Dos días después de que
el presidente Chávez introdujera un recurso de inconstitucionalidad contra la Ley del Consejo Nacional Electoral, el presidente del CNE, Roberto Ruíz, presentó su renuncia ante dicho organismo. Según él, el motivo de la renuncia se debe a que ya cumplió las labores para las cuales asumió el cargo después del desastre de las megaelecciones del 28 de mayo del 2000. También alegó compromisos académicos que tiene que cumplir lo antes posible, y la "falta de credibilidad del organismo que dirijo ante la crisis política que estamos viviendo".
Había colocado su cargo a la orden 2 de abril, pero no había recibido respuesta de la Asamblea Nacional, por lo que ahora renuncia "irrevocablemente".
Aclaró que las decisiones del directorio del CNE se tomarán ahora entre los cuatro miembros restantes mientras la Ley del Poder Electoral entra en vigencia y se escoge una nueva directiva. Indicó que se le ha acusado de "obstaculizar" la solicitud de referendo revocatorio -acusación que él indica que no puede aceptar-, y que uno de los vicepresidentes del CNE intentó el día doce de abril de convertirse en el "presidente de facto" del CNE desconociendo su autoridad y llamando a una reunión de su directorio por encima de él, creándose desde ese día "muchas situaciones incómodas".