A través de las listas de Yahoo nos llegó la información de que en la UCV nuevamente el rector Giuseppe Giannetto, apoyado por algunos decanos de la Máxima Casa de Estudios, quiso forzar la realización de un paro universitario sin razón alguna, simplemente para apoyar una ruptura del hilo constitucional. "Nos quieren embarcar, como gremio, en su animo golpista", escribió un profesor.
La historia más lamentable ocurrió el pasado martes, cuando se convocó en la Facultad de Odontología a una reunión de la APUCV para los profesores de Ciencias, Farmacia y de la facultad organizadora, con el fin de discutir asuntos laborales y decidir si irían a paro en consecuencia. Vale la pena recordar a quienes no conocen la UCV que en Odontología (de donde provenían casi todos los docentes que asistieron) la gran mayoría de los profesores son de tendencia opositora.
Lo lamentable fue que esta asamblea de intelectuales, muchos con postgrados y maestrías realizadas en el exterior del país, coreó con
"¡fuera! ¡fuera! ¡qué se vayan!" a los seis profesores de la facultad de Ciencias que quedaban en ese momento en el auditorio, quienes se oponían al paro.
¿Seis profesores chavistas? Para nada. Algunos de ellos no ocultan públicamente su oposición hacia el gobierno bolivariano, pero también se oponen al paro "por los momentos" simplemente porque no ven razones para convocarlo. Uno de ellos escribió a sus colegas: "La APUCV ha hecho numerosas críticas sobre cómo se están decidiendo las acciones (paros de FAPUV), ya que se convocó a un paro de 48 horas el miércoles y el jueves de esta semana,
a pesar de que sería hoy a última hora de la tarde, al finalizar el CNU, cuando se tendría la respuesta sobre las nuevas tablas de sueldos y otras propuestas de la comisión FAPUV-Gobierno. El paro, y esta es la crítica, ya fue convocado sin conocer aún la respuesta del CNU".
Continuó: "el período de derechos de palabras se realizó bajo mucha presión por
parte de los profesores de Odontología hacia la Junta Directiva de la APUCV
y hacia algunos profesores de nuestra Facultad que puntualizamos algunos
aspectos sobre los Vebonos (en algunos casos tuvimos puntos de vista
diferentes a los de la mayoría de ellos). Los profesores de Odontología que
acudieron en mucho mayor porcentaje que los de Farmacia y Ciencias (de
nuestra Facultad sólo hubo 11 personas),
en mi opinión manifestaron un alto
grado de desinformación sobre las discusiones que se llevan a cabo entre
FAPUV y el Gobierno y sobre las actividades de la APUCV, y creo que muchos
de ellos nos faltaron el respeto al hablar."
Cuando se hizo la votación para ir al paro de 48 horas convocado por FAPUV en caso de que el CNU no aprobase sus propuestas, "algunos de los profesores de Ciencias manifestamos que no podíamos participar de esa votación porque no éramos un grupo representativo de la Facultad. Un profesor jubilado de Ciencias lo manifestó de forma muy vehemente, tal vez no la más adecuada,
pero la respuesta de un nutrido grupo de profesores de Odontología fue señalarnos la puerta manifestando 'que se vayan'"
Aún cuando este miércoles no se notaron los efectos del paro en las facultades visitadas por varios de nuestros corresponsales, nos llama la atención que el rector de la UCV (quien manifestó hace poco que "tenía todo listo para paralizar la UCV por completo"...
ver reporte) y algunos de sus decanos están intentando por todos los medios posibles convocar a un paro universitario de caracter
indefinido, como puede notarse
en las declaraciones de José Rafael Casal, presidente de FAPUV, en esta nota de Unión Radio publicada este miércoles.
Los hechos que narran estos profesores también nos recuerdan las asambleas que se realizaron el 30 de abril de 2001 en varias facultades de la UCV, durante la famosa "toma" de la Sala de Sesiones del Rectorado. Dichas asambleas, que también fueron organizadas para que los profesores y alumnos que se oponían a los "tomistas" fueran mayoría, culminaron en hechos de violencia en los cuales varios estudiantes "tomistas" fueron heridos y golpeados por sus propios profesores y compañeros de estudios. Más de un año después, diecisiete de los "tomistas" han sido expulsados pero ninguno de los profesores o alumnos que agredieron a sus compañeros o que organizaron estos actos violentos han sido investigados a pesar de las abundantes pruebas y testimonios en su contra.
¿Se repetirá la historia? Llamamos a la sensatez de los docentes de la Máxima Casa de Estudios para que no se entremezclen sus justas demandas salariales con los intereses políticos de algunas individualidades.