Venezuela es uno de los países mejor alimentados del mundo

Más de 4 millones de escolares se benefician del Programa de Alimentación Escolar.

Más de 4 millones de escolares se benefician del Programa de Alimentación Escolar.

Credito: Correo del Orinoco

24 Oct. 2010 (Vanessa Davies) - Más de mil millones de personas sufren hambre en el planeta; es decir, la quinta parte de la población. Pobreza, invasiones y crisis económicas son algunos de los factores que marcan la diferencia entre satisfacer o no satisfacer la necesidad de alimentación. Venezuela -tal como lo informa Marilyn Di Lucca, directora ejecutiva del Instituto Nacional de Nutrición- es uno de los diez países mejor nutridos del mundo.

Este dato es corroborado por Alfredo Missair, representante del sistema de Naciones Unidas en Venezuela y responsable interino en el país del Fondo de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. La patria de Bolívar es “uno de los países a escala mundial y regional que tiene indicadores de alimentación muy importantes; está entre los primeros lugares en el mundo”.

Lo que para los economistas neoliberales son subsidios no justificados (como las Casas de Alimentación, donde se entregan comidas sin costo alguno), para Missair son ayudas “oportunas, que fortalecen muchísimo el capital humano”.

MENOS DESNUTRICIÓN

En Venezuela, la desnutrición infantil, en el año 2009, fue de 3,2%; es decir, “una disminución de 58%” con respecto al valor de 1990 (7,7%). “Estamos muy cerca de cumplir la Meta del Milenio en cuanto a reducción del hambre”, explica Di Luca.

En 1998, el índice de subnutrición era de 21%. “Con las políticas agroalimentarias, las de salud y las de educación, se disminuyó a 6% en el año 2008; es decir, una disminución de más de 70%”.

Hay un indicador que muestra si las niñas y niños están comiendo bien o mal: la talla. “Entre 1998 y 2008, la estatura aumentó 1,8 centímetros. Por eso decimos que nuestras niñas y niños están comiendo más y mejor”, reitera.

En el último informe de la FAO, El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo, Venezuela aparece como uno de los países con mejor nutrición. ¿Cuáles figuran en la lista de los más vulnerables? Afganistán e Iraq (naciones ocupadas por Estados Unidos desde 2001 y 2003, respectivamente), además de Haití y África.

MUCHO MEJOR QUE OTROS

Venezuela está, en subnutrición, “mucho mejor que la mayoría de los países y de América Latina”, destaca Alfredo Missair. Atribuye este avance a diversas políticas del Ejecutivo Nacional: la alfabetización (Misión Robinson); el Programa de Alimentación Escolar (que da desayuno y almuerzo a 4 millones de niñas, niños y adolescentes en sus planteles educativos) y las Casas de Alimentación.

El Gobierno suministra comidas a 5 millones de personas, y facilita alimentos a 14 millones de venezolanas y venezolanos, enumera el funcionario. “Vemos una tendencia positiva”, felicitó.

De acuerdo con la FAO, existe seguridad alimentaria “cuando todas las personas tienen en todo momento acceso físico, social y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades alimenticias”.

Cada ser humano en el país disfruta de 2.790 kilocalorías por día, puntualiza Di Luca. “Eso significa que las toneladas de alimentos que se están distribuyendo aportan la energía que la población necesita”, reitera. La posibilidad de comer proteínas, negada décadas atrás a la mayoría de la población, por los precios, ha mejorado mucho. “Hemos aumentado en 45% el consumo de pollo; el de arroz, en 80%; en maíz, en más de 200%”.

VOLUNTAD POLÍTICA

Estos logros son posibles, detalla Missair, por factores como la educación, la soberanía alimentaria y la promoción de la lactancia materna. Pero fundamentalmente, por la voluntad política del Ejecutivo venezolano de atender el problema.

“Venezuela tiene un Gobierno cuyo norte es el ser humano, y una política social destinada a mejorar la calidad de vida de la población”, subraya Elías Eljuri, presidente del Instituto Nacional de Estadística. “Esto es posible porque Venezuela tiene una política totalmente independiente, diversificada, con diferentes países del mundo”, enfatiza.

La articulación de la cadena agroalimentaria nacional es, su juicio de Di Luca, un logro importante. “No se trabaja de manera aislada la producción, transformación, distribución y consumo, sino que constituyó un sistema planificado en función de las necesidades de la población”.

Missair, por su parte, llamaría a promover aún más la producción nacional y el consumo de alimentos nacionales.

¿Es posible bajar la desnutrición a cero? Sí, pero eso requiere “apuntar bien”, acota Di Luca. Es decir, atacar los municipios con mayores necesidades, enfatizar la educación e impulsar acciones de salud.

Aunque parezca paradójico, después del hambre de la década neoliberal, Venezuela sufre ahora el riesgo de la situación contraria: el sobrepeso. Los estudios del INN muestran que nueve de cada 100 niñas, niños y adolescentes son obesos. “Hay demasiada ingestión de calorías, y no toda la ingestión de calorías es buena. Hay gente que está un poco más gorda de lo que debería”, acota Missair. Una vez ganada la batalla contra la pobreza, la lucha del Instituto Nacional de Nutrición es, ahora, para evitar el sedentarismo y la comida chatarra.

EL MUNDO EN INANICIÓN

La crisis económica tuvo sus repercusiones en el acceso a la alimentación. Alfredo Missair destaca, en el caso de América Latina, el rol de los espacios de integración (como Mercosur) para el apoyo mutuo a fin de paliar los efectos.

En el año 1990, había 817 millones de personas subnutridas en 1990. En el año 2008 subió a 1.023 millones de seres humanos; durante 2009 bajó a 930 millones.

POLÍTICA SOCIAL SOSTENIBLE

Un presupuesto para el año 2011 con base en un barril de petróleo en 40 dólares permite sostener la política social, asegura Elías Eljuri. Medidas como la expropiación de Agroisleña “van a incidir en el abaratamiento de los costos de la producción agrícola”, afirmó.

Casi 50% de los recursos nacionales, el año próximo, se destinarán a la inversión social. “Esto es absolutamente necesario. No muchos gobiernos hacen esa elección, por falta de voluntad o de priorización de lo que vale el capital humano. Venezuela ha hecho una elección: la prioridad es el ser humano y la inversión social”, reconoció Missair.

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