24-07-2008
El candidato demócrata a la Casa Blanca, Barack Obama, prometió un
apoyo «indefectible» a Israel al considerar que si Irán se dota de armamento nuclear constituirá una «grave amenaza» para el mundo, y se comprometió
a
implicarse en la resolución del conflicto si sale elegido.
«El Estado de Israel hace frente a determinados enemigos que buscan su destrucción, pero también tiene un amigo, Estados Unidos, que estará
siempre a su lado», declaró el candidato demócrata a la Casa Blanca, Barack
Obama, durante su visita a la localidad negueví de Sderot en el marco de su
visita a Israel y Cisjordania. Desde allí, prometió su apoyo «indefectible» al
Estado de Israel, cuya creación calificó de «milagro», y su compromiso
con su seguridad.
Ante una multitud de periodistas y ante numerosos restos de cohetes
lanzados desde la franja de Gaza contra territorio israelí, consideró que «un
Irán nuclear sería una grave amenaza para el mundo, que debe impedir que
obtenga armamento nuclear. Un Irán nuclear -insistió- cambiaría el equilibrio
de fuerzas no sólo en Oriente Próximo sino en todo el mundo».
En Sderot, a donde llegó en helicóptero, indicó que existe una ocasión
de impulsar el «proceso de paz» que debe aprovecharse. «No esperaré que
pasen algunos años de mi mandato o a mi segundo mandato, si salgo elegido
para hacer avanzar el proceso. Pienso que actualmente existe una oportunidad
que debemos aprovechar», aseguró.
En el mismo sentido se expresó durante su encuentro en Ramallah por la mañana con el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, al
que le prometió que será un «protagonista importante» en ese proceso si llega
a la Casa Blanca. Según el jefe negociador palestino, Saeb Erekat, Obama
dijo a Abbas que «no perderá ni un minuto» en implicarse y garantizó que interpretará un «papel constructivo» en la región en caso de ganar las elecciones presidenciales en noviembre.
Erekat hizo esas declaraciones tras negar que hubiera prevista una
rueda de prensa conjunta. La falta de comparecencia en territorio palestino
contrastó, por la tarde, con la profusión de declaraciones que Obama
realizó tras sus entrevistas con los dirigentes israelíes.
Según medios israelíes, las manifestaciones realizadas por Obama están destinadas, por razones electorales, más a los judíos estadounidenses
que a
los que viven en Israel, con el objetivo de ganarse la confianza de la comunidad judía.
Además, Obama apoyó la negativa de Israel a negociar directamente con
Hamas y señaló que el movimiento de resistencia islámica debe reconocer la existencia de Israel. Ismail Radwane, un portavoz de Hamas, subrayó que
nunca reconocerán al «usurpador» israelí.