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Caracas, marzo 4 - En medio de una tremenda sequía y con inusitados niveles de temperatura, este miércoles se registró otro voraz incendio en el pulmón vegetal de Caracas a la altura de Altamira, sumándose a otros tantos a lo largo de todo el sistema montañoso del Warairarepano, ó el Ávila.
Si bien la sequía puede ser causante de muchos, el factor humano está interviniendo bien por inconsistencia u olvido de los capitalinos que arrojan colillas encendidas y botellas a las vias cercanas al Ávila, o bien en forma disimulada de atentado ecológico y ciudadano.
