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Presidente Mahinda Rajapaksa | Credito: Agencias |
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Colombo, febrero 10 - Luego de que el presidente de ese país, Mahinda Rajapaksa, ordenara la disolución del Parlamento y la convocatoria de elecciones generales, Sri Lanka amaneció este miércoles sin autoridades que constituyan el órgano Legislativo.
Rajapaksa, que ordenó a la Comisión Electoral de Sri Lanka la preparación de los comicios, se amparó en el artículo 60 de la Constitución de su país para disolver el Parlamento, luego de que fuese reelecto con cerca del 60 por ciento de respaldo popular el pasado 26 de enero.
Se espera que los comicios para elegir a los nuevos legisladores sean celebrados el próximo mes de abril, aseguró este miércoles el portal electrónico del gobierno en un comunicado.
La disolución del Parlamento, luego del amplio triunfo electoral de Rajapaksa, es considerada por algunos analistas como una maniobra del presidente ceilanés para tratar de hacerse con la mayoría en el Legislativo.
Entre las facultades que la Carta Magna de Sri Lanka otorga al jefe de Estado, además de la potestad para convocar, suspender o clausurar una sesión parlamentaria y disolver al órgano legislativo, también está la de nombrar al primer ministro y al resto de su gabinete.
Sin embargo, la disolución parlamentaria se produce en un momento en el que Sri Lanka está inmersa en una crisis política, derivada del arresto del ex jefe del Estado Mayor, Sarath Fonseka, que se enfrentó a Rajapaksa en los comicios del pasado 26 de enero.
Fonseka fue detenido el pasado lunes bajo el argumento de delitos militares y actos fraudulentos cometidos durante su mandato como jefe del Ejército.
La detención del ex jefe militar, que podría ser juzgado por una corte marcial, ha generado protestas de la oposición que, además, rechaza los resultados de las elecciones del pasado mes por considerarlos "fraudulentos".
Pese a las protestas, los conteos oficiales señalan que Fonseka alcanzó menos del 40 por ciento de los votos, frente al casi 60 por ciento logrado por Rajapaksa.
Si bien ambos estuvieron estrechamente ligados en alguna oportunidad, Rajapaksa y Fonseka se distanciaron luego de la victoria de las fuerzas ceilanesas contra los insurgentes Tigres para la Liberación de la Patria Tamil (LTTE, por su sigla en inglés) en el norte del país.
Ambos intentaron sacar provecho a la popularidad alcanzada tras el fin de un cruento conflicto armado interno de más de 25 años de duración que dejó decenas de miles de muertos.
Por un lado, el mandatario adelantó en casi dos años los comicios presidenciales, mientras que Fonseka renunció al cargo militar para entrar en la política.
La insurgencia de los LTTE se enfrentó por más de 20 años al Gobierno de Sri Lanka, bajo el argumento de tener derecho a proclamar un Estado independiente en las zonas donde su etnia es predominante.
Hasta finales del pasado año de 2007, esta agrupación controlaba un área de unos 18 mil kilómetros cuadrados en el norte y el este de Sri Lanka.
Hasta la Constitución de 1972, la isla era conocida de tres maneras diferentes. Sri Lanka para los cingaleses; Ceilán era el término inglés, y las traslación al tamil era Ilangkai. Sin embargo, a partir de ese año el nombre oficial pasó a ser Sri Lanka, haciendo de la identidad cingalesa el eje central de la misma.
Ante esa situación, la población tamil rechazó una constitución que, con la base budista-cingalesa, les colocaba como ciudadanos de segunda categoría.
Dos años más tarde el pueblo tamil hizo pública la Declaración Vaddukkoaddai , donde se reclamaba el derecho de autodeterminación para los tamiles y sirvió de base para la organización de los LTTE.