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El propio Berlusconi comunicó la destitución tras la reunión del Comité de Presidencia del PDL, que analizó la situación creada en el partido tras el enfrentamiento entre Berlusconi y Fini, las duras críticas de éste hacia el Gobierno y las manifestaciones en esa línea de sus seguidores.
En la reunión que ha acabado con Fini se aprobó un documento que censuraba duramente a Gianfranco Fini y a otros tres dirigentes del partido que se encontraban en su 'clan'. En el texto que acusa a los de Fini se pide que se tomen sanciones por los comportamientos, que son contrarios a los intereses del partido, según el comunicado.
Sobre Fini, el documento señala que el presidente de la Cámara de Diputados y cofundador del PDL ha mantenido una "crítica demoledora" sobre el Gobierno, un "ataque sistemático directo contra la figura del presidente del Gobierno".
Sin miedo a una escisión
"Hemos intentado de todas las maneras posible restablecer el diálogo con Fini, pero no ha sido posible", aseguró Berlusconi, que considera a los "finianos", seguidores de Fini, "fuera del partido" y manifestó que no teme que formen un grupo parlamentario propio.
Sobre si Fini debe seguir al frente de la Cámara de Diputados, Berlusconi se mostró a favor de que la abandone, al no representar ya -dijo- al partido, y dejó a los diputados decidir si presentan una moción de censura contra el dirigente derechista.
Berlusconi está convencido de que el partido mantendrá la mayoría absoluta en el Parlamento, aunque los "finianos" formen grupo propio. Los 'finianos' dicen contar con 35 diputados y 15 senadores.
De ser así, Berlusconi puede ver peligrar esa mayoría absoluta que tan cómoda tiene ahora. La coalición en el poder cuenta con 344 diputados (de los 630 total).
A esta situación de práctica ruptura se ha llegado sólo 16 meses después de la creación del PDL, nacido de la unión de Forza Italia, de Berlusconi, y de la derechista Alianza Nacional, de Fini.
