Del 21 al 23 de julio de 2010.
26 de julio de 2010.-Vientos de
guerra amenazan a la humanidad y nuevas acciones se reiteran contra
los países del ALBA, particularmente contra la Venezuela bolivariana.
Urge al mundo
ponerse de pie y evitar un conflicto armado en Corea o en Irán de consecuencias
previsiblemente catastróficas para toda la humanidad.
El imperialismo
estadounidense, cada vez más, aumenta su escalada belicista para tratar
de sostener y ampliar su hegemonía mundial , y arrastra en esa política
desde su aliados europeos hasta su peón estratégico que es el estado
de Israel, poseedor del arma nuclear, y varios indignos gobiernos
latinoamericanos que abren sus puertas a las fuerzas armadas del Norte.
La administración
del presidente Obama ha seguido y aumentado la política de gendarme
mundial de sus antecesores, y despliega aceleradamente una ofensiva
contra todas las fuerzas progresistas y revolucionarias del Continente.
El golpe de
estado en Honduras ejecutado bajo la conducción de Estados Unidos quedó
santificado con unas elecciones espurias. La Cuarta flota comienza
ya su desplazamiento por las aguas del Caribe. Colombia se llena de
bases militares norteamericanas, mientras Panamá y Costa Rica siguen
por ese camino a toda velocidad. El cerco armado contra la Venezuela
revolucionaria se cierra en la isla de Araba. Las amenazas se extienden
a Ecuador, a Bolivia y Nicaragua. No se renuncia en el gobierno
del Norte a controlar la Amazonia brasileña, las aguas de Paraguay,
y México es víctima de una verdadera guerra por el control de la droga
que se consume en Estados Unidos. A Cuba, bloqueada hace medio siglo,
se le acusa de violar los derechos humanos.
Ahora, a la
satanizada guerrilla colombiana se la quiere ubicar en territorios de
Venezuela y Ecuador, desconociendo las profundas razones de su propia
sociedad que explican su larga beligerancia.
El gobierno
de Estados Unidos elige la guerra como única salida a sus propios problemas
a raíz de la crisis económica que estremece al orbe. Los ruidos de
las armas, la destrucción y la muerte en gran escala producida por
el capitalismo es lo que se ofrece a una humanidad que ya está llegando
peligrosamente a los límites de explotación de las capacidades planetarias
para sostener la misma vida. Ese desastre es la perspectiva que entrega
el imperialismo.
Se impone entonces
la unidad rotunda frente a tales pretensiones y la resistencia plena
a esos planteos bélicos.
Las previsiones
de Bolívar y de Martí contra la dominación ejercida por Estados
Unidos se han hecho realidad y hay que asumir los llamados de ambos
a pelear por nuestra independencia y nuestra dignidad, que es decir
la dignidad de la misma especie humana.
Tarea de grandes
es la que tiene Latinoamérica hoy como en los tiempos de la epopeya
de la primera independencia, cuando con constancia, heroísmo y talento
se creó un manojo de pueblos libres que asombró al mundo
de entonces.
Tarea de grandes
es la de, en medio de los enormes peligros actuales, luchar contra la
pobreza que crece, contra las enfermedades que crecen, contra la crisis
moral y civilizatoria que afecta al mundo, y encaminarnos a nuevas formas
de organización social que promuevan el cese de tales males y
el reino de la solidaridad y el decoro.
Sólo la unidad
en la diversidad; sólo el vertical enfrentamiento en todos los campos
a los enemigos de nuestros pueblos y de la humanidad toda, permitirá
hacer realidad el deseo de un mundo mejor, por el que ya pensaron,
previeron y sirvieron hasta la muerte Bolívar y Martí.
Los participantes
en este II Encuentro Internacional “Vigencia del pensamiento bolivariano
y martiano en la construcción del socialismo del siglo XXI”, nos
declaramos en alerta permanente ante la difícil coyuntura actual, proclamamos
la disposición a afrontar las agresiones estadounidenses contra nuestra
América, y exhortamos a marchar en cuadro apretado con trincheras de
ideas que sostengan mejor las armas para esta pelea que se nos
quiere imponer. Estamos seguros que, como nos enseñan Bolívar y Martí,
triunfaremos sobre esta fuerza demencial y seguiremos andando hacia
la patria grande y un mundo de equilibrios.