Washington DC 09 2004 – Rossana Rodríguez.- A pesar de las declaraciones del Vicepresidente de la Republica José Vicente Rangel en donde califica de “impertinentes” algunos comentarios del gobierno estadounidense, Condoleezza Rice se convierte hoy en la tercera funcionaria de alto nivel que opina sobre el proceso político de Venezuela en el transcurso de una semana.
Para la Asesora Nacional de Seguridad de EE.UU. el presidente de la Republica Hugo Chávez “tendrá la oportunidad de demostrar que cree en la democracia permitiendo el referendo revocatorio” lo cual -según Rice- es lo que quiere el pueblo venezolano.
No obstante, como lo manifestó el Vicepresidente en respuesta a las declaraciones de ayer de Collin Powell, será el Consejo Nacional Electoral (CNE) el ente que certifique si se recogieron las rubricas necesarias para ir a un referendo.
Comparando la situación política de Venezuela con la de Perú hace unos pocos años, Condoleezza Rice ejemplificó cómo con la ayuda de la Organización de Estados Americanos un país puede salir victorioso de un periodo político difícil.
A su vez resaltó que el gobierno del presidente George Bush se encuentra trabajando muy de cerca con la OEA y centros no gubernamentales, como el Centro Carter, para asegurar que la situación política de Venezuela se resuelva sin ningún tipo de interferencias.
De manera automática como lo han venido haciendo otros funcionarios estadounidenses, Rice manifestó su preocupación por las relaciones Venezuela – Cuba tema al que coincidencialmente le dio respuesta hoy el Vicepresidente, al preguntarse por qué el gobierno norteamericano ve sólo esta relación y obvia las relaciones que tiene Cuba con Argentina, Brasil y el apoyo de los 174 países que votaron en contra del bloqueo económico hacia esta isla caribeña.
Por su parte, el asesor especial para Asuntos Internacionales del Brasil, Marco Aurelio García, criticó las insinuaciones de EE.UU. las cuales pretenden colocar a Cuba y Venezuela como los países encargados de impedir procesos democráticos y libres en el continente e instó al gobierno estadounidense a no realizar declaraciones sin tener pruebas.