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"Celebro con cautela la noticia de la suspensión (de la ejecución). Parece una evolución en la dirección positiva, (pero) permaneceremos vigilantes y queremos establecer un diálogo abierto y total sobre Derechos Humanos con Irán", afirmó Buzek en un comunicado.
El presidente de la Eurocámara deja claro que la Unión Europea se opone con firmeza a la pena de muerte en todas las circunstancias y sostiene la lapidación "nunca puede ser aceptada o justificada".
Por ello, Buzek pide a las autoridades iraníes "una moratoria en las ejecuciones mientras se da la abolición la pena capital y se descriminaliza el adulterio y las relaciones sexuales consentidas entre adultos".
También celebraron la suspensión temporal de la condena los socialistas españoles en la Eurocámara, que expresaron en un comunicado su esperanza de que sea el primer paso hacia la anulación total de condena y que siente un precedente para la mejora de los Derechos Humanos en Irán.
"La presión de la comunidad internacional, a la que se ha sumado este Parlamento, ha dado su fruto ante una sentencia que no cabe justificar ni aceptar, en ningún caso", declaró la eurodiputada y portavoz socialista en la comisión europarlamentaria de Asuntos Exteriores, María Muñiz.
Por su parte, la eurodiputada del Partido Popular (PP) Teresa Jiménez Becerril defendió el derecho inalienable a la vida de Sakineh Mohammadi-Ashtiani. "La pena de muerte es indigna de un país civilizado. Que además sea por lapidación sólo es propio de un país bárbaro", afirmó en un comunicado.
Extrañamente los erodiputados, que rechazan la pena de muerte y la califican de indigna de un país civilizado, no le dicen esto a China que ocupa el primer lugar en la aplicación de la misma, ni a EEUU, que la practica a menudo, sobre todo con la gente de determinado color de piel.
