Asi lo analiza en su pagina web, en su espacio especial Top Story, bajo el titulo: "
La crisis financiera que comenzó hace un año muta y entra en una fase crítica". Pareciera que el auxilo del gobierno y el salvamiento que hizo con el dinero de los contribuyentes a las dos instituciones hipotecarias más antiguas de EE UU (casi 90 años de fundadas) la semana pasada, no paran el temporal de desconfianza. Veamos que nos dice el mecionado diario de la meca del capitalismo:
"Cuando ya se ha cumplido más de un año de la crisis de crédito que
empezó con las hipotecas de alto riesgo, el sistema financiero vuelve a
tambalear. Pese a los denodados esfuerzos de las autoridades por
contener los problemas, la crisis amenaza con arrastrar a una amplia
gama de instituciones financieras.
En momentos en que los precios de las acciones de Lehman Brothers,
Merrill Lynch y otras firmas de valores se encuentran en una verdadera
montaña rusa, es posible que la crisis esté a punto de entrar en una
fase crítica.
La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) ya recortó abruptamente las
tasas de interés para contrarrestar el congelamiento del crédito y puso
a disposición de los bancos líneas de crédito que no se utilizaban
desde la Gran Depresión, con la intención de mantener los mercados
financieros en funcionamiento. A su vez, el Departamento del Tesoro
colocó a las dos principales firmas hipotecarias del país, Fannie Mae y
Freddie Mac, bajo el control del gobierno.
Las autoridades federales y participantes del mercado enfrentan los
mismos problemas: ¿Por qué no han mejorado las cosas? ¿Qué se puede
hacer ahora? ¿Debería el gobierno de Estados Unidos dejar que una gran
institución se hunda? ¿O debería orquestar otro oneroso rescate?
Lehman, una de las últimas grandes firmas independientes de Wall
Street, vio cómo su acción se precipitó un 42% el día después de
anunciar un plan para reducir su tamaño como una forma de salir de la
crisis. Ahora está en conversaciones para ponerse en venta, aunque no
está nada claro quiénes serían los compradores.
La acción de Merrill Lynch cayó 16,6%, a US$19,43. La de Washington
Mutual, el mayor banco de ahorros y préstamos de EE.UU., fue vapuleada
en la mañana de ayer pero cerró la jornada con un alza de 22%.
De momento, los mercados financieros en general no han entrado en
pánico. El Promedio Industrial Dow Jones ha oscilado desde julio entre
los 11.200 y los 11.800 puntos. Pese a que registra una caída en lo que
va del año, muchas bolsas de Europa, Asia y América Latina han mostrado
un desempeño mucho peor. Las tasas de interés de referencia a corto
plazo se han mantenido estables en las últimas semanas.
Sin embargo, otros indicadores financieros han vuelto a los niveles de
marzo, cuando la Fed y el Tesoro orquestaron el repentino rescate de
Bear Stearns, que quedó en manos de J.P. Morgan. Los bonos chatarra,
por ejemplo, rinden 8,55 puntos porcentuales más que los bonos del
Tesoro, una diferencia o spread similar al de marzo. Estos spreads se
amplían cuando los inversionistas se vuelven más temerosos frente al
riesgo.
A los bancos, por su parte, les cuesta financiarse. El mes pasado, sin
ir más lejos, Citigroup Inc., AIG y American Express Co. recibieron una
débil demanda por emisiones de bonos, lo cual subió los retornos que
tuvieron que pagar.
"El mercado no tiene tolerancia para la incertidumbre", dice Laurence
Fink, presidente ejecutivo de la gestora de fondos BlackRock Inc.
Tres factores ayudan a explicar la actual ola de incertidumbre.
Primero, la economía estadounidense muestra signos de debilidad a
medida que se desvanece el efecto del paquete de estímulo fiscal. Un
grupo de economistas encuestados por WSJ.com pronostica que el consumo
se contraerá durante el tercer trimestre por primera vez en 17 años. El
abaratamiento de la energía está ayudando, pero no basta para
contrarrestar los daños provocados por el colapso inmobiliario y el
aumento del desempleo.
En segundo lugar, los hogares y las instituciones financieras no han
concluido el doloroso proceso conocido como desapalancamiento, en el
que reducen su endeudamiento."