sistema de gestión sustentable para el fortalecimiento del desarrollo endógeno; (ii) Promover un sistema de financiamiento para apoyar las iniciativas sobre proyectos socio-productivos sustentables, con criterios de equidad y justicia social, donde se reconozcan los saberes, conocimientos y las potencialidades locales, como elementos constitutivos de garantía para la viabilidad y el cumplimiento.

    En el Artículo 6, parágrafo 6.17, se define lo que es un proyecto socio-productivo: un conjunto de actividades concretas, orientadas a lograr uno o varios objetivos para dar respuesta a las necesidades, aspiraciones y potencialidades de la comunidad o la comuna en base al Plan de Desarrollo  Económico y Social de la Nación (Proyecto Nacional Simón Bolívar) y el Plan de Desarrollo Comunal. En el Artículo 8, parágrafo 8.1, se menciona la personalidad jurídica de las organizaciones socio-productivas.

    El INCES posee un Programa de Certificación Ocupacional y de Saberes mediante el cual se acredita, formalmente, los saberes que el pueblo ha adquirido por experiencia, mediante el desarrollo de un oficio calificado. Este programa está dirigido a ciudadanas y ciudadanos en general, en especial Organizaciones, Frentes y Movimientos Sociales del Poder Popular. El Programa de Aprendizaje (P.N.A.) está dirigido a jóvenes y adolescentes de 14 – 17 años. Otros dos (2) programas son Barrio Adentro/Campo Adentro y el Programa Penitenciario.

    Vito lo anterior, el INCES cubre un amplio espectro de edades y una cantidad considerable de la población venezolana que se está formando y que desea formarse y certificar sus saberes y conocimientos prácticos. Ahor se anexa, por Decreto presidencial, atender el piso duro del 8,3 % de desempleados, capacitándolos para erradicar la pobreza extrema.

    Es fundamental no perder de vista la parte ideológica del proceso de formación: ¿Para qué formamos?, ¡Dónde se insertarán los profesionales recién egresados?, ¿Cómo se construirá el modelo socialista de producción y distribución de la plusvalía’, y sobre todo, ¡Cómo contribuye todo esto a la construcción del Poder Popular y la Economía Comunal?.

    Volviendo al INCES y dando una mirada a su organigrama, vemos que existe una estructura copiada de una empresa socialista, o más precisamente, completamente divorciada de las premisas que hemos tocado  anteriormente. Veamos:

  1. La no existencia de una dependencia que se encargue del acompañamiento científico-técnico-tecnológico de los proyectos de las comunidades y comunas que sean parte del Sistema de Economía Comunal (Artículos 4 y 6 de la LOSEC, antes citados). En esa estructura debe tenerse un equipo de técnicos, graduados universitarios diversos (ingenieros, economistas, arquitectos, químicos, físicos, computistas, matemáticos, etc) para que las EPS (empresas de producción social) puedan llevarse a cabo exitosamente. Con estos proyectos de EPS se pueden generar trabajos dentro del marco de la GMSyTV.
  2. La carencia de una estructura que soporte a las empresas recuperadas por el Estado venezolano. El INCES debe capacitar y formar venezolanos tanto en las instalaciones que les son propias como en las empresas recuperadas, resolviendo problemas acuciantes, del día a día, en breve tiempo, mostrando eficacia y eficiencia. De nuevo, dentro del marco de la GMSyTV se tendría una fuente de generación de empleos para capacitar venezolano(a)s para el trabajo productivo.
  3. La inexistencia de laboratorios industriales con alto nivel de tecnología que sirvan de apoyo para crear nuevos productos, generar nuevas técnicas de producción, etc. Es decir, el INCES debe propiciar la investigación dentro de sus dependencias propias y adscritas, no solo para formar sino para ser la punta de lanza del avance científico y tecnológico del país. De nuevo, hay que crear grandes laboratorios de investigación, adscritos al INCES.

