Mientras el presidente Chávez anunciaba en su programa "Aló Presidente" que el "Capo Mayor", Carlos Andrés Pérez, en conjunción con la CTV y Fedecámaras, están planeando un golpe de estado, también informó sobre la actitud de ciertos canales de televisión que tergiversan la verdad. "Uno de ellos está en la raya de la ilegalidad", dijo dos veces.
Sin embargo, la realidad es que el marco legal existente actualmente ya los declara como ilegales. La falta de funcionarios competentes que apliquen las leyes y ejecuten sanciones es lo que ha permitido el actual libertinaje en los medios de comunicación. El amigo Eudes Vera escribió:
La Ley Orgánica de Telecomunicaciones, vigente desde el año
2000, no sólo regula los aspectos técnicos de las Telecomunicaciones, sino que
además establece un conjunto de deberes para los operadores (canales de radio y televisión), sanciones para los operadores que incumplan con tales
deberes, así como causales para la revocatoria de la concesión y otras sanciones
administrativas.
A los fines de ilustrar mis comentarios, transcribo parcialmente
algunos artículos extraídos de la mencionada Ley:
Artículo 15.- Los operadores de servicios de
telecomunicaciones, debidamente acreditados, tienen los deberes
siguientes:
1. Respetar los derechos de
los usuarios establecidos en la Constitución y en la ley, a una información
adecuada y no engañosa sobre el contenido y características
de los productos y servicios que consumen, a la libertad de elección y a un
trato equitativo y justo.
2. Respetar las condiciones de calidad
mínimas establecidas por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, en la
prestación de sus servicios, de conformidad con los reglamentos
de esta Ley,
3. Cumplir con las obligaciones
previstas en la habilitación administrativa correspondiente,
6. Cumplir con las decisiones que de
conformidad con esta Ley y sus reglamentos dicte la Comisión Nacional de
Telecomunicaciones;
9. Orientar sus actividades y
procedimientos al cumplimiento de la ley y los reglamentos;
12. Las demás que se deriven de
disposiciones legales y reglamentarias.
Comentario: Cuando Globovisión incita a la
violencia; cuando le da amplia cobertura a los militares golpistas que desde la
Plaza de Altamira hacen llamados a la Fuerza Armada para que insurja contra el
gobierno constitucional, o cuando sirve de medio para que esos mismos
militares y sectores de la Coordinadora Demoníaca llamen a la desobediencia
civil, y hasta que atenten contra la vida del Presidente; cuando Globovisión
dividió la pantalla durante la cadena del Presidente el pasado 11 de abril;
cuando ese mismo canal se autosilenció el 13A, absteniéndose de transmitir lo
que pasaba en la calle cuando el pueblo rodeaba Miraflores y el Fuerte
Tiuna, reclamando el retorno del Presidente; cuando transmite informaciones
falsas y tendenciosas como ocurrió con la muerte de unos taxistas, cuando se
hace autoatentados y enseguida culpa sin pruebas al Gobierno, a los
Círculos Bolivarianos y a Aixa Guevara, ¿No crees tú que Globovisión está
infringiendo por lo menos tres o cuatro de los artículos anteriores?.
Ahora, hablemos de las sanciones:
Artículo 159.- Las sanciones que pueden imponerse
a las infracciones y delitos tipificados en esta Ley son:
1. Amonestación pública
2. Multa
3. Revocatoria de la habilitación administrativa o
concesión;
4. Cesación de actividades clandestinas;
5. Inhabilitación
6. Comiso de equipos y materiales utilizados para la
realización de la actividad;
7. Prisión
Comentario: Ahora bien, Eliane, ten la seguridad de
que nuestro flamante Director de CONATEL, Jesse Chacón, ni siquiera la ha
enviado a Globovisión una amonestación pública. En mi concepto, dada la gravedad
y la reiteración continua de las infracciones, opinando como simple ciudadano,
Globovisión y sus dueños merecen las siguientes sanciones: las señaladas con los
numerales 1, 2,3,5, 6 y 7. ¿Tú qué crees?
Otro artículo interesante de la ley es:
Artículo 49.- El Estado garantiza la prestación del Servicio
Universal de Telecomunicaciones. El Servicio Universal de Telecomunicaciones
es el conjunto definido de servicios de telecomunicaciones que los operadores
están obligados a prestar a los usuarios para brindarles estándares mínimos de
penetración, acceso, calidad y asequibilidad económica con independencia de la
localización geográfica.
El Servicio Universal tiene como finalidad la satisfacción de propósito de
integración nacional, maximización del acceso a la información,
desarrollo educativo y de servicio de salud y reducción de las desigualdades de
acceso a los servicios de telecomunicaciones por la población
Ahora hablemos de la causales para la revocatoria de la concesión:
Artículo 171. Sin perjuicio de las multas que
corresponda aplicar de conformidad con lo previsto en esta Ley, será sancionado
con la revocatoria de la habilitación administrativa o concesión, según el
caso:
1. El destinatario de una obligación de Servicio
Universal que incumpla con las previsiones, actividades y cargas derivadas del
mismo;
2. El que incumpla los parámetros de calidad, cobertura y
eficiencia que determine la Comisión Nacional de Telecomunicaciones;
4. El que inobserve una medida provisionalísima o
cautelar dictada por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, de conformidad
con lo establecido en esta
Ley;
6. El que utilice o permita el uso de los servicios de
telecomunicaciones para los cuales está habilitado, como medios para coadyuvar
la comisión de
delitos;
La revocatoria de la concesión del espectro radioeléctrico implicará la
revocatoria de la habilitación administrativa correspondiente y viceversa.
Como ves, no tenemos que esperar por la aprobación de ninguna
Ley de Contenidos, ni de Responsabilidad Social, para aplicarle a Globovisión y
demás canales golpistas las sanciones que se merecen. Lo que ha faltado es
voluntad política para aplicar la Ley. Que Jesse Chacón deje de actuar como
abogado del diablo y poner excusas para no aplicar la Ley; que abandone esa
actitud complaciente casi rayana en la complicidad con los medios
golpistas. Ministro Hurtado y Jesse Chacón: ¡Ya basta de impunidad!.
¡Actúen o renuncien!