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Entretanto, en los edificios Catedral, Las Gradillas y José Mendoza –los otros tres incluidos en la medida de expropiación ordenada por el presidente Chávez el pasado domingo– los arrendatarios permanecieron “tranquilos”. A la espera de una comunicación “que nos indique que debemos irnos”.
Pese a que nadie ha recibido una orden expresa de evacuación de las instalaciones, en La Francia todos los inquilinos amanecieron empacando y extrayendo del inmueble hasta los aparatos de aire acondicionado de los locales.
Sammy Missaed, dueño de una de las 110 joyerías que funcionan en el lugar, dijo: “Estoy sacando la mercancía por razones de seguridad (…) Cumplí 38 años acá y un día me dicen que me tengo que ir. Los empleados se están rompiendo la cabeza para ver qué van a hacer en adelante”, acotó.
Khaterin Tomocha, trabajadora de un local desde hace 2 años, dijo que antes de tomar la medida han debido tomar en cuenta a los trabajadores. Acotó, además, que se ha debido hacer un censo de empleados.
Keila Ramírez, una clienta del lugar, dijo que requiere información sobre un anillo, pues su acto de grado es mañana. “Ya pagué 40% y necesito que me entreguen la prenda, pero nadie nos informa nada”, acotó.
Elías Farachi, arrendatario de uno de los locales, dice: “La primera preocupación que tengo es la de mis empleados. Entre ellos hay mucha desesperación debido a la falta de información (…) Todo el mundo está recogiendo, pero yo no lo voy a hacer, pues no me ha llegado ninguna notificación. Yo sólo escuché las palabras del Presidente en su programa del domingo y quiero saber qué es lo que va a pasar”, dijo.
Sugirió una reubicación en caso de que tengan que desalojar el edificio. Dijo que la medida afecta unos 500 empleos directos y más de 200 indirectos.
En relación a las denuncias de un mercado paralelo de divisas que, supuestamente, funciona dentro del edificio, el comerciante dijo que no se debe juzgar a todos por igual, pues aquí hay gente que trabaja honradamente. “Eso (lo de las presuntas mafias ilegales) tienen que demostrarlo con pruebas. Después, sí se llega a comprobar, que metan presos a los que incurren en esos ilícitos”, sentenció el mercante.
Jesús Rodríguez, historiador caraqueño, dijo que, según sus investigaciones, el edificio La Francia fue expropiado a Marcos Pérez Jimenez y, en 1963, fue entregado al Ministerio de Educación, que luego lo entregó a la Universidad de Oriente (UDO). Los arrendatarios confirmaron que cancelaban sus cuotas de arriendo a la Fundación para la Promoción y Desarrollo de la Universidad de Oriente (Fundaudo).
Juan Ramón Lugo/Ciudad CCS
