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En el último mes Rosales Gutiérrez y Arias han competido públicamente por apadrinar el plan de la globalización neoliberal para el Zulia.
Colectivo Homo et Natura declara que las Candidaturas de Rosales, Arias Cárdenas y Gutiérrez responden al mismo programa
Por: Colectivo Homo et Natura
Fecha de publicación: 11/05/04
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Son coincidentes los modelos de desarrollo para el Zulia que presentan el candidato chavista, y los de las toldas opositoras a la Gobernación, pues se sustentan en los mismos criterios impuestos por la banca regional e internacional en lo que suele denominarse IIRSA/ALCA y el Plan Colombia.

La Sierra de Perijá, el Golfo de Venezuela, el Canal de Navegación, el Lago de Maracaibo y los ríos del Sur del Lago están bajo la mirada de las multinacionales y de los estados imperiales a través del Plan Colombia; y son Puerto América, la minería y las infraestructuras viales, dentro del Eje de Integración Andino/Eje de Desarrollo Occidental, el Caballo de Troya para el logro de tal objetivo.

Los gobiernos de Holanda, Estados Unidos y Colombia desde los primeros años de la década del 90 vienen estructurando la estrategia de imponer soberanía extranjera en el Golfo de Venezuela y están a punto de pasar a su segunda etapa del plan con la construcción del Terminal Carbonero de la Isla de San Bernardo, por parte de la trasnacional del carbón Inter-American Cola Holding, N.V., con financiamiento del Banco Mundial, primer modulo de Puerto América, el cual, según la CAF, será construido a través de décadas, cuando se termine de concretar la ampliación de la carretera La Fría-Machiques o la vía ferroviaria Cúcuta-Puerto América, el dragado del río Catatumbo, la construcción de los puertos gabarreros del Sur del Lago (en Encontrado y Santa Rosa) y los planes carboníferos y de otros minerales en la Sierra de Perijá/La Guajira, Táchira y el Norte de Santander.

Con la construcción de este puerto perderíamos el Golfo de Venezuela, ante las pretensiones de soberanía sobre el mismo por la Cancillería colombiana. Recuerde que Venezuela ante estas pretensiones ha argumentado siempre que el Golfo es venezolano por razones históricas y de Interés Vital para nuestra economía, no así para Colombia; pues por las aguas del Lago de Maracaibo y del Golfo de Venezuela sale gran parte del petróleo y demás productos que vendemos a Estados Unidos, Europa, el Caribe y el resto de los países de América del Sur.

Cuando también Colombia exporte miles de dólares por concepto de carbón y otros productos a través de nuestros ríos del Sur del Lago, del Lago de Maracaibo y de las aguas del Golfo, su Cancillería entonces argumentaría que para ellos el Golfo también tiene un Interés Vital, y desde estos momentos exigirán derechos adquiridos, tal como hoy lo hicieron sobre nuestras carreteras ante el Tribunal Andino.

Tengamos presente que Estados Unidos acostumbra realizar con Holanda sus patrullajes frente al Golfo para “el control de las embarcaciones del narcotráfico”, tal como informaron que realizaron el 11 y 12 de abril durante el Golpe de Estado y el Gobierno de Carmona Estanca, así mismo con el permiso del Gobierno holandés construyeron las bases militares en Aruba (Reina Beatriz) y Curasao (Hato Rey), frente al Golfo de Venezuela, y por vez primera un Gobierno norteamericano desconoce nuestra soberanía en sus aguas, tal como sucedió ante el reclamo de nuestra Cancillería por la presencia del guardacostas estadounidense Reliance en el Golfo el 21 de octubre de 2000, para Gobierno estadounidense estas son ahora “aguas internacionales” y no aguas territoriales como decimos.

Puerto América es también el detonante de la destrucción del tejido social, cultural y ecológico del Zulia. Significa deprimir más la Costa Oriental del Lago a trasladar sus puertos petroleros y de asfalto a la Isla Zapara y continuar abriendo enorme fosas, desde el Socuy y Cachirí hasta Río de Oro y Casigua El Cubo, contaminando y mermando las aguas subterráneas y superficiales del Noroeste y Suroeste del Zulia ubicadas a lo largo del piedemonte de la Sierra de Perijá, reduciendo sustancialmente las tierras de los indígenas hoy en discusión en la Comisión de Demarcación de Tierras y Hábitat Indígenas, no sólo de los Barí y Yukpa, sino de los Wayúu ubicados en los parcelamientos del Socuy, Cachirí y Río Maché (La Orchila), así como los espacios de los indígenas Añúu y Wayúu de los poblados Nazareth, Sabaneta de Montiel y San Bernardo.

Construir Puerto América o el Terminal Carbonero de la Isla de San Bernardo, su primer modulo, a expensas de los manglares y los medanos de San Carlos, para elevar la producción de carbón de 8 millones anuales a 36 millones significa anular todo el potencial pesquero del Golfo y la captura de camarones en el Lago de Maracaibo, así como las actividades de turismo, agrícola pecuarias tanto en Perijá como en la Isla de San Carlos.

Esta actividad minera, portuaria vial significa el desmembramiento de poblados enteros indígenas y criollos en cada una de estas zonas mencionadas.

Tirar vía paralelas (carreteras o ferrocarril) bajando de cada mina a cielo abierto o subterránea (Norte de Santander-Táchira-Zulia) para encontrarse con la vía central que vienen desde Cúcuta-Sierra de Perijá-Puerto América significa cambiar todos los asentamientos humanos tradicionales conformadores del andamiaje histórico socio-cultural de la Venezuela contemporánea.

Estos megaproyectos de infraestructura obedecen a planificaciones pensadas por técnicos de las trasnacionales y la banca en el exterior, a espaldas de un verdadero desarrollo endógeno expresión del devenir, las necesidades y las potencialidades de los moradores de estos municipios fronterizos y de las orillas del Lago.

Es lamentable que el candidato de la tolda bolivariana, llamado a capitalizar la esperanza de calidad de vida, de justicia, sea instrumento para la concreción de este plan minero que convertirá al Zulia en un enclave económico del capital trasnacional de la energía, y a sus ciudadanos en mano de obra barata de una industria que en su existencia parásita acabará con las reservas mas importantes de agua de la región, única esperanza de un desarrollo endógeno sustentable, que tenga como protagonista a los hombres y mujeres del pueblo cómo lo ordena nuestra Constitución Bolivariana

La visión socio-económica de Manuel Rosales, Arias Cárdenas y Gutiérrez es la misma, los tres se pelean en avisos publicitarios y programas televisivos por el “honor” de proyectar y construir la faraónica infraestructura minera carbonífera que hará más ágil la salida a los mercados de nuestros recursos naturales y materias primas hacia el Missisipi y la Costa Atlántica de los Estados Unidos, tal como lo auspicia y espera el Banco Interamericano de Desarrollo.

Lusbi Portillo, ONG “Sociedad Homo et Natura”.

Más información:
http://www.aporrea.org/dameletra.php?docid=8043
http://www.aporrea.org/dameletra.php?docid=8045
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enviado por anpa, agencia de noticias del pueblo


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