20 de junio de 2009.- Intervención de Iraida Vargas en el encuentro "Intelectuales, Democracia y Socialismo":
Yo no predico la existencia
de un Estado débil, no creo que la Revolución Bolivariana necesite
un Estado débil, tampoco creo que la Revolución Bolivariana necesite
un Estado fuerte, lo que yo digo es que la Revolución Bolivariana no
necesita Estado, que si vamos a hablar de Estado lo que necesita es
un poder popular constituyente, porque esa es la única manera de construir
comunidad, esa es la única manera a mi juicio de romper hegemonía.
¿Por qué digo esto?
Voy a dar un ejemplo ligado a un tema que he venido trabajando desde
hace muchos años, es el tema del patriarcado y las relaciones patriarcales.
Yo decía ayer, mencionaba que la Revolución Bolivariana tiene el rostro
de mujer, se dice que esta es una revolución de mujeres, se dice que
las mujeres estamos empoderadas y que dirigimos la Revolución Bolivariana,
porque tenemos una presidenta en la Asamblea Nacional, tenemos una Fiscala,
etc., pero nos olvidamos de que la Revolución Bolivariana se da en
una sociedad como la venezolana que tiene unas características, que
son compartidas por cierto, no solamente por Venezuela sino por casi
toda América Latina exceptuando parte de México y los estados andinos.
Y es que los sectores
populares son fundamentalmente comunidades matricéntricas, dirigidas
y soportadas por mujeres donde los hombres tienen una participación
eventual, y esto hace que esas mujeres para poder sobrevivir, razón
por la cual se habla de la feminización de la pobreza, esas mujeres
para poder sobrevivir crearon redes vecinales de solidaridad y de cooperación.
Y eso les ha garantizado que todavía existan, porque eso surge a mediados
o a finales del siglo XIX, y que todavía existan. Y es eso lo que ha
garantizado que los sectores populares hayan podido sobrevivir.
Hay que universalizar
la solidaridad y la cooperación para desmercantilizar de manera de
universalizar los derechos. Bueno, yo uso el ejemplo de esas comunidades
matricéntricas que caracterizan a ¾ partes de la población latinoamericana
popular, como la forma muy creativa que ha tenido ese poder popular
para crear redes de solidaridad, redes de cooperación, ¿Cómo han
logrado universalizar los derechos? El Estado tiende a mediatizar, a
cortar esas redes.
Es más la derecha se
ha dedicado, yo tengo trabajos de pensadores de la derecha donde penalizan
a esas mujeres populares, que han conformado esas redes y las llaman
promiscuas, y las llaman disfuncionales al sistema, y las llaman madres
de asesinos, y las llaman propiciadoras de la criminalidad, como que
si eso no fuera producto de la reproducción del capital y de las condiciones
del modo de vida capitalista, que estoy segura es totalmente hegemónico.
Entonces, si el poder
popular es constituyente, tiene que ser independiente del Estado, no
puede ser constituido, y si se le constituye, si se convierte en poder
constituido, colapsarán las redes de solidaridad, será anquilosado
y será manipulado como todos los procesos de cooptación
Es eso lo que quería
decir, no es que el Estado va a perder porque deja de ser fuerte, porque
como bien lo decía Lazo ayer, si ese Estado es el Estado de la transición
ya debería en 10 años haber acorralado más la derecha y no estaría
pasando lo que nos señala Víctor Álvarez.
Creo que debemos reivindicar
a la idea poder popular, comunal. Como forma de hacer comunidad y en
su carácter constituyente de manera de impedir que la participación
que se dice por cierto la femenina, se haga equivalente a existencia.
No participa el que existe nada más, sino el que decide, participar
es decidir.
Y en esos consejos comunales
y en muchas otras organizaciones de base las mujeres participan porque
deciden, pero al llegar el Estado asisten, nada más.
Noticia leida aproximadamente 2606 veces. Contador actualizado cada 3 minutos