
El capitán del Ejército Pedro Sánchez Bolívar, se pronunció hace minutos en contra de los militares golpistas de Altamira, con quienes se había unido el pasado 22 de octubre, el mismo día que los 14 del patíbulo se pronunciaron y ocuparon la plaza.
El capitán denunció la presencia de armas en los sótanos de la Plaza Altamira, así como un plan orquestado por "el líder militar, general de división Enrique Medina Gómez en contra del dirigente sindical Carlos Ortega."
El capitán denunció, según Unión Radio, que fue "engañado cuando me dijeron que buscarían una salida democrática y posteriormente entiendo que la real intención derivada de una pacto secreto entre Carlos Ortega y Medina Gómez que es la de un paro general que indiferentemente del éxito pretende generar desorden, violencia y muerte para que la FAN asuma el control político del país. Para ello han acumulado armas debajo del la Plaza Altamira y el Hotel Four Seasons, bajo la mirada indiferente de la Alcaldía de Chacao."
"El día 14 de noviembre el general Medina Gómez me ordenó lanzar panfletos en el Fuerte Tiuna, y que efectuara reconocimientos con miras a lanzar una granada en el comando de la Tercera División de Infantería y luego atentar contra la vida de uno de los dirigentes de un partido de oposición, con el fin de culpar al gobierno de Hugo Chávez Frías."
Denunció además que gran cantidad de dinero que los golpistas han recibido de terceros venezolanos que solo han servido para lucro personal. "Lo he visto con mis propios ojos."
"Fuí dado de baja y ni siquiera recibí unas palabras de aliento, sólo desengaño; nunca me ha tomado en cuenta. Fuí leal y sigo siendo leal. A los subalternos nunca se abandonan, y a mi me abandonaron. Yo fui leal hasta lo último. Pero no soy ningun asesino, ni voy a asumir la culpa ante ningún tipo de fechorías."
Además, "fui amenazado de muerte por un capitán que se encuentra ahora en la Plaza Altamira; a usted, vamos a vernos frente a frente." Responsabilizó a los militares de Altamira por cualquier cosa que le pase a él o a su familia.
Como era de esperarse,
Unión Radio informó que este era un militar "infiltrado", que se le habían visto reunirse en restaurantes con Eliezer Otaiza (¿es normal que un espía se reuna con sus jefes en un restaurante?) y que había sido dado de baja el pasado 5 de noviembre.
Sánchez Bolívar participó en los hechos del 11 de abril (dirigió el tránsito en Fuerte Tiuna ese día), y fue investigado (y creemos que culpado) por el lanzamiento de una bomba lacrimógena en la Comandancia General del Ejército en agosto pasado.
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