    En un artículo publicado por Luis Primo (Aporrea, 22/03/2006) el autor considera que las empresas recuperadas deben servir para la construcción de un nuevo modelo productivo y político, hacia el Socialismo del Siglo XXI, en vez de ser un negocio para el Estado per se. El compañero Primo hace referencia a Gramsci diciendo que el nuevo modelo productivo debe acabar con la  estratificación de gobernados y gobernados, de gerentes y empleados, por lo cual la gestión total de las empresas recuperadas debe estar directamente en manos de los trabajadores, con el Estado y el equipo técnico jugando un papel de asesores. Recordemos que el obrero sólo puede concebirse a sí mismo como productor no alineado si forma parte inseparable del todo el sistema de trabajo (A. Gramsci, SINDICATOS Y CONSEJOS. Editorial Roca, México (1973)).

    El compatriota Víctor Álvarez, ex Ministro de Industrias Básicas y Minería, apunta un poco más lejos cuando analiza las lecciones de los intentos fallidos de construir el socialismo del Siglo XX en la Unión Soviética (V. Álvarez, DEL ESTADO BUROCRÁTICO AL ESTADO COMUNAL, Pupila Insonme, Caracas (2010). Álvarez sostiene que ‘’la propiedad estatal absoluta degenera en un capitalismo de Estado que sirve de fermento a poderosas élites que secuestran la propiedad pública y la administran como si de una propiedad privada se tratar. Propone nuevas formas de propiedad social en manos de los trabajadores directos y de la comunidad organizada. Asienta el papel del control obrero y de la participación ciudadana en la transformación del Estado burocrático en un Estado comunal que viabilice la sustitución de un régimen basado en la explotación del trabajo ajeno, el burocratismo y el afán de maximizar el beneficio individual por un nuevo Estado socialista de amplia y creciente participación y protagonismo popular, en el que sea posible el desarrollo humano integral de todas las personas’’.

    Si analizamos las empresas recuperadas por el Estado venezolano no es difícil ver el burocratismo y la tecnocracia estampada en los trípticos de dichas empresas. Por ejemplo, se habla de ‘’Necesidades del cliente. Por eso emprendemos iniciativas que brinden la oferta más competitiva de servicios y asistencia técnica en ...’’. Más claro canta la gallina que el gallo.

    La implementación de las tres (3) propuestas abordadas anteriormente, como parte fundamental del INCES, podrán dar un salto cualitativo y cuantitativo hacia la construcción del nuevo modelo de economía socialista, donde se elimine la desigual distribución de la plusvalía, que es generada por la masa trabajadora. Otras propuestas generadas en el proceso histórico del momento enriquecerán nuestro Socialismo del Siglo XXI. Entre los proyectos de EPS en nuestro Estado se encuentran los siguientes. (a) Empresa  de Producción Social Reciclaje de PET, en la Comuna en Construcción ‘’General Manuel Cedeño’’, Territorio I, Municipio Valencia, (b) Elaboración de muebles con laminados sintéticos, en la misma comuna; (c) Mejora en la producción de queso de mano en Belén, entre otros. Mencionamos empresas recuperadas en Carabobo: Oci-Metalmecánica, Ven-Vidrio, Auto-Seat, Rialca, Papeles Venezolanos, Invepal, Diana, etc.

    En consecuencia, la tarea encomendada al FREBIN – Carabobo, por la Dirección Nacional, es un compromiso de mucha responsabilidad, que requiere que sea llevado a cabo con mucho tino, pues apunta a un cambio profundo del modelo económico venezolano, convirtiendo esta tarea es un problema transcendental, de largo aliento. Como consecuencia evidente de los logros de la misma, podemos decir que estamos dando nuestro aporte a la Misión 7 de Octubre con la re-elección del Comandante Hugo Rafael Chávez Frías como Presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Como investigadores e innovadores vamos juntos en la construcción de la Patria nueva, la Patria socialista. Podemos decir que la re-estructuración del INCES y su adaptación a las leyes del Poder Popular es una realización, darle vida a las cinco leyes, para que ellas  refuercen todo lo que está contemplado en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la construcción de un Estado de social de justicia y derecho.


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