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Tema: Comprender y vivir la fe en una nueva situación nacional.
Desde los años 60 ha habido una relación estrecha de solidaridad, testimonio y de hermandad entre Iglesias cristianas de Cuba y Venezuela. Las Iglesias en perfecta armonía han desarrollado cursos, talleres, incluso, encuentros latinoamericanos. El acompañamiento mutuo en proyectos sociales, en proyectos de educación teológica y en la instauración de la Justicia, La Paz, La Unidad y la Reconciliación ha sido continuo. Las Iglesias cristianas que han optado por la Vida en Cuba, han vivido su Proceso Nacional acompañadas por otras Iglesias cristianas de América Latina y de otras partes del mundo que también han optado por la Vida. Las Iglesias cristianas en Cuba han aprendido a vivir la fe cristiana en una realidad nacional diferente al resto del continente. Las Iglesias cristianas en Cuba y Venezuela que han optado por la Vida tienen un rol que cumplir muy importante en los Procesos de cambios que viven nuestras naciones.
En la coyuntura actual de Venezuela se han producido cambios en todos los ámbitos: político, socio-económico, cultural y sobre todo en los sectores populares como resultado del quiebre de un modelo de sociedad capitalista neoliberal que ha generado pobreza critica, miseria, poco valor hacia lo ético y lo espiritual.
Este proceso de transformación en Venezuela ha generado aceptación en grupos populares mayoritarios y rechazo en otros sectores de la vida nacional. También este Proceso ha afectado a las Iglesias cristianas en Venezuela. Las Iglesias Cristianas en Venezuela que han optado por la Vida siguen cumpliendo su papel de acompañar bíblico teológica y pastoralmente al pueblo venezolano. Por eso le damos la bienvenida a la "Misión Cristo" lanzada por el presidente de la República Bolivariana de Venezuela.
La coyuntura en nuestros países interpela con fuerza a nuestra conciencia cristiana y convoca a una participación activa y no pasiva. Nuestra fe en el Dios de la paz anima a promover este bien común donde no lo hay o donde se distorsiona su significado. Como cristianos y cristianas de este continente latinoamericano y caribeños nuestra misión se orienta a presentar a Dios como dador de paz y vida, y al hacer esto necesariamente tenemos que emprender acciones concretas tendientes a dar soluciones a los problemas humanos más relevantes. Entendiendo que en el ámbito cristiano hay que fortalecer esta misión creemos necesario convocar a vivir el evangelio sin dualismos, sin desfases, y sin cegueras ante la realidad que nos exige más eficacia en nuestra tarea profética.
En esta perspectiva y movidos por esta vocación invitamos a aquellas Iglesias cristianas que en Cuba y Venezuela optan por la Paz, la Justicia, la Unidad y la Reconciliación a:
1.- Articular acciones pacificadoras, La Biblia dice: "Bienaventurados los que construyen la Paz por que ellos serán llamados hijos de Dios"
2.-Articular acciones liberadoras "Porque la creación misma será liberada de la esclavitud de corrupción", y "la creación misma espera la manifestación gloriosa de los hijo de Dios" dice la Biblia en Romanos 8.
3.-Articular acciones sanadoras y reconciliadoras a favor de nuestros pueblos que son profundamente creyentes en el Dios liberador, y así ser consecuentes con la misión y la tarea a la que somos llamados. "Jesús recorría todos los pueblos y aldeas, enseñando en las sinagogas, anunciando las buenas nuevas del Reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo"
Propiciar la paz supone un esfuerzo por cambiar mentalidades y actitudes que ayuden a superar las amenazas que pesan sobre este don de Dios. Amenaza tales como el irrespeto a los derechos humanos, la injusticia, la pobreza extrema, la ignorancia y los conflictos.
Buscar la paz supone también educar para una cultura de la paz que permita prevenir y transformar las confrontaciones y los conflictos, y así crear un clima de confianza en la niñez, en la juventud, en las familias y en las distintas comunidades de nuestros países.
Este primer encuentro de cristianos de Cuba y Venezuela tiene como objetivo fundamental extender nuestra mano de apoyo a todos aquellos proyectos que permitan la consolidación de la Paz traducida en bienestar para el pueblo venezolano y para el pueblo cubano, entendiendo la Paz como voluntad de Dios en resguardo de la dignidad del ser humano y de la nación. Como pastores, pastoras y líderes de la iglesia cristiana en Cuba y Venezuela, debidamente organizada, seguiremos aportando desde nuestra identidad cristiana al proceso de transformación social que vive Cuba y Venezuela.
La importancia de este primer encuentro de cristianos por la Unidad, la Justicia y la Paz radica en la necesidad que sentimos de constituir una expresión cristiana y un espacio legitimo, eficaz y pertinente que sea capaz de vivir y dar razón de nuestra fe y compromiso en una nueva situación nacional de cambios y transformaciones profundas.
